la noche acaó tarde, y aunque la sesión empezaba a las 12 en realidad casi se antojaba temprana...como ya empieza a ser costumbre el sábado comenzó con su correspondiente sesión infantil y lo hacía con una flamante nominada al Óscar (que se fue de vacío ante la imprescindible Del revés)...hablamos de El niño y el mundo.
Con un sencillo pero colorista diseño de personajes esta película casi sin diálogos (los que hay son initeligibles) nos lleva a través de la búsqueda de un niño de su padre, que ha dejado el hogar en busca de trabajo. Arrancando como unaingeua pero exótica e imaginativa odisea llena de música la película se va tornando cada vez más oscura, hasta llegar a una desenfrenada crítica al consumismo y la explotación de recursos que acaba quemando literalmente la pantalla. Una película qeu va tornándose cada vez más adulta a medida qeu avanza su metraje y que no puede dejar a nadie indiferente.
Tras la pausa de rigor la tarde se presentaba interesante...si bien El niño y el mundo era cualquier cosa menos un cuento de hadas la siguiente película llegaba basándose en un clásico: The piper
Versión muy libre del flautista de Hamelin la película nos cuenta la historia de un músico callejero que lleva a su hijo a la capital para ver a un médico pero que en su camino se encuetra un pueblo infestado de ratas...y como supondrán los amantes de los tópicos como buena película coreana acabará convirtiéndose en una orgía sangre y alocada venganza. Con imágenes impactantes y un buen sentido del ritmo especialmente en su inicio y desenlace (una miguita pierde en su nudo) la película es una más que original visión de un cuento de hadas sin princesa, pero con más de un ogro, sin carecer de humor ni terror.
Pero la tarde seguía con un binomio en torno a los poderes de la mente...la veda se abría con Listening.
Abordando los peligros de la explotación de la telequinesia la película nos cuenta la historia de dos estudiantes que logran tal habilidad a través de un proceso artificial, y que verán poco a poco, con la intromisión de una importante compañía, se va abriendo una brecha entre ellos. Con una original puesta en escena a la hora de plasmar el fenómeno (si bien tras el primer impacto luego se volverá algo repetitivo) la película es un correcto thriller que sabe mantener relativamente alto el interés del espectador, pero sin destacar especialmente en ninguno de sus matices.
Y a continuación otra de igual base...pero radicalmente distinta...The mind's eye.
Ambientada a comienzos de los 90 la película cuenta la historia de un hombre con poderes telequinéticos que se somete al estudio de una institución con la esperanza de reunirse con su novia, que ya lleva un tiempo allí recluida. Con un guión delirante llena de situaciones que conducen más a la carcajada que a la inquietud, llena de situaciones rocambolescas, villanos psicóticos (con poder de rever incluso) y esbirros que no se mueren a la de tres esta cinta no carente de gore bien podría ser una horrible pero canónica secuela de Scanners...aunque recemos porque a ellos no les de por hacer la suya propia.
Pero el muy esperado plato fuerte del día era Bone tomahawk.
Eficaz western cuyos elementos terroríficos se limitan a su comienzo y final la película es una original aproximación al universo caníbal (lo más similar pero no en exceso es la muy recomendable Rtavenous). Con unos personajes bien construidos y un guión leno de buenos chascarrillos (el circo de pulgas) quizás lo peor que se pueda decir de ella es que, una vez planteado el argumento y antes de su espectacular tramo final la cinta pierde buena parte de su ritmo debido a la presencia de un personaje obligado a desplazarse con muletas (parece un chiste malo pero es así) y alguna incongruencia argumental que llegamos a perdonar por lo gracioso de la ocurrecia (la trampa del silbido), pero dejándonos en definitiva un buen remate no carente de gore.
Ya en plena madrugada turno para la sesión golfa...y como no podría ser menos cargadita de zombies: Generación Z, la traducción muy libre de The rezort.
Con un punto de partida que es básicamente Parque jurásico con zombies en lugar de saurios (claro que a estos no se les obseva ni da cabra de postre sino que se les acribilla sin piedad para solaz de turistas con pasta) esta simpática cinta de no muertos con su miguita de crítica social (en una revelación final de esas que dejan con la boca abierta y el culo torcío, con perdón) es prácticamente una persecución de esas con cuenta atrás en las que prácticamente la totalidad de los personajes se revela prescindible, y que parece limitarse a hilar una histoiia más o menos lógica entre dos ideas de esas tan locas que uno piensa "esto hay que rodarlo". Y por favor, no se piedan el lugar de ubicación de la isla...descacharrante.
Y así con uno de los clásicos de la muestra, el universo zombie, se cerraba el tercer día...y del cuarto hablaremos en breve.
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martes, 8 de marzo de 2016
lunes, 7 de marzo de 2016
SYFYANDO 2016 (2)
Con algunos espectadores ya acorralados por la falta de sueño (sumando llegada tarde a casa con madrugón...pero claro, amar el cine a veces es sufrir...y eso sin contar cuando la misma película ya lo hace) había llegado ya el momento: el primer día de la 13ª Muestra SyFy de cine fantástico propiamente dicha. La sesión empezó con un ejemplar de un género que ultimamete anda un pelínmermado en la susodicha (no así algunos de sus híbridos), el terror y llegando de las frías tierras noruegas...era la hora de Villmark asylum.
Pretendida continuación (al parecer aparte del título poco o nada tiene que ver con ella) de una cinta noruega de gran éxito en su tierra natal y que confesaré, no he visto, la película auna todos los tópicos sobre manicomios y hospitales abandonados con la excusa de un grupo de trabajadores que acude a inspeccionar las instalaciones antes de su derribo...si bien se podía haber añadido algo de "chicha" a través de una misteriosa trama en la que juegan un buen papel los experimentos médicos y una relativa ambigüedad en torno a la verdadera amenaza que acecha a los protagonistas el resultado queda más entancado que el sótano del sanatorio en el que se ambienta el film...más suerte si hay tercera parte.
La tarde continuó con una película que, con su premisa parecía recordarnos ligeramente a otra de la que pudimos disfrutar el pasado año, Burying the ex de Joe Dante. pero con la que aparte de ciertos matices tenía más bien poco que ver: Nina forever.
Histora de amor un poco fou entre un chico, su nueva novia y la antigua, una difunta que se aparece bañada en sangre cada vez que estos intentan consumar su amor la película es un curioso híbrido entre comedia indie y terror, pero sin llegar a explotar al máximo las posibilidades de cualquiera de estos dos géneros. Con alguna buena idea que sin embargo luego repite en demasía (el asunto de la limpieza de las sábanas) y concesiones al drama que parecen sacarnos del clima de la película (la reacción de los padres de la novia muerta) la película se deja avasallar por una ligera falta de ritmo, si bien hay más de un elemento para hacer de ella un producto potente.
Y a la conclusión, un poco más tardía de lo esperado por (involuntarios claro) fallos técnicos, llegaba una de las cintas más esperadas, que ha tardado en llegar a la pantalla, al igual que pasó con la muy recomendable La cabaña en el bosque (y que también pudimos disfrutar en la muestra hace unos añtos) en su día. Hablamos de The green inferno.
Retorno al malsano infierno verde, como su nombre indica, que conocimos en los 80, la cinta de Eli Roth aparca tejemamejes de malvados periodistas y found footages para contarnos la historia de unos activistas con más buena voluntad que cerebro que acaban enfrentándose a todo un poblado caníbal tras pegársela con un avión en la más bella tradición de Perdidos. Excesiva en ocasiones, con ramalazos de gore (no se echan de menos los desmembramientos que eran el sello del gran final de la original...y además ningún animal no humano es herido en esta ocasión) y un final con sorpresitas (no se vayan en cuanto empiecen los títulos de crédito por favor) la película es una divertida cinta de caníbales que contentará a los fans del género aunque cueste menos ponerse al lado de los alocados caníbles que del de unos universitarios que, enfrentándose a eso que solo han oído en sus clases, siguen haciendo cosas de juzgado de guardia (el episodio de la flauta).
Con nocturnidad llegó la única película de este año que contó con la presencia de su director, José Skaf, y parte de su reparto (entre ellos una Silvia Abril que, a pesar de intervenir con un papel que es cualquier cosa menos cómico, supo hacer reir a los asistentes): la española Vulcania.
Curiosa distopía sobre un pueblecito dedicado a la industria metalúrgica cuyos oscuros secretos marcan la vida de sus habitantes la película goza de un buen diseño de producción, un reparto lleno de nombres conocidos y un punto de partida (un inesperado derrumbamiento) de esos que agarran la atención del espectador, pero comienza a perder fuerza a medida que avanza su metraje, para llegar un climax más tópico de lo que habríamos podido presentir en un principio, con unos personajes con más blancos y negros que grises.
Y la conclusión llegó ya en forma de sesión de madrugada: Parasyte.
Basada en el manga homónimo esta cinta en torno a unos alienígenas con malas pulgas que intentan hacerse con el planeta tras poseer varios cuerpos humanos la película tiene un impresionante arranque, buen sentido del humor y personajes carismáticos (como la profesora que intenta alcanzar un término medio en la conquista o el apéndice extraterrestre del protagonista) pero una vez puesta la baraja sobre la mesa acaba volviéndose una historia convencional de esas en las que el ente más fuerte es justo el que no se adapta a las normas (y en la que no faltará la típica historia de amor). Con escenas muy divertidas y elementos de acción bien coreografiadas (genial la idea del arco) la cinta es una entretenida historia que queda abierta, dejándonos con muchas ganas de disfrutar de la secuela (mi voto para que la proyecten el próximo año a la misma hora)
Pretendida continuación (al parecer aparte del título poco o nada tiene que ver con ella) de una cinta noruega de gran éxito en su tierra natal y que confesaré, no he visto, la película auna todos los tópicos sobre manicomios y hospitales abandonados con la excusa de un grupo de trabajadores que acude a inspeccionar las instalaciones antes de su derribo...si bien se podía haber añadido algo de "chicha" a través de una misteriosa trama en la que juegan un buen papel los experimentos médicos y una relativa ambigüedad en torno a la verdadera amenaza que acecha a los protagonistas el resultado queda más entancado que el sótano del sanatorio en el que se ambienta el film...más suerte si hay tercera parte.
La tarde continuó con una película que, con su premisa parecía recordarnos ligeramente a otra de la que pudimos disfrutar el pasado año, Burying the ex de Joe Dante. pero con la que aparte de ciertos matices tenía más bien poco que ver: Nina forever.
Histora de amor un poco fou entre un chico, su nueva novia y la antigua, una difunta que se aparece bañada en sangre cada vez que estos intentan consumar su amor la película es un curioso híbrido entre comedia indie y terror, pero sin llegar a explotar al máximo las posibilidades de cualquiera de estos dos géneros. Con alguna buena idea que sin embargo luego repite en demasía (el asunto de la limpieza de las sábanas) y concesiones al drama que parecen sacarnos del clima de la película (la reacción de los padres de la novia muerta) la película se deja avasallar por una ligera falta de ritmo, si bien hay más de un elemento para hacer de ella un producto potente.
Y a la conclusión, un poco más tardía de lo esperado por (involuntarios claro) fallos técnicos, llegaba una de las cintas más esperadas, que ha tardado en llegar a la pantalla, al igual que pasó con la muy recomendable La cabaña en el bosque (y que también pudimos disfrutar en la muestra hace unos añtos) en su día. Hablamos de The green inferno.
Retorno al malsano infierno verde, como su nombre indica, que conocimos en los 80, la cinta de Eli Roth aparca tejemamejes de malvados periodistas y found footages para contarnos la historia de unos activistas con más buena voluntad que cerebro que acaban enfrentándose a todo un poblado caníbal tras pegársela con un avión en la más bella tradición de Perdidos. Excesiva en ocasiones, con ramalazos de gore (no se echan de menos los desmembramientos que eran el sello del gran final de la original...y además ningún animal no humano es herido en esta ocasión) y un final con sorpresitas (no se vayan en cuanto empiecen los títulos de crédito por favor) la película es una divertida cinta de caníbales que contentará a los fans del género aunque cueste menos ponerse al lado de los alocados caníbles que del de unos universitarios que, enfrentándose a eso que solo han oído en sus clases, siguen haciendo cosas de juzgado de guardia (el episodio de la flauta).
Con nocturnidad llegó la única película de este año que contó con la presencia de su director, José Skaf, y parte de su reparto (entre ellos una Silvia Abril que, a pesar de intervenir con un papel que es cualquier cosa menos cómico, supo hacer reir a los asistentes): la española Vulcania.
Curiosa distopía sobre un pueblecito dedicado a la industria metalúrgica cuyos oscuros secretos marcan la vida de sus habitantes la película goza de un buen diseño de producción, un reparto lleno de nombres conocidos y un punto de partida (un inesperado derrumbamiento) de esos que agarran la atención del espectador, pero comienza a perder fuerza a medida que avanza su metraje, para llegar un climax más tópico de lo que habríamos podido presentir en un principio, con unos personajes con más blancos y negros que grises.
Y la conclusión llegó ya en forma de sesión de madrugada: Parasyte.
Basada en el manga homónimo esta cinta en torno a unos alienígenas con malas pulgas que intentan hacerse con el planeta tras poseer varios cuerpos humanos la película tiene un impresionante arranque, buen sentido del humor y personajes carismáticos (como la profesora que intenta alcanzar un término medio en la conquista o el apéndice extraterrestre del protagonista) pero una vez puesta la baraja sobre la mesa acaba volviéndose una historia convencional de esas en las que el ente más fuerte es justo el que no se adapta a las normas (y en la que no faltará la típica historia de amor). Con escenas muy divertidas y elementos de acción bien coreografiadas (genial la idea del arco) la cinta es una entretenida historia que queda abierta, dejándonos con muchas ganas de disfrutar de la secuela (mi voto para que la proyecten el próximo año a la misma hora)
Y así, con parásitos alienígenas, concluyó la primera jornada propiamente dicha...quedban poco más de doce horas para la siguiente...de la que hablaremos en breve.
viernes, 4 de marzo de 2016
SYFYANDO 2016 (1)
fin llegaba la hora de enfrentarnos al banquete propiamente dicho, la 13 Muestra SyFy de cine fantástico,y como anfitriona como siempre la actriz Leticia Dolera, dispuesta a enfrentarse a esa sombra alargada canino-pepino ya desde el primer mometno y con buen humor. Tras muchos años en los que la sesión inaugural se ha destinado a blockbusters de pronto estreno (generalmente al día siguiente de su visionado en la muestra: John Carter de Marte, Chappie o la secuela de 300) por fin nos enfrentábamos a un inquietante thriller con tintes terroríficos. Era la hora de encontrarnos con la ganaodora de Sitges de este año, y con un título que no podría ser más adecuado para una ocasión como esta: The invitation.
Will y su novia acuden a la fiesta que da su exmujer, Eden, y su nueva pareja tras más de dos años sin verse. Todavía muy afectado por la muerte hace tiempo del hijo de ambos Will no está muy animado para celebraciones pero Eden quiere hacerles partícipes de un hecho que ha conseguido devolverle la felicidad: el descubrir en Méjico un grupo que le ha hecho olvidar el dolor de la pérdida, pero eso no parece convencer mucho ni a Will ni al resto de sus amigos, que creen que en realidad se ha unido a una secta.
Partiendo de un hecho tan frecuente como traumático, el atropello de un animal, y con un comienzo más propio de un melodrama que de una cinta de género The invitation es una curiosa aproximación, con unas unidades de tiempo y lugar (con la excepción de algún flashback) que casi la aproximan al mundo del teatro, al inquietante universo de las sectas.
Con unos personajes que, a pesar de encontrarse pretendidamente en un entorno relajado, ven como las relaciones se vana haciendo cada vez más tensas el punto de vista de su protagonista, Will, hará que poco a poco la tensión (y las sospechas) vayan creciendo hasta un climax relativamente inesperado y que, francamente, sabe rematar perfectamente la película (y que aquí no revelaremo).
Una atmósfera malsana, a la que contribuye su sombría fotografía, con un desasossegante pero efectista uso del sonido (incluso podríamos decir crispante...y más cuando en un determinado momento la cinta parece abusar de este recurso que sin embargo parace justificarse en alguna línea de diálogo de los personajes sobre su estado mental), le da un cuidado acabado a un guión que de otro modo casi podría adaptarse más a un drama que a una historia de género, pero que poco a poco va convirtiéndose en una pesadilla tan factible como perturbadora, algo que va logrando con las contadas pero impactantes sorpresas que encontraremos a lo largo de su metraje (la ausencia de Choi, la revelación durante el juego y por supuesto el hallazgo del segundo vídeo...)
Aunque The invitarion sea de esas películas que "tardan en arrancar" con la excusa de crear una tensión que la citna realmente necesita y profundizar en un pasado que guarda más recovecos de lo que parece, y puede que esta decisión lleve a más de un espectador a desconectar de una película más empática de lo que parece, una vez ha puesto todas las cartas sobre la mesa se revela como un hipnótico tour de force y nos lleva por un demencial tren de la bruja que apenas si podríamos prever a su inicio. y que deja un gran sabor de boca del que costará desprenderse.
Una película en la que se entra poco a poco hasta descubrir que uno está hogándose The invitation se estrena el 8 de abril en las salas españolas
jueves, 3 de marzo de 2016
A LA CAZA DEL TITULAR
Si bien, al igual que ocurre en el caso del derecho. su realidad es muy distinta, hay pocas profesiones tan cinematográficas como la de periodista. Grandes exclusivas, glamour, extrañas conspiraciones son excelentes aderezos para esta suerte de subgénero, y estos añaden más sabor si cabe en aquellas ocasiones en que además el punto de partida es un hecho real...pero en fin, que más se le va a pedir si hasta el mismísimo Superman es periodista, e incluso Spiderman hace sus pinitos como reportero gráfico...de la última del ramo hablamos a continuación, hoy toca Spotlight.
Spotlighi, un equipo de reporteros de investigación de prensa escrita dependiente del Boston Globe, ha destapado varios casos de corrupción. Forzados a investigar por parte de su nuevo jefe un caso de prderastia en el que un sacerdote ha abusado de uno de sus jóvenes fieles, al comienzar a investigar descubrirán qeu esta solo es la punta del iceberg de algo muchísimo más grande y que atañe a un gran número de personas.
Con un Bafta al mejor guión original bajo el brazo Spotlight es una cinta basada en hechos reales que conserva el aroma añejo del cine de periodistas clásico, más centrado en el trabajo de campo que en las consultas informáticas (y eso que se ambienta a principios de este siglo) que revelatán una historia tan cruda como, en un principio, increíble.
Película coral su excelente reparto nos introduce poco a poco en toda una odisea buscando una primicia que comenzará a afectar a su personajes tanto en el terreno profesional como en el personal (la resolución de aquella componenete del equipo que lleva a su tía a la iglesia), en una investigación que pasará de ser un caso aislado al descubrimiento de todo un alvuvión de abusos que se han ido comentiendo durante años, y que han sido ocultado por la diócesis incluso con la ayuda de los propios familiares de las víctimas mientras que estas, la mayoría ya adultos se dividen entre el olvido del pasado y la creación de plataformas que les ayuden a llevar a la justicia a aquellos que les han arruinado la existencia.
Con una sobria puesta en escena, en cuya fotografía predominan los tonos apagados nos encontramos ante una historia tan sorprendente como dolorosa, en la que hasta los momentos más dolorosos se plantean con una naturalidad pasmosa (el testimonio del sacerdote antes de que su hermana le impida seguir hablando), diseccionando con profundidad pero sin estridencias los testimonios tanto de las víctimas, desamaparadas en medio de la jerga judicial y las presiones del clero, como de unos verdugos que niegan ser tales.
Cruda y terrible, pero también una esperanzadora reflexión sobre el poder de los medios que saca a la luz unos trapos sucios (y no solo respecto a la noticia en sí sino al hecho de que los mismos periodistas pueden ignorar una noticia tan llamativa en un inicio si no existe la motivación adecuada) que sin su ayida habrían permanecido en las sombras foemntando nuevos casos (como podemos ver en la escena que abre la película) Spotlight es una película con buen ritmo y grandes diálogos que consigue mantener el interés del espectador durante todo su merraje, sabiendo remitirnos a ese cine de denuncia de los 70, y lo sabe hacer con una historia que por desgracia no pierde un ápice de actualidad
Cine de ahora hecho como antes Spotlight es una película que satisface tanto a los fans del género como a aquellos que, simplemente, solo buscan una buena historia...y además acaba de ganar los Óscars a mejor película y mejor guión original.
Spotlighi, un equipo de reporteros de investigación de prensa escrita dependiente del Boston Globe, ha destapado varios casos de corrupción. Forzados a investigar por parte de su nuevo jefe un caso de prderastia en el que un sacerdote ha abusado de uno de sus jóvenes fieles, al comienzar a investigar descubrirán qeu esta solo es la punta del iceberg de algo muchísimo más grande y que atañe a un gran número de personas.
Con un Bafta al mejor guión original bajo el brazo Spotlight es una cinta basada en hechos reales que conserva el aroma añejo del cine de periodistas clásico, más centrado en el trabajo de campo que en las consultas informáticas (y eso que se ambienta a principios de este siglo) que revelatán una historia tan cruda como, en un principio, increíble.
Película coral su excelente reparto nos introduce poco a poco en toda una odisea buscando una primicia que comenzará a afectar a su personajes tanto en el terreno profesional como en el personal (la resolución de aquella componenete del equipo que lleva a su tía a la iglesia), en una investigación que pasará de ser un caso aislado al descubrimiento de todo un alvuvión de abusos que se han ido comentiendo durante años, y que han sido ocultado por la diócesis incluso con la ayuda de los propios familiares de las víctimas mientras que estas, la mayoría ya adultos se dividen entre el olvido del pasado y la creación de plataformas que les ayuden a llevar a la justicia a aquellos que les han arruinado la existencia.
Con una sobria puesta en escena, en cuya fotografía predominan los tonos apagados nos encontramos ante una historia tan sorprendente como dolorosa, en la que hasta los momentos más dolorosos se plantean con una naturalidad pasmosa (el testimonio del sacerdote antes de que su hermana le impida seguir hablando), diseccionando con profundidad pero sin estridencias los testimonios tanto de las víctimas, desamaparadas en medio de la jerga judicial y las presiones del clero, como de unos verdugos que niegan ser tales.
Cruda y terrible, pero también una esperanzadora reflexión sobre el poder de los medios que saca a la luz unos trapos sucios (y no solo respecto a la noticia en sí sino al hecho de que los mismos periodistas pueden ignorar una noticia tan llamativa en un inicio si no existe la motivación adecuada) que sin su ayida habrían permanecido en las sombras foemntando nuevos casos (como podemos ver en la escena que abre la película) Spotlight es una película con buen ritmo y grandes diálogos que consigue mantener el interés del espectador durante todo su merraje, sabiendo remitirnos a ese cine de denuncia de los 70, y lo sabe hacer con una historia que por desgracia no pierde un ápice de actualidad
Cine de ahora hecho como antes Spotlight es una película que satisface tanto a los fans del género como a aquellos que, simplemente, solo buscan una buena historia...y además acaba de ganar los Óscars a mejor película y mejor guión original.
miércoles, 2 de marzo de 2016
STALLONE A LA TURCA
Parecía que nunca iban a llegar pero en algún momento u otro tenían que aparecer por VHZ los que quizás sean los seres cinematográficos más esforzados de todos (y todo aquel que se haya criado de pequeñito con series niponas como Campeones, o esas odas al voleibol que eran Julia o Juana y Sergio en las que se entrenaban hasta con cadenas -!- me dará la razón) sin tener poderes propiamente dichos...me refiero por supuesto a los deportistas, esos seres capaces de poner en auténtico riesgo su salud física y mental con tal de batir a un tipo al que acaban de conocer y con el que, por supuesto, se llevan a matar..cinematográficamente hablando.
Así justo el día en el que Stallone estaba más cerca por llevarse un Óscar en la categoría interpretativa por el que es uno de sus papeles fetiche, Rocky, era el momento ideal para este VHZ dedicado al cine deportivo en general y el de mamporros en particular. Presentado por Carlos "Oso" Palencia y una Vera Montessori enfundada en unas atléticas mallas con las que intentó hacer un amago de lucha libre (en el que por suerte no se lesionó) se desplegó toda una oda al cine deportivo más cutre, entre el que por supuesto brillaban el campo del boxeo y otras luchas pero en el que también había un pequeño rinconcito para el hockey, el fúttbol y esa maldición hecha carne (enfundada en su maiollot fosforito por supuesto) que es el precursor del zumba, el aerobic, dejándonos como aperitivo toda una retahila de tráilers (auténticos) entre los que por supuesto brillanron los dedicados al mundo de los simios deportistas (MPV. Most valuable primate). Por faltar no faltaría ni el mismo Emilio, el cómico cibernético, más que dispuesto a emular a Rocky aunque todavía no sabemos en que archivo guarda los abdominales.
La cosa se puso más peliaguda si cabe con la clase magistral...con la ausencia por una vez de la vertiente porno hubo espacio para zombies devoradores de gimnastas, trogloditas deportistas y por supuesto para un hecho del que ahora se cumplen 10 años, que se dice pronto: el combate entre Carlos "Oso" Palencia y Uwe Boll, el hombre que más ha hecho por cimentar la idea de que no es buen plan adaptar videojuegos al cine (al menos hasta que llegó Silent Hill...veremos que da Assassin's Creed este año), en Estepona. Pudimos disfrutar por fin en pantalla grande de sus vídeos de desentrenamiento, algunos inspirados en el Star Wars turco y del combate propiamente dicho, en el que el incombustible Palencia fue apaleado casi piadosamente por el que además fue boxeador semiprofesional...claro que a mí me da que sus películas duelen más que sus golpes. Y de postre un resumen de los testimonios que dejó tan magna competición deportiva y que , como más de uno imaginará fueron los que dejaron al inefable "Oso" realemente K.O. ( a ver si lo de El renacido va a ser una venganza de un pariente lejano, al menos de nombre, derivada de esto)
Pero el plato fuerte de verdad llegaba con la versión turca de Rocky.
Auténtico dramón social con más voluntad que medios en torno a una familia en la que mientras el padre hace el crápula con los beneficios que le dan las victorias como boxeador de su hijo mayor la madre reza, el mediano trabaja en un descampado de mala muerte y el hijo menor...bueno el hijo menor anda por ahí, al manos hasta que el mayor muere en un combate y el mediano, un armario ropero en ciernes, decide vengarse, esta película tiene poco que ver con su original salvo el asistir a como un chico con pinta de bruto sale de la nada para someterse a un entrenamiento low cost y acabar enfentándose a mamporro limpio con el campeón de turno, que hasta que llega el combate la verdad, se lo pasa bomba filmando una pelícua (pero no busquen profundidades de "cine dentro del cine) en la que se lo pasa bomba con su chica.
Con un inclasificable montaje, pródigo en primeros planos subjetivos, un logo intermitente de "videos Kalkavan" (o así) y más "nieve" que una cinta rodada en Baqueira gracias a su excelente estado de conservación el Rocky turco es una descacharrante película en la que no falta por supuesto un bizarro entrenamiento en el que nuestro héroe demuestra que corre más que Flash, amén de escalar por un cable tendido de una grúa y corretear enfundado en todas las bolsas de plástico que cuyo precio había que amortizar (que en algún sitio ya van a 10 céntimos, ojo) mientras que. para acentuar el drama, sus contemporáneos se lo pasan teta en la piscina.
Todo un culebrón con tintes conspiranoicos y un final de opereta (y eso que no se ridi il paglaccio sino nosotros) que casi es el heredero espiritual de ese Superman turco del que ya pudimos disfrutar en su día...y al que seguro Serdah, Sardah o como se llamase nuestro querido boxeador inflaba a trompadas, y es que al final las cosas le salen mejor que a su homólogo yanqui.
Y así, prestos a salir corriendo a la ceremonia de los Óscars, de la que lamentablemente salió derrotado Stallone, y es que tal ha sido siempre el signo de Rocky, concluyó VHZ...a esperar el próximo que estará, esperamos como siempre, cuajadito de sorpresas.
Así justo el día en el que Stallone estaba más cerca por llevarse un Óscar en la categoría interpretativa por el que es uno de sus papeles fetiche, Rocky, era el momento ideal para este VHZ dedicado al cine deportivo en general y el de mamporros en particular. Presentado por Carlos "Oso" Palencia y una Vera Montessori enfundada en unas atléticas mallas con las que intentó hacer un amago de lucha libre (en el que por suerte no se lesionó) se desplegó toda una oda al cine deportivo más cutre, entre el que por supuesto brillaban el campo del boxeo y otras luchas pero en el que también había un pequeño rinconcito para el hockey, el fúttbol y esa maldición hecha carne (enfundada en su maiollot fosforito por supuesto) que es el precursor del zumba, el aerobic, dejándonos como aperitivo toda una retahila de tráilers (auténticos) entre los que por supuesto brillanron los dedicados al mundo de los simios deportistas (MPV. Most valuable primate). Por faltar no faltaría ni el mismo Emilio, el cómico cibernético, más que dispuesto a emular a Rocky aunque todavía no sabemos en que archivo guarda los abdominales.
La cosa se puso más peliaguda si cabe con la clase magistral...con la ausencia por una vez de la vertiente porno hubo espacio para zombies devoradores de gimnastas, trogloditas deportistas y por supuesto para un hecho del que ahora se cumplen 10 años, que se dice pronto: el combate entre Carlos "Oso" Palencia y Uwe Boll, el hombre que más ha hecho por cimentar la idea de que no es buen plan adaptar videojuegos al cine (al menos hasta que llegó Silent Hill...veremos que da Assassin's Creed este año), en Estepona. Pudimos disfrutar por fin en pantalla grande de sus vídeos de desentrenamiento, algunos inspirados en el Star Wars turco y del combate propiamente dicho, en el que el incombustible Palencia fue apaleado casi piadosamente por el que además fue boxeador semiprofesional...claro que a mí me da que sus películas duelen más que sus golpes. Y de postre un resumen de los testimonios que dejó tan magna competición deportiva y que , como más de uno imaginará fueron los que dejaron al inefable "Oso" realemente K.O. ( a ver si lo de El renacido va a ser una venganza de un pariente lejano, al menos de nombre, derivada de esto)
Pero el plato fuerte de verdad llegaba con la versión turca de Rocky.
Auténtico dramón social con más voluntad que medios en torno a una familia en la que mientras el padre hace el crápula con los beneficios que le dan las victorias como boxeador de su hijo mayor la madre reza, el mediano trabaja en un descampado de mala muerte y el hijo menor...bueno el hijo menor anda por ahí, al manos hasta que el mayor muere en un combate y el mediano, un armario ropero en ciernes, decide vengarse, esta película tiene poco que ver con su original salvo el asistir a como un chico con pinta de bruto sale de la nada para someterse a un entrenamiento low cost y acabar enfentándose a mamporro limpio con el campeón de turno, que hasta que llega el combate la verdad, se lo pasa bomba filmando una pelícua (pero no busquen profundidades de "cine dentro del cine) en la que se lo pasa bomba con su chica.
Con un inclasificable montaje, pródigo en primeros planos subjetivos, un logo intermitente de "videos Kalkavan" (o así) y más "nieve" que una cinta rodada en Baqueira gracias a su excelente estado de conservación el Rocky turco es una descacharrante película en la que no falta por supuesto un bizarro entrenamiento en el que nuestro héroe demuestra que corre más que Flash, amén de escalar por un cable tendido de una grúa y corretear enfundado en todas las bolsas de plástico que cuyo precio había que amortizar (que en algún sitio ya van a 10 céntimos, ojo) mientras que. para acentuar el drama, sus contemporáneos se lo pasan teta en la piscina.
Todo un culebrón con tintes conspiranoicos y un final de opereta (y eso que no se ridi il paglaccio sino nosotros) que casi es el heredero espiritual de ese Superman turco del que ya pudimos disfrutar en su día...y al que seguro Serdah, Sardah o como se llamase nuestro querido boxeador inflaba a trompadas, y es que al final las cosas le salen mejor que a su homólogo yanqui.
Y así, prestos a salir corriendo a la ceremonia de los Óscars, de la que lamentablemente salió derrotado Stallone, y es que tal ha sido siempre el signo de Rocky, concluyó VHZ...a esperar el próximo que estará, esperamos como siempre, cuajadito de sorpresas.
martes, 1 de marzo de 2016
DESIERTO DE ARENA
Ritchie Lanz es un veterano promotor de artistas musicales, pero en los últimos años, fracaso tras fracaso, se comporta más como un timador de poca monta que otra cosa. Durante la actuación de su último descubrimiento, una chica a la que hace cantar versiones de otros cantantes, un fan pletórico le sugiere hacer una gira como telonera para las tropas destinadas a Afganistan. Sin embargo no todo sale como espera y pronto se encuentra sin pasaporte, dinero o representada, en un país desconocido en el que el peligro parece ocultarse tras cada esquina. Buscándose la vida con la ayuda de algún compatriota que ha encontrrado en Afganistán su particular mina de oro intentará abandonar el país pero pronto hará el que puede ser el mayor descubrimiento de su vida.
Inspirada libremente en el documental Afghan Star la película es una particular combinación de comedia y drama con toques surrealistas en la que Bll Murray, interpretando a un representante musical en horas bajas con más labia que cerebro (y con excesiva fe en esta labia de tal modo que ante el fracaso de esta con frecuencia tienen que sacarle las castañas del fuego), es la estrella de esta tragicómica función.
Ambientada en un Afganistán inicialmente hostil pero exótico, desde las grandes urbes que se han convertido prácticamente en tierra de nadie (aunque en ellas se encuentren contados "oasis" para tropas y extranjeros como el local Volcán o la casa prefabricada de Merci, que ofrece sus servicios al mejor postor, y no precisamente como mercenaria) a los poblados perdidos entre el desierto y las impresionantes formaciones rocosas, y cuya belleza y colorido van creciendo a medida qeu avanza la película y conocemos mejor estos territorios y sus gentes, la película nos acompaña por la particular odisea de un hombre que de repente se encuentra sin plan B pero al que el azar (o el destino como afirman otros personajes) llevarán a un descubrimiento que entronca con el sueño de su vida y que puede transformar radicalmente no solo su propia vida sino incluso los principios de todo un país, y no a través de la política o las armas, sino a través de un concepto tan hermoso como es la música.
Si bien su ritmo no fluye de la misma manera durante toda la película, algunas subtramas parecen quedarse en el tintero ( el asunto de la deuda o el destino de la primera cnatante) y a veces algún elemento parece revelarse excesivamente absurdo la película sabe reconducirse hasta un territorio que se nos antoja casi irreal, y casi podríamos decir surrealista, pero que sabe hacer de esta película una particular pero atractiva apuesta, y que por supuesto no decepcionará a los fans de un Murray que parece estar en su propia salsa.
Con un impresionante grupo de secundarios (partiendo de un Bruce Willis en uno de sus papeles de matón chungo a la muy vreíble Leen Lubamy como Salima), una banda sonora llena de temas conocidos (hasta Shakira) y una historia que gana fuerza una vez presenta todas las cartas sobre la mesa Rock the kasbah es una simpática fábula sobre el poder de la música y los sueños, sobre como la oportunidad puede saltar donde uno menos lo espera.
Original dramedia sobre un asunto polémico Rock the kasbah se estrena en los cines el 4 de marzo
lunes, 29 de febrero de 2016
OSCAREANDO 2015
Leonardo 1, Stallone 0. Quizás sea el modo más simplista de resumir la gala que tuvo lugar ayer en Los Ángeles el día después de que en su homólogo de mundo bizarro, los razzies,50 sombras de Grey y la nueva vessión de los 4 Fantásticos arrasaran prácticamente con todo.
En una gala en la que si bien Mad Max. Furia en la carretera hizo casi pleno en las categorías técnicas a las que estaba nominada (con la excepción de efecrtos especiales, que fue a caer en Ex machina , y que nos dejó a casi todos con cara de sorpresa, y fotografía, que fue para la multinominada cinta de Iñárritu, y que es una de las mejores señas de la misma) la gran triunfadora fue en el momento en que El renacido, la más nominada, parecía acariciar su galardón, Spotlight, la valiente y controvertida película que ya se había alzado justo al principio de la noche con el correspondiente al mejor guión original.
Y así entre los dos (únicos) premios para la muy recomendable Spotlight la cosa estuvo premios para casi todas aquellas películas que tenían más nominaciones, con las excepciones de Carol, The martian y Brooklyn, con mejor actriz de reparto para Alicia Vikander por La chica danesa, principal para Brie larson por La habitación, Mark Rylance por El puente de los espías (y que se fundió en un entrañable abrazo con su director antes de recogerlo) o guión adaptado para La gran apuesta, y tres para El renacido, que además de los mencionados se llevó el correspondiente al mejor director, por segundo año consecutivo para Iñárritu.
Pocas sorpresas en música con el premio para Ennio Morricone, que lo agradeció con un emotivo discurso que era traducido simultáneamente del italiano, pero sí en la de canción original, una categoía cuyas nominadas (incomprensiblemente) no se interpretaron todas en la gala, pero que, ante la estupefacción (bien llevada) de la tanbién nominada Lady Gaga (cuyo número era uno de los más esperados de la noche) se llevó la cinta Bond de este año, Spectre, en una categoría en la que la saga llevaba años sin estar nominada y cuyo intérprete fue el único de los tres cantantes que lo hizo en solitario (con un curioso contoneo eso sí) y que luego supo agradecer con una reivindicativa y emotiva dedicatoria para el colectivo de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales.
Más esperados en las quinielas los premios a mejor películas de animación (Del revés), documental (Amy) y película de habla no inglesa (El hijo de Saúl), pero la verdad que hubo para casi todos, hasta para el oso...y no precisamente el de El renacido, sino el corto de animación chileno Bear story
¿Y en cuanto a la gala? Tras un bien ejecutado montaje de inicio con escenas de las películas nominadas la sesión la abrió Chris Rock, no precisamente un novato en estas lides y ataviado con un smoking con chaqueta blanca (al estilo Bond...o tal vez en homenaje a Garci) al que la tan cacareada polémica en torno al presunto racismo de los premios (la verdad yo sí eché en falta como nominado al excelente Samuel L. Jackson de Los odiosos 8) parecía haberle venido como miel sobre hojuelas a la hota de enfocar su intervención, metiéndose directamente en una harina de la que no saldría en toda la noche (con la excepción más forzada parte relativa a la venta de galletitas que vendían sus hijas y otras niñas amigas suyas, todas girl scouts) y de la que supo salir airoso incluso con los chascarrillos más fuertes (el relativo al in memoriam...más de uno no sabía si aplaudir o qué), y entre los que destacaron el montaje en torno a las nominadas con presencia de afroamericanos (con una Whoopi Goldberg fregona en ristre). No sería el único ya que Sacha Baron Cohen recuperó a su Ali G.para hacer un par de coñas, pero quizás lol mejor gag, y ya lejos de polçemicas, fuese el pequeño desvío de la cámara para revelar a un oso aplaudiendo sentadito en la butaca...la sombra de El renacido es alargada
Pero fuera del tema que lo bañó todo quedaron momentos divertidos, como la intevención de los minions (que no estaban ni nominados este año), entrañables (la intervención de Buzz y Woody, de Toy story en su vigésimo aniversario (y cuyo premio iría por supuesto a Pixar con su magnífica Del revés) nostálgicos (la aparición de los robots clásicos de Star Wars, al que se sumó el nuevo BB8 (lo más destacable la emocionada cara del pequeño protagonista de La habitación, un descubrimiento que debería al menos haber sido nominado) y clásicos como el in memoriam, con alguna llamativa selección de imágenes (en el caso de David Bowie uno correspondiente a...Zoolander)
Una gala como siempre con sus momentos, aunque no particularmente destacable por ninguno concreto (no se´como han conseguido que echemos de menos al señor Cristal)...aunque eso sí, posiblemente lograrán hacer que la veamos el año que viene, en la que tal vez las cosas sean muy distintas, quien sabe...¡Mucha suerte, ya solo queda un añito!
En una gala en la que si bien Mad Max. Furia en la carretera hizo casi pleno en las categorías técnicas a las que estaba nominada (con la excepción de efecrtos especiales, que fue a caer en Ex machina , y que nos dejó a casi todos con cara de sorpresa, y fotografía, que fue para la multinominada cinta de Iñárritu, y que es una de las mejores señas de la misma) la gran triunfadora fue en el momento en que El renacido, la más nominada, parecía acariciar su galardón, Spotlight, la valiente y controvertida película que ya se había alzado justo al principio de la noche con el correspondiente al mejor guión original.
Y así entre los dos (únicos) premios para la muy recomendable Spotlight la cosa estuvo premios para casi todas aquellas películas que tenían más nominaciones, con las excepciones de Carol, The martian y Brooklyn, con mejor actriz de reparto para Alicia Vikander por La chica danesa, principal para Brie larson por La habitación, Mark Rylance por El puente de los espías (y que se fundió en un entrañable abrazo con su director antes de recogerlo) o guión adaptado para La gran apuesta, y tres para El renacido, que además de los mencionados se llevó el correspondiente al mejor director, por segundo año consecutivo para Iñárritu.
Pocas sorpresas en música con el premio para Ennio Morricone, que lo agradeció con un emotivo discurso que era traducido simultáneamente del italiano, pero sí en la de canción original, una categoía cuyas nominadas (incomprensiblemente) no se interpretaron todas en la gala, pero que, ante la estupefacción (bien llevada) de la tanbién nominada Lady Gaga (cuyo número era uno de los más esperados de la noche) se llevó la cinta Bond de este año, Spectre, en una categoría en la que la saga llevaba años sin estar nominada y cuyo intérprete fue el único de los tres cantantes que lo hizo en solitario (con un curioso contoneo eso sí) y que luego supo agradecer con una reivindicativa y emotiva dedicatoria para el colectivo de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales.
Más esperados en las quinielas los premios a mejor películas de animación (Del revés), documental (Amy) y película de habla no inglesa (El hijo de Saúl), pero la verdad que hubo para casi todos, hasta para el oso...y no precisamente el de El renacido, sino el corto de animación chileno Bear story
¿Y en cuanto a la gala? Tras un bien ejecutado montaje de inicio con escenas de las películas nominadas la sesión la abrió Chris Rock, no precisamente un novato en estas lides y ataviado con un smoking con chaqueta blanca (al estilo Bond...o tal vez en homenaje a Garci) al que la tan cacareada polémica en torno al presunto racismo de los premios (la verdad yo sí eché en falta como nominado al excelente Samuel L. Jackson de Los odiosos 8) parecía haberle venido como miel sobre hojuelas a la hota de enfocar su intervención, metiéndose directamente en una harina de la que no saldría en toda la noche (con la excepción más forzada parte relativa a la venta de galletitas que vendían sus hijas y otras niñas amigas suyas, todas girl scouts) y de la que supo salir airoso incluso con los chascarrillos más fuertes (el relativo al in memoriam...más de uno no sabía si aplaudir o qué), y entre los que destacaron el montaje en torno a las nominadas con presencia de afroamericanos (con una Whoopi Goldberg fregona en ristre). No sería el único ya que Sacha Baron Cohen recuperó a su Ali G.para hacer un par de coñas, pero quizás lol mejor gag, y ya lejos de polçemicas, fuese el pequeño desvío de la cámara para revelar a un oso aplaudiendo sentadito en la butaca...la sombra de El renacido es alargada
Pero fuera del tema que lo bañó todo quedaron momentos divertidos, como la intevención de los minions (que no estaban ni nominados este año), entrañables (la intervención de Buzz y Woody, de Toy story en su vigésimo aniversario (y cuyo premio iría por supuesto a Pixar con su magnífica Del revés) nostálgicos (la aparición de los robots clásicos de Star Wars, al que se sumó el nuevo BB8 (lo más destacable la emocionada cara del pequeño protagonista de La habitación, un descubrimiento que debería al menos haber sido nominado) y clásicos como el in memoriam, con alguna llamativa selección de imágenes (en el caso de David Bowie uno correspondiente a...Zoolander)
Una gala como siempre con sus momentos, aunque no particularmente destacable por ninguno concreto (no se´como han conseguido que echemos de menos al señor Cristal)...aunque eso sí, posiblemente lograrán hacer que la veamos el año que viene, en la que tal vez las cosas sean muy distintas, quien sabe...¡Mucha suerte, ya solo queda un añito!
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