Translate

lunes, 13 de abril de 2015

CON AMIGOS COMO ESTOS

El dinero siempre ha dado mucho de sí a nivel cinematográfico, y no sólo por ser lo que mueve el mundo del espectáculo, sino que además ha sabido jugar un papel importante en un buen puñado de historias. Atracos varios, falsificadores, envidias familiares y extorsionadores de ancianitas de esas que guardan grandes fortunas en un mísero colchón, entre otros, nos visitan ocasinalmente desde la pequeña y gran pantalla. Y es que el dinero, o mejor dicho, el afán por conseguirlo, puede convertir al ser humano en una bestia con infinita imaginación para idear planes de lo más bizarro. La última muestra llega de aquí al lado como quien dice y su (irónico título) es Felices 140.
Elia cumple 40 años y lo celebra en una gran casa con su familia y amigos, que se sorprenden ante el dineral que parece haberse gastado. La respuesta al interrogante sobre la procedencia del dinero y sorpresa aún más grande llega cuando esta les confiesa ser la única ganadora del bote de 140 millones de euros del euromillón, suscitando las envidias de sus invitados, algunos realmente necesitados de una pequeña inyección económica. A ello se sumará un suceso todavía más inesperado que sacará lo peor de estos
Felices 140 es una película que empieza de manera amable, con los preliminares en los que, con algún mínimo matiz (las veladas referencias a un pasado que se revelará más adelate), todo parece perfecto. Con un punto de partida que conocemos bien, el de un grupo de amigos se reune en una apartada casa para una gran celebración, un inicio que parece casi más propio del género fantástico, el terror, se unirá, bien entrada la cinta y sin sorpresa alguna (ya se ha encargado la campaña publicitaria de destriparlo sin piedad) otro viejo conocido, el tema del grupo de amigos que pretende aprovecharse de la buena fortuna de uno de ellos.
Hasta aquí ninguna sorpresa. Diálogos triviales que nos situan poco a poco en el pasado de unos protagonistas que se conocen de toda la vida y escenas en las que no podemos menos que recrearnos en el (magnífico) paisaje dan paso a un conflicto (y no será el primero) que rápidamente enfocará por el camino del drama.
Y es que una situración que, sin ser cotidiana, nos resulta a todos tan cercana (la posibilidad de ganar un premio millonario) podría dar pie a muchos tipos de película: un thriller, una negra comedia, un film social con matices reivindicativos...pero los autores han optado por el camino, en su dureza, más suave, del drama de personajes.
Así nos encontramos una película coral con un buen puñado de actores (entre los que destaca una Maribel Verdú a la que sobrepasan los acontecimientos) que nos dejan que poco a poco, en una situación casi sujeta a las tres unidades de modo que podrían hacernos pensar en la adaptación de una obra teatral (casi todo sucede en la casa en apenas un fin de semana, y las subtramas adicionales las conocemos únicamente a través de la boca de los personajes mismos) apreciar comovan cambiando poco a poco su actitud ante la anfitriona, así como desvelando una serie de demonios que aumenta su agresividad y revela lo peor de sí mismos, hasta de las personas que tendrían menos razones al menos en un comienzo (la hermana de la ganadora, o uno de sus amigos que tiene tanto dinero que se puede permitir llegar a la fiesta en helicóptero), y que van convirtiendo la historia en una amarga metáfora sobre las motivaciones humanas.
Sin embargo en esta cinta también encontramos insertos ligeramente inconexos (esas entrevistas cuyo significado real solo confirmamos al final de la película, o la canción que canta el grupo tras la gran revelación y que, francamente, parece, a pesar de su poder alegórico, metida con calzados), personajes con pocos dobleces (el millonario o el cuñado, que desde el primer momento, sabemos algo oculta bajo la manga), excesivamente tópicos (la actria argentina, nueva novia del ex de la protagonista) o que no actúan en consecuencia con sus propias palabras, y que dejan en el espectador la sensación de que han quedado muchas cosas en el tintero o que al conjunto le falta el aderezo de pimienta (que no de vinagre) que podrían haber hecho de esta una película realmente memorable.
 Con una gran idea de base bajo el prisma de un Berlanga o un Álex de la Iglesia podría haber salido una de las grandes del cine español...nos queda un drama correcto con una Maribel Verdú memorable en los momentos más dramáticos.



viernes, 10 de abril de 2015

IMPRUDENTE

La ciencia ficción ha sido para muchos un manjar en su adolescencia, pero al entregarse a los clásicos, tanto en formato literario como cinematográfico, siempre ha existido ese pequeño matiz de la diferencia de edad. Con honrosas excepciones como El juego de Ender (en que los protagonistas son básicamente niños ) o La guerra de las galaxias original (aunque si me dejan confesarlo nunca me pareció excesivamente adolescente el señor Skywalker) los dueños del cotarro siempre eran gente más mayor y experimentada con la que identificarse a otros niveles. Sin embargo hace unos añitos un puñado de hijos del sol naciente tuvo a brillante idea de estenar la brillante distopía Battle Royale, dando lugar a un lento tiro de salida para toda una serie de películas, la mayorái basadas en novelas, sobre adolescentes que se enfrentan a futuros nada prometedores. Hoy hablamos de su última muestra, hoy viene del futuro...Insurgente (de la saga Divergente)
Tras la masacre de Abnegación, uno de los cinco grupos en que se divide la humanidad futura, la divergente Tris y sus amigos de Osadía se ocultan en las granjas de Cordialidad, siendo perseguidos por las tropas de la malvada líder de Erudición, Jeanine. Cuando esta última descubra en plena purga de los divergentes que la misteriosa caja que oculta un mensaje de sus antepasados sólo puede ser abierta con la interacción de un divergente especial Erudición comenzará una nueva caza.
Con un título que da para un buen puñado de chistes malos (yo voto que la próxima de la sag sea astringente) Divergente es una saga inspirada en otra literaria que de momento ha dado para un par de películas, ambas con un final con los suficientes interrogantes como para generar una nueva secuela (sin destripar nada e final de la última, todavía siendo previsible si se enfoca bien-desconozco el original literario- puede dar para mucho).
Si bien su punto de partida es común a muchas de las sagas que últimamente nos visitan con regularidad (una humanidad fragmentada, como los distritos de Los juegos del hambre, enfrenta a su población más joven a lo que parece un macabro rito de iniciación, en este caso para adherirse a sus facciones, en otros con consecuencias desconocidas como El corredor del laberinto, o como macabro castigo, y suscitando todo tipo de incógnitas y rebeliones) la cinta tiene su punto de originalidad en que sus protagonistas se enfrentan, dentro de un mundo real a simulaciones virtuales, hecho de los que son plenamente conscientes, como si de un bizarro giro a la saga Matrix se tratase (no es un mundo que pretendan ellos consideren real sino que la dificultad reside en que, sabiendo que no es real, la mayoría de las veces lo olvidan al encontrarse inmersos en él).
Se trata de una cinta que da un interesante, aunque leve giro a un terreno que conocemos bien, pero este terreno goza de un particualr encanto.
Así encontramos por un lado un mundo real dividido entre varios niveles: uno relativamente luminoso, con asépticos decorado y vestuarios  (como vemos en Eruducuón y Verdad) , uno que por bucólico no deja de ser inquietante (Cordialidad) y otro más oscuro, de esos a los que nos suele tener acostumbrados el género, en el que se mueven los rebeldes y los marginados, y en el que por supuesto nacerá el conato de rebelión que le da el puntito de sal a la película (y en el que no faltarán revelaciones familiares, en este caso por parte de Cuatro, la pareja de la protagonista). Frente a estos el mundo irreal, el de las pruebas, un mundo onírico que casi nos remite a una versión trasnochada de Magritte, con un espectacular empleo de la gravedad o falta de ella (la casa voladora en llamas o el efecto de las pisadas de la falsa Tris). Ambos escenarios, reales e irreales gozan de una cuidada, aún en su simplicidad, dirección artística en la que en ocasiones se opta por soluciones de particular belleza como el uso de los cables en la cámara en que se intenta abrir la caja.
Insurgente es una película rodada efizcamente pero de evolución excesivamente lógica, con su empleo de tópicos como el de un elegido de cualidades sobrehumanas (como afirma incluso la villana de turno) , y que si bien tiene puntos de interés a los que se les podría haber sacado mucho más juego se revela correcta. Ni sus personajes son excesivamente memorables (la traca, como simbología barata del cambio de tercio, protagonista y villana cambian radicalemente de peinado) ni su trama calará hondamente en el espectador, aunque tampoco es algo que en un principio esperásemos, pero supone un divertimento ligero bien enfocado y coreografiado y que no decepcionará a los fans de este subgénero distópico.
Para admiradores de películas de jovencitos a los que putean en hipotéticos futuros...eso sí algunas de las preguntas propias del género siguen sin respuesta. Siempre nos quedará el Dvd de 2001...

jueves, 9 de abril de 2015

MONIGOTORIUM CUMPLE UN AÑITO...

Parece mentira pero en apenas unos días, el 5 de mayo, Monigotorium cumple un año dando la lata. Por eso hemos dado rienda suelta a la imaginación y como todo blog que se precie haremos nuestro primer concurso. Sólo tenéis que seguirnos en Facebook ( Peñuelas' Monigotorium) o Twitter (MONIGOTORIUM), o mejor por los dos, y mediante un privado en el primer caso o con el hashtag #monigotoriumtoma1en el caso del segundo contarnos que tema os gustaría que apareciera en Monigotorium, con la única condición de que no se haya tratado antes (como por ejemplo el ciempiés humano).y con la fecha límite del 30 de abril (para que todos nos vayamos tranquilos de puente)
El más original  será el tema del mismo día 5 y su solicitante recibirá un original por cuenta de la casa a la carta...es vuestra oportunidad para conseguir un logo gratis, una caricatura o lo que se os ocurra.
¡Escribidnos! Podéis tomar el control de Monigotorium por un día...

ESPECULANDO

En un mundo tan globalizado que día sí, día también, el telediario nos inunda con noticias acerca de nuevas enfermedades (generalmente para mal, aunque hay algún día en que también nos hablan de nuevos descubrimientos y remedios) es fácil que esto se incorpore al séptimo arte. Si bien rápidamente nos vienen a la mente decimonónicas damiselas aquejadas por tisis y similar, irreales plagas que diezman la especie humana y dramas con un fuerte carga real como la oscarizada Philadelphia hay veces que la auténtica realidad de estos dramas que nos afectan a todos nos golpean con fuerza, como es el caso de la película de hoy...hoy hablamos de E agora? (por favor no confundir con la de Amenábar.
El cineasta Joaquin Pinto, enfermo de VIH, agravado además por la hepatitis C que padece, decide durante un año probar un tratamiento experimental. Entre sus continuos viajes a Madrid, inyecciones y prueba de calmantes que le alivien el horrible dolor, nos contará como afronta el día a día junto a su marido Nuno, trabajndo en su granja, cuidando de sus adorados perros, rememorando su pasado en el mundo del cine y haciéndose preguntas cada vez más profundas sobre la vida, los predecesores del homo sapiens o el mismo Dios.
E agora? es una película que aborda un espinoso tema de primera mano, en forma de lo que podríamos calificar de videodiario, pero que sabe aunar la realidad más íntima (de la enfermedad al sexo) con fuertes dosis de poesía y hermosas imágenes, permitiéndose incluso al final apostar por elementos de un género tan opuesto como es la animación), así como contarla en paralelo a las propias obsesiones del autor.
Así nos encontramos con una película que si bien aborda con una fuerte carga crítica temas como la religión o la política (introduciendo en paralelo a su ptopio drama personal fragmentos de noticiarios o bien haciendo referencias a su ptopio pasado como la mención a sus amigos vietnamitas durante sus estudios en Alemania) también sabe dejarse llevar por la poética de un pasado artístico (entrañable el recuerdo de su primera película en la filmoteca portuguesa), de su amor por su pareja y sus perros (de los que habla como si fueran personas, como en la escena en que cuenta la obsesión de uno de ellos, Rufus, por un perro...de peluche) o de las sorpresas que le da su propia curiosidad intelectual (la visita a la Biblioteca Nacional para examinar un incunable increíblñemente moderno).
Y ahí es donde cobra gran peso el papel de la naturaleza, omnipresente en todo momento, y no sólo por el trabajo que desarrolla la pareja en su granja, sino por la inclusión de primeros planos, que salpican toda la película, de animales autóctonos de pequeño tamaño, en todas sus facetas, desde la babosa con la que se abre la cinta a la araña en su tela, la avispa agonizante o el gorrión, y que fragmentan las dispares escenas de la película,contribuyendo, especialmente en aquellos momentos en que abordan temas de materia religiosa, a dar un eire panteísta a toda la cinta, a crear un fuerte nexo entre la vida y una naturaleza que se revela omnipresente y un refugio para dos personas en una situación límite.
Rodada con un ritmo pausado y unos diálogos entre la montonía y la profundidad, en ocasiones repetidos literalmente, la película sabe abordar el difícil tránsito de la enfermedad, intentando suscitar en el espectadosr las mismas sensaciones que provoca un tratamiento que si bien parece abrir auna puerta, al ser experimental tampoco garantiza un resultado firme y que mina el cuerpo y el alma del paciente. No hablamos de un film optimista sino casi de un testimonio viral, de un análisis de la existencia humana por parte de un hombre que sabe dejar huella, mostrándonos las luces y las sombras de una enfermedad terrible.
Un desgarrador testimonio con altas cotas de poesía. La película podrá verse en la Cineteca de Madrid (Paseo de la Chopera 14 a partir del viernes 17 de Abril. Más información en http://www.cinetecamadrid.com/

miércoles, 8 de abril de 2015

DESENFOCADOS

Cuando ya hace bastantes añitos paábamos las sobremesas escuchando día sí día también como un alocado aspirante a rapero moraba al oeste en Philadelphia pocos imaginábamos el carrerón que vendría después, rico en cintas de ciencia ficción, tanto superéxitos como megafracasos desde un primer puñetazo a un alienígena en Independence day hasta la última cuyo nombre aquí mejor ni mencionamos, y por supuesto pasando por su actividad como hombre de negro que ya ha dado para tres partes. Tras un breve período en la inopia y dejando a un lado nuestro amado cine fantástico parece que ha decidido volver, y no ya acompañado de la familia sino de la belleza rubia de El lobo de Wall Street, Margott Robbie...hoy hablamos de Will Smith y Focus.
 Una pareja de estafadores intentan estafar, sin saberlo, a un timador veterano que se conoce todos los trucos. Avergonzada, la chica le pide que le enseñe a mejorar sus habilidades y, ante sus progresos, este decide incorporarla a su banda para realizar una serie de pequeños hurtos en Nueva Orleans, surgiendo el romance entre ellos. Sin embargo y tras una abrupta ruptura la pareja volverá a encontrarse, esta vez en Buenos Aires, cuando él prepara el gran golpe y ella ha vuelto a encontrar el amor...pero nada es lo que parece.
Película de ladrones y timadores Focus nos lleva a un terreno que ya conocemos, el de delincunte experimentado que acoge bajo su ala a un entusiasta novato que pronto revela tener las habilidades necesarias para ser uno de los grandes, con la particularidad de que en este caso estos personajes son una pareja con buena química entre la que no tardarán en saltar chispas. Hasta aquí nada nuevo, los personajes son ricos en carisma, de los principales a los más secundarios e incluso los que más tarde se revelan como villanos (un Rodrigo Santoro al que cuesta reconocer con pelo, ropa y sin toda la quincalla que lleva en su más conocido papel de Jerjes de 300), la trama evoluciona de pequeños golpes al soñado por todo especialista del ramo (a pesar que casi al principio mencinan que eso del "golpe maestro" no existe), encontramos lujosos escenarios, vestuario y coches y el guión se permite todo tipo de trampas.
Porque de eso se trata, de una cinta en la que cada giro parece estar dirigido a intentar sorprender al espectador, de esas que se desdice continuamente para volver sus propios pasos (no lleva a engaño que, cuando se menciona un anécdota sobre el pasado esta tendrá su reflejo en algún momento u otro del metraje), de esas en las que unos personajes engañana a otros (y no necesariamente hablamos de sus "víctimas potenciales") arrastrando (o intentando arrastrar con ellos) al espectador, intentando crear una suerte de cubo de Rubik de resolución menos compleja de lo que pretende en un principio, y dejando una sensación de déjà vu que no se aleja en ningún momento (¿Alguien ha dicho El golpe?), a pesar de alguna opción argumental que la alejan levemente del tópico (la ausencia casi total de esa némesis en forma de detective o policía incansable que suele ser habitual en este subgénero)
La cinta se sitúa dentro de esa liga de películas sobre delitos ricas en lujo, glamour y exotismo (bueno, si Buenos Aires nos parece exótico) en la que sitúan subgéneros tan distintos como el de espías, la comedia romántica o el thriller y lo hace sin despeinarse demasiado a la hora de buscar innovaciones. Sí, los actores parecen encontrarse más que cómodos en sus roles, está filmada de manera elegante (el montaje sobre el número 55), incluso bien coreografiada (la primera tonda de robos...impagable la sustracción de cartera con palillos chinos), creando un buen ritmo más en las escenas individuales que en su propio conjunto. Pero también es una película que deja muchas cosas en el tintero, que, a pesar de sus pretendidamente originales giros, conduce a un destino que bien conocemos, que desaprovecha un buen número de variables (el circuito de carreras habría dado mucho de sí en un gran final mucho menos loco y épico de lo que habríamos deseado) y que deja en el espectador un gusto insulso, a pesat de unos ingredientes que, uno por uno, parecían más sabrosos.
Para superfans del género sin muchas pretensiones...y de su pareja protagonista.

martes, 7 de abril de 2015

LOS FASTOS DEL FURIOSO

En una época en que el cine llega por trilogías se hacen raras las películas que pasan de la cuarta entrega (ya que parece empieza a imperar la moda de dividir la última entrega en dos, ahí tienen Los juegos del hambre), con honrosísimas excepciones como la saga Bond (el tráiler de la última parte ya pulula por ahí, y con buena pinta y todo) o La guerra de las galaxias (que curiosamente ha optado por la fragmentación...en trilogías). Con estos precedentes llama todavía más la atención el caso que hoy nos ocupa, una saga que supo evolucionar de una suerte de Le llaman Bodhi poligonero a uno de los exponentes más espectaculares del cine de acción con elementos de thriller. Sin ser una septalogía (¿se dice así?) que me llamase excesivamente la atención (lo reconozco, no he visto todas) dos poderosas razones, le incorporación de uno de mis directores favoritos al rodaje y la desaparición de su protagonista cuando apenas empezaba a filmarse, me han empujado a verla al cine, hoy hablamos de Fast and furious 7.
La película (al parecer) parte del final inmediato de su predecesora pero pocos datos bastan. El clan Toretto prosigue con su vida cotidiana afrontando sus propios problemas: Brian intenta adaptarse a la monótona vida familiar y Dominic y Letty superar poco a poco la amnesia de esta última. Sin embargo no saben que a esto se va sumar que el hermano mercenario de un antiguo enemigo, que se haya en coma tras su última confrontación, busca venganza. Pronto la policía se pondrá en contacto con ellos para ofrecerles su ayuda para librarse de esta auténtica máquina de matar a cambio de que les ayuden a recuperar un revolucionario dispositivo de vigilancia ideado por un hacker secuestrado por un malvado grupo de terroristas, y por supuesto aceptarán.
Fast and furious 7 e3s un curioso producto. Por un lado nos hayamos ante una de esas historias que nos han contado mil veces, una historia de polis y antiguos villanos que se alían para enfrentarse a un enemigo aún mayor, un inquietante Jason Sthatham que a veces parece más un robot que un humano, aderezado con algún elemento de culebrón como la amnesia de una de los protagonistas (la verdad, pensaba que esto sólo pasaba en la sobremesa de la 3), chascarrillos propios del género (las puyas entre los dos amigos coladitos por la misma mujer), ambientaciones exóticas que parecen aproximarla más al cine de espías (Japón, Costa Rica, Abu Dabi...) y unos diálogos ricos en sentencias (hay momentos en que tenenmos la sensación de que los personajes más que dialogar declaman, y con la imagen de tipos duros que gasta la mayoría sus palabras parecen transformarse en amenaza continua). Son sin duda elementos que satisfarán más o menos a los fans de la saga pero en el caso de un jueguete tan caro como este no son lo único a tener en cuenta.
Nos encontrramos ante una cinta de acción pura y dura, que sabe comenzar de una manera muy potente, presentando al nuevo, el villano de la función, y dejando muy claro que es un personaje sin fisuras a la hora de logar sus objetivos (en este caso acabar con todo bicho viviente y sin despeinarse...buenso aunque tuviese una melena a lo heavy tampoco se despeinaría, seguro), para, tras un brevísimo descanso para conectar con la historia de los que son los verdaderos protagonistas, enlazar con una serie de escenas de acción con coche bien coreografiadas y con un ritmo increible, que podríamos calificar casi de auténtica locura, tanto en planteamiento como en resolución.
Así podemos destacar especialmente dos. La primera tiene ligar en una escarpada montaña a la que los protagonistas descienden en coche desde un avión (con paracaidas pero a lo bruto) para enfrentarse al grupo que secuestra al hacker y que circula en convoy, La segunda tendrá lugar en una fiesta y entre tres de los edificios más altos del mundo. Tomando como escenarios lugares poco amigos de los coches (una pendinete arbolada y unos rascacielos) sin embargo son auténticos espectáculos, unas escenas increíblemente bien rodadas, que alternan velocidad y peleas bellamnte coreografiadas que beben de esa locura (¿que hacen ahí esos sosias de los guerreros de Xian?) que parece rodear la cinta (una a bordo de un camión que como supondrán acaba al borde del precipicio y otra entre dos chicas con vestido de gala de esos tan largos que se pisan la cola), auténticos subidones de adreanlina que maridan mal con insustanciales escenas dialogadas y con una escena final, que si bien aquí no desvelaremos, vuelve al territorio habitual de los protagonistas y, aún contando con persecuciones, peleas a mamporro limpio y explosiones, se antoja soso ante lo que acabamos de ver, que ha puesto la cota muy alta (um poco en el estilo de Relatos salvajes, tras ver la primera parte el resto sin desmerecer se antoja inferior). Sí, en ocasiones se abusa de algunos recursos (cámara lenta, inversión del eje girando el punto de vista, planos a contraluz...) pero la eficacia a la hora de crear escenas tan complejas se revela a prueba de bomba.
Y de postre nos queda el último adiós al protagonista de la saga, Paul Walker, emotivo y casi hagiográfico (ojo al plano en que los coches se separan en la bifurcación de la carretera) y que parece abrir un nuevo camino para el resto de la saga (aunque me temo que el cambio no será radical en exceso).
En resumen una película intrascendente pero bien rodada, un divertimento que entusismará a los fans de las carreras de coches si bien el matiz de competición urbana ha quedado (por fortuna) en el recuerdo y que convierte la mayor parte del metraje en un auténtico espectáculo visual que pierde fuelle en su tramo final, pero que sin duda merece verse en una pantalla bien grande.
Increíbles escenas de acción y diálogos de chichinabo...un cóctel explosivo del que cada uno tomará lo que prefiera.

lunes, 6 de abril de 2015

ROMANI ITE CINEM


Cuando hace apenas un par de semanas, con motivo de la proyección en pantalla grande de dos clásicos de la comedia como son Los caballeros de la mesa cuadrada y El gran Lebowski, analizábamos los reestrenos de películas que tienen ya sus añitos no podíamos imaginar que a la cola
se uniera una de esas cintas ineludibles en Semana Santa, una de esas que si no han visto es porque en estas fechas tienen mucha suerte y se han largado de vacaciones al extranjero o similar. Por supuesto estamos hablando de Ben Hur, un film que, nos guste o no su argumento, es un auténtico espectáculo visual que merece ser disfrutado en pantalla grande, y es que si no has visto su carrera de cuádrigas en el cine entonces no la has visto del todo (y si todavía pica la curiosidad hoy es el último día para verla). En su honor y aprovechando los últimos coletazos de la Semana Santa hoy toca una de nuestras listas:¡Pelis con romanos! (no, peplum no...de griegos y similar hablaremos otro día...)

  1. Ben Hur esta suerte de Conde de Montecristo a la romana no podía menos que estar aquí  Con una trama de conexión bíblica que la han hecho merecedora de visitarnos cada Semana Santa y que parece casi metida con calzador, justito al principio y al final ( y la escena del agua, vale, que tan bien se parodió en uno de los episodios míticos de los Simpsons...¡Buaarrns!) es sina gran cinta de aventuras con batallas navales y una carrera de cuádrigas todavía no superada por mucho ordenador que metan. Y todavía queda en el tintero el pasado oculto Mesala-Judá...aunque todavía no sé por qué la última vez que la vi no dejé de pensar en un hipotético remake (es más, creo que ahora están haciendo uno) protagonizado por Nicolas Cage...mi subconsciente esá empezando a volverse muy raro.
  2. Quo Vadis otra que, con menor fortuna, también suele tocar en estas fechas...sí, los protagonistas son de un soso subido pero un grandísimo Peter Ustinov, otro de los habituales del género (véase Espartaco), salva el día con su ijnterpetración de Nerón con lira y todo.
  3. Julio César de Mankiewicz. Basada en el cásico shakesperiano una de las cintas que hizo de Marlon brando una leyenda...im-pres-cin-di-ble.
  4. Yo Claudio:vale, no se trata de una película, sino de una serie de televisión, y probablemente una de las mejores que ha dado la pequeña pantalla. Intrigas políticas con muy mal café años antes de que Juego de tronos añadiese al cóctel sangre y desnudos integrales ( y dragones claro)...con un plantel de magníficos actores cuesta creer que no la hicieran ayer mismo.
  5. Espartaco. Una palabra: Kubrick. De la serie que llegaría décadas después con más cámara lenta que vergüenza mejor ni hablamos, y eso que engancha en plan placer culpable y todo.
  6. La loca historia del mundo: una de las olvidadas de Mel Brooks también tuvo su pequeño episodio dedicado a los romanos, en el que un "porrus" (así literal) salvava el día con épicas conseuencias como el baile de legionarios.
  7. Gladiator: irregualr cinta que sin embargo revitalizó el género (ahí están Centurión o La legión del águila entre otras) Diálogos épicos tan memorables como risibles, escenas dignas de un anuncio de champú (esas espigas) y un Joaquín Phoenix que parecía estar pasándoselo bomba adornan una entetenida película eficazmente rodada que se hinchó de ganar Oscars y pasta.
  8. Las doce pruebas de Astérix la mejor película sobre los irreductibles galos y encima no se inspiraba en nungún album concreto...dibujos animados memorables que se reían de la burocracia, el poder de la publicidad y mucho más, y por supuesto al final los romanos recibían leña, como siempre.
  9. Golfus de Roma algo divertido les pasa de camino al foro a los protagonistas de esta curiosa comedia musical con canciones míticas...una cinta a redescubrir.
  10. La vida de Brian: maravillosa contribución de los Monty Python con un Poncio Pilato y compañía de los que se reía (a pear de intentar contenerse) su propia guardia...y un doblaje para la historia. Pijus Magníficus, no te olvidamos.
Nos hemos dejado muchas en el tintero. Cleopatras varias, cristianos en cinemascope y caídas del Imperio Romano se han quedado al ladito de estas diez, y por supuesto esos modernos gladiadores de la fiesta y el placer que son los protagonistas de películas como La dolce vita o La gran belleza, pero hoy queríamos dar protagonismo a sus antepasados. Mañana volvemos con las habituales (pseudo)críticas, toca dejar atrás las vacaciones. Permanezcan atentos a este canal.