Hace ya mucho tiempo por estos lares hablábamos de lo relevante que puede ser la memoria en el proceloso mundo del séptimo arte, ya que su pérdida condiciona notablemente a sus personajes con resutados tan varipintos como Buscando a Nemo, Desafío total, ¡Olvídate de mí!, Arrugas o Memento. Pero la mayoría de las veces no se trata de la falta de esta, sino como unos recuerdos, alegres o tristes pueden marcar profundamente a una persona, Es el caso de La memotia del agua.
Amanda y Javier acaban de perder a su hijo, un niño de apenas cuatro años. El dolor hará que Amanda abandone la casa familiar, refigiándose en el trabajo e intentando rehacer su vida. Sin embargo javier empieza a desahacerse poco a poco de sus cosas en común, desde su hogar a los juguetes del niño, aunque todavía cree que puede recuperar el amor de una mujer con la que sigue manteniedo una buena relación.
Melancólico drama en torno a las reacciones de una joven pareja ante una gran pérdida La memoria del agua arranca en los dolorosos momentos posteriores a esta para revelarnos de una forma tan sutil como hermosa (una serie de medidas de altura en una pared que se interrumpe en el cuatro) a que se debe el dolor de sus protagonistas.
Presentando una pareja con reaccines muy distintas la cinta es una película de personajes que da más relevancia a los sentimientos que a los hechos mismos, no mstrando en ningún momento la muerte del pequeño (es más, la causa de esta solo la adivinamos por la reacción de la madre ante una disertación que traduce simultáneamente en el trabajo) ni otros momentos que les marcarán y que solo conocemos por los diáogos (el accidente), e incluso dejando que os mismos sentimientos afloren apenas sin palabras (la escena de la bicicleta).
Pero si bien lo más relevantes son unos personajes cuyos intérpretes dotan de la mayor naturalidad posible, desde el dolor externo de Amanda al contenido de Javier, pasando por unos secundarios que, a pesar de apenss añadir matices a los dos protagonistas como la nueva pareja de Amanda o la pareja de clientes de Javier cuya felicidad contrasta poderosamente con el drama de este matrimonio que se derrumba, en esta cina destaca una sobria puesta en escena de acabado casi monocromático (quitando un par de escenas en pleno y verde campo todo, desde los ambientes a la ropa de los personajes se pierde en una inmensa escala de grises y otros tonos apagados) que dota de serenidad a una trama en la que el dolor va principalmente por dentro.
Con cierta carga poética (las referencias a la nieve) y una emocionante capacidad para la elipsis La memoria del agua es una película sobria pero emotiva, de esas que saben conectar con el espectador aún cuando este se cuestine las propias motivaciones de los personajes mismos, y que nos deja un ligero aroma de historia clásica, de esas que seguirán existiendo aunque pasen los años, en torno a los sentimientos que realmente nos convierten en seres humanos.
Drama de personajes con sutil enfoque La memotia del agua se estrena en los cines el 5 de agosto.
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martes, 2 de agosto de 2016
viernes, 29 de julio de 2016
CRISITUNIDAD
En muchas ocasiones hemos hablado por estos lares de como las diversas crisis de paso a la edad adulta o directamente a la tercera edad ha afectado a los protagonistas de unas cuantas cintas de las que hemos hablado por aquí pero parece que nos vamos dejando poco a poco uno muy concreto: la cada vez más pospuesta y anteriormente conocida crisis de los cuarenta...un gran material de comedia que suele poner a sus personajes en un estado entre la euforia y el terror que les hace cometer toda clase de malsanas locuras...pero ¿que pasaría si estos no fuesen un puñado de apáticos maduritos sino un grupo de amantes progenitoras?...es lo que pasa en Malas madres.
Amy vive eternamente agobiada desde que, hace ya doce años, se convirtió en madre. Ama a su familia, pero con un trabajo que la absorbe por completo, dos hijos a los que ayudar con los deberes y llevar a una multitud de actividades extraescolares y un marido que la mayoría de las veces se comporta como un crío más apenas si encuentra tiempo ni para comer tranquila. Un día todo lo que podría salir mal sale mal y la puntilla llega cuando Gwendolyne, la todopodersa presidenta de la asociación de padre decide darle el cargo de vigilante en la próxima venta benéfica de dulces, a lo que Amy se niega. Con una nueva y peligrosa enemiga Amy decide ir al bar a tomarse una copa y hayá hará dos nuevas amigas con las que llegará a una conclusión: por mucho que una quiera a sus hijos ha llegado el momento de ser una mala madre.
Alocada comedia con protagonistas femeninas la película nos presenta una trama que nos resulta familiar, la de un grupo de adultos que tras una serie de giros adversos (por pasar hasta se pone malo el perrro) deciden tomara la decisión de adoptar un nuevo giro en sus vidas y desmelenarse de la manera más loca posible.
Con un comienzo de esos que facilitan la empatía con su protagonista, una Mila Kunis a la que en un comienzo cuesta más identificar con una responsable madre de familia que con la aptitud juerguista que adoptará tras el arco de presentación, la película nos presenta un agobiante microcosmos escolar y familiarque acaba desencadenando un torbellino de locura en estado puro.
Así nos encontramos una película con una premisa que, sin ser estrictamente original (no faltan los personajes tipo, como esas amigas que constituyen los dos extremos contrarios de la protagonista y se acaban liberando por sentidos muy distintos), resulta simpática, mientras asistimos a como la, normalmente, equilibrada y conciliadora parte del núcleo familiar se va transformando en una cuadrilla de adolescentes con tendencia al desenfreno (eso sí dentro de un orden: tacos sí, blasfemias no, alcohol sí, drogas no, y por supuesto aunque haya sexo a ninguna de las dulces madres de esta película se le verán nada que haya por debajo de la línea del escote...)
Malas madres es una película que tiene su mejor baza en sus montajes, como los del supermercado o la fiesta, con un buen sentido del ritmo y un acompañamiento musical a la altura, así como en alguna escena y diálogo particularmente inspirado (la reuión sobre la venta de pastales, con su apocalíptica presentacióny una lista de ingredientes prohibidos que reduce los dulces prácticamente a vaso de agua), con algún gag visual quizás más forzado (la caótica conducción de Amy o las caídas intentando repartir propaganda) pero que sabe crear un resultado homogéneo que en ningún momento se sale del espíritu de la que en el fondo, por mucho que se emplee la palabra vagina (literal), no deja de ser una fábula familiar con un final digno de esta categoría.
Con algún elemento que quizás podría haber sido mejor explotado (el papel del perro o el aspirante a exmarido, las dos rubias y perfectas hijas de Gwendolyne) Malas madres es sin embargo una película entretenida, con buen sentido del ritmo, una cinta de esas que, sin ser profundas, si pueden alegrarnos el día, si bien alguna chanza de corte pretendidamente femenino, o feminista, puede entorpecer nuestra conexión con la pelicula (ese viudo macizorro que parece el fruto de una encuesta del cosmopolitan o similar o la erótica fantasía espacial a la que acuden las protagonistas), pero que nos deja la refrescante sensación de un buen puñado de carcajadas.
Una comedia quizás un poco más convencional de lo que parece en un comienzo pero con una gotita de café amargo que le sienta francamente bien Malas madres llega hoy, 29 de julio, a los cines
Amy vive eternamente agobiada desde que, hace ya doce años, se convirtió en madre. Ama a su familia, pero con un trabajo que la absorbe por completo, dos hijos a los que ayudar con los deberes y llevar a una multitud de actividades extraescolares y un marido que la mayoría de las veces se comporta como un crío más apenas si encuentra tiempo ni para comer tranquila. Un día todo lo que podría salir mal sale mal y la puntilla llega cuando Gwendolyne, la todopodersa presidenta de la asociación de padre decide darle el cargo de vigilante en la próxima venta benéfica de dulces, a lo que Amy se niega. Con una nueva y peligrosa enemiga Amy decide ir al bar a tomarse una copa y hayá hará dos nuevas amigas con las que llegará a una conclusión: por mucho que una quiera a sus hijos ha llegado el momento de ser una mala madre.
Alocada comedia con protagonistas femeninas la película nos presenta una trama que nos resulta familiar, la de un grupo de adultos que tras una serie de giros adversos (por pasar hasta se pone malo el perrro) deciden tomara la decisión de adoptar un nuevo giro en sus vidas y desmelenarse de la manera más loca posible.
Con un comienzo de esos que facilitan la empatía con su protagonista, una Mila Kunis a la que en un comienzo cuesta más identificar con una responsable madre de familia que con la aptitud juerguista que adoptará tras el arco de presentación, la película nos presenta un agobiante microcosmos escolar y familiarque acaba desencadenando un torbellino de locura en estado puro.
Así nos encontramos una película con una premisa que, sin ser estrictamente original (no faltan los personajes tipo, como esas amigas que constituyen los dos extremos contrarios de la protagonista y se acaban liberando por sentidos muy distintos), resulta simpática, mientras asistimos a como la, normalmente, equilibrada y conciliadora parte del núcleo familiar se va transformando en una cuadrilla de adolescentes con tendencia al desenfreno (eso sí dentro de un orden: tacos sí, blasfemias no, alcohol sí, drogas no, y por supuesto aunque haya sexo a ninguna de las dulces madres de esta película se le verán nada que haya por debajo de la línea del escote...)
Malas madres es una película que tiene su mejor baza en sus montajes, como los del supermercado o la fiesta, con un buen sentido del ritmo y un acompañamiento musical a la altura, así como en alguna escena y diálogo particularmente inspirado (la reuión sobre la venta de pastales, con su apocalíptica presentacióny una lista de ingredientes prohibidos que reduce los dulces prácticamente a vaso de agua), con algún gag visual quizás más forzado (la caótica conducción de Amy o las caídas intentando repartir propaganda) pero que sabe crear un resultado homogéneo que en ningún momento se sale del espíritu de la que en el fondo, por mucho que se emplee la palabra vagina (literal), no deja de ser una fábula familiar con un final digno de esta categoría.
Con algún elemento que quizás podría haber sido mejor explotado (el papel del perro o el aspirante a exmarido, las dos rubias y perfectas hijas de Gwendolyne) Malas madres es sin embargo una película entretenida, con buen sentido del ritmo, una cinta de esas que, sin ser profundas, si pueden alegrarnos el día, si bien alguna chanza de corte pretendidamente femenino, o feminista, puede entorpecer nuestra conexión con la pelicula (ese viudo macizorro que parece el fruto de una encuesta del cosmopolitan o similar o la erótica fantasía espacial a la que acuden las protagonistas), pero que nos deja la refrescante sensación de un buen puñado de carcajadas.
Una comedia quizás un poco más convencional de lo que parece en un comienzo pero con una gotita de café amargo que le sienta francamente bien Malas madres llega hoy, 29 de julio, a los cines
jueves, 28 de julio de 2016
HASTA EL INFINITO
No es lo habitual pero hoy es el momento de empezar el día con confesiones...no soy precisamente una fan de Star Trek. No...no es que no me guste. Las películas y episodios sueltos que he visto han conseguido entretenerme, pero jamás ha conseguido engancharme con la fuerza (esto no va con segundas) con la que lo ha hecho para millones de fans. Pero justo anoche, el mismo año en que se cumple el 50 aniversario (y que va a dar para mucho...atentos a programación y actividades del Festival de Sitges de este año), un buen puñado de ellos ,la mayoría ataviados con camisetas e incluso disfraces compeleos (pudo verse algún Spock muy cuidaddo, felicidades), pudo disfrutar de la que por el momento es la tercera parte de las nuevas películas de la saga...por eso hoy hablamos de Star Trek: Más allá.
En el tercer año de una misión de cinco el Capitán de la nave USS Enterprise, James T. Kirk. se siente perdido en la rutina cósmica. Pero durante un rescate rutinario en una nebulosa inexplorada un extraño enjambre de naves les atacará, y su objetivo parece ser una extraña y antigua arma que fue rechazada como regalo en una anterior y fallida misión diplomática. Superados en número y armamento gran parte de la tripulación será capturada por el enemigo, mientras que Kirk y una pequeña parte de sus hombres logran llegar junto a los restos de la nave a un planeta cercano. Sin conocer todavía los planes de este nuevo enemigo que por suerte no ha logrado hacerse con el artefacto Kirk deberá rescatar a sus amigos, encontrar un modo de abandonar el planeta y por supuesto detener a un ser cuyo objetivo puede ser toda la federación.
Contiuación estricta de la nueva saga de precuelas de la serie original. Star Trek y Star Trek: en la oscuridad, esta nueva entrega vuelve a recuperar a los personajes de las mismas en una cinta de aventuras que vuelve a replantear los conflictos personales de unos protagonistas que ya se ha consolidado como tripulación pero que comienzan a sentir dudas respecto a su papel dentro de la misma.
Con una cuidada dirección artística y efectos espcciales en la línea de sus dos primeras partes esta nueva Star Trek: Más allá, cuya dirección ya no cae en las manos de J. J. Abrams, sino en las de Justin Lin, director de varias entregas de las populares Fast and furious, es una cinta de arranque sentimental que al poco se convierte en toda una odisea espacial con su correspondiente y exótico villano, nuevos héroes y un contado número de revelaciones que afectan más a los nuevos personajes nuevos que a nuestros viejos conocidos, que ya nos dieron más de una sorpresa en su recomendable primera parte.
Star Trek: Más allá presenta una trama ligera, correctamente hilada (algo que quizás en algunos momentos la hace un poco previsible), que desde sus primeros minutos deja muy claro el importtante papel del humor en esta entrega hasta en las situaciones más dramáticas (la parte de Spock y Bones), de esas que saben introducir las escenas de acción en el momento justo y que (casi) siempre encuentra su tabla de salvación en algún elemento en principio intrascendente presentado con anterioridad (el uso de la música de la nave) hasta un pequeño y estudiado cliffhanger de esos que arrancan el aplauso del público más entregado.
El resultado, acompañado de una eleganre partitura de Michel Giacchino, es una cinta de entretenimiento puro, sin alardes argumentales, pero con un buen sentido del ritmo que se acelera en su tramo final (con momentos que nos recuerdan poderosamente a Origen...el como dejaremos al espectador que lo descubra por sí mismo), y que nos deja una cinta entretenida, con diálogos divertidos (la palma se la lleva unos Spock y Bones en su salsa) y sobre todo con un par de sutiles homenajes tanto al reparto original como al tristemente desaparecido Leonard Nimoy, dejando la puerta abierta a nuevas entregas que no sabemos si optarán más por el estilo Abrams, un poco más oscuro, o por este ligeramente más liviano pero que deja muy claro, incluso a través de los diálogos finales que lo importante es que algo sea divertido.
Una entretenida aventura espacial que probablemente entusiasmará más a la nueva generación...de fans Star Trek: Más allá se estrena en las salas españolas el 19 de agosto.
En el tercer año de una misión de cinco el Capitán de la nave USS Enterprise, James T. Kirk. se siente perdido en la rutina cósmica. Pero durante un rescate rutinario en una nebulosa inexplorada un extraño enjambre de naves les atacará, y su objetivo parece ser una extraña y antigua arma que fue rechazada como regalo en una anterior y fallida misión diplomática. Superados en número y armamento gran parte de la tripulación será capturada por el enemigo, mientras que Kirk y una pequeña parte de sus hombres logran llegar junto a los restos de la nave a un planeta cercano. Sin conocer todavía los planes de este nuevo enemigo que por suerte no ha logrado hacerse con el artefacto Kirk deberá rescatar a sus amigos, encontrar un modo de abandonar el planeta y por supuesto detener a un ser cuyo objetivo puede ser toda la federación.
Contiuación estricta de la nueva saga de precuelas de la serie original. Star Trek y Star Trek: en la oscuridad, esta nueva entrega vuelve a recuperar a los personajes de las mismas en una cinta de aventuras que vuelve a replantear los conflictos personales de unos protagonistas que ya se ha consolidado como tripulación pero que comienzan a sentir dudas respecto a su papel dentro de la misma.
Con una cuidada dirección artística y efectos espcciales en la línea de sus dos primeras partes esta nueva Star Trek: Más allá, cuya dirección ya no cae en las manos de J. J. Abrams, sino en las de Justin Lin, director de varias entregas de las populares Fast and furious, es una cinta de arranque sentimental que al poco se convierte en toda una odisea espacial con su correspondiente y exótico villano, nuevos héroes y un contado número de revelaciones que afectan más a los nuevos personajes nuevos que a nuestros viejos conocidos, que ya nos dieron más de una sorpresa en su recomendable primera parte.
Star Trek: Más allá presenta una trama ligera, correctamente hilada (algo que quizás en algunos momentos la hace un poco previsible), que desde sus primeros minutos deja muy claro el importtante papel del humor en esta entrega hasta en las situaciones más dramáticas (la parte de Spock y Bones), de esas que saben introducir las escenas de acción en el momento justo y que (casi) siempre encuentra su tabla de salvación en algún elemento en principio intrascendente presentado con anterioridad (el uso de la música de la nave) hasta un pequeño y estudiado cliffhanger de esos que arrancan el aplauso del público más entregado.
El resultado, acompañado de una eleganre partitura de Michel Giacchino, es una cinta de entretenimiento puro, sin alardes argumentales, pero con un buen sentido del ritmo que se acelera en su tramo final (con momentos que nos recuerdan poderosamente a Origen...el como dejaremos al espectador que lo descubra por sí mismo), y que nos deja una cinta entretenida, con diálogos divertidos (la palma se la lleva unos Spock y Bones en su salsa) y sobre todo con un par de sutiles homenajes tanto al reparto original como al tristemente desaparecido Leonard Nimoy, dejando la puerta abierta a nuevas entregas que no sabemos si optarán más por el estilo Abrams, un poco más oscuro, o por este ligeramente más liviano pero que deja muy claro, incluso a través de los diálogos finales que lo importante es que algo sea divertido.
Una entretenida aventura espacial que probablemente entusiasmará más a la nueva generación...de fans Star Trek: Más allá se estrena en las salas españolas el 19 de agosto.
miércoles, 27 de julio de 2016
REAL TARDANZA
¡Ah la aventura! Enfrentarse a lo desconocido, convertirse en un pionero, ya sea peinando las tupidas selvas o explorando recónditos mares...pero la verdad hoy día, maldito sea el GPS que lo concibió parece que quedan pocos terrenos para lo indómito y lo salvaje...¿o puede que sí?. A veces lo desconocido puede ser un desierto presto a convertirse en una fastuosa jungla...urbana, y la aventura el conseguir verder un sistema de telecomunicaciones a un postor cuya llegada es incierta Esto es precisamente lo que sucede en Esperando al Rey.
Alan Clay, un empresario especiallista en telecomunicaciones llega a Arabia Saudí para intentar vender a su Rey un revolucionario sistema basado en los hologramas. Nada m ás llegar se enfrentará a los problemas de la burocracia, las largas distancias y la diferencia de costumbres, sumándose la incertidumbre de saber cuando acudirá el Rey a ver su presentación, ya que parece encontrarse siempre de viaje. Sin embargo su nueva y extraña rutina también abrirá un pequeño camino a la amistad, la diversión y quien sabe, hasta a un nuevo amor.
Comedia dulce con una gotita drama la imaginativa tracducción de Un holograma para el Rey enfrenta a un vendedor de origen americano con una Arabia Saudí en plena expansión que funde la mayor modernidad con los usos tradicionales.
Centrada casi totalmente en el personaje encarnado por Tom Hanks, un Alan Clay con más entusiasmo que suerte ( y si no atentos a cada vez que intente sentarse en algo parecido a una silla) al que parecen acosarle todos los inconvenientes a la hora de emprender una tarea en inicio fácil, desde los de nivel personal en forma de conflictos familiares (la relación con ese padre obsesionado con la expansión económica china que acaba adquiriendo tintes casi proféticos, o los problemas para costear la carrera de su hija...) o problemas de salud (el quiste) hasta aquellos de corte laboral como la falta de infraestructura o las dificultades de comunicación (y no se trata de problemas de idioma...todos los personajes hablan inglés de los árabes a los daneses que también trabajan allí).
Pero todos estos problemas, que parecen atormentarle desde el primer momento que pone el pie en el país y que convieten su semana casi en un continuo día de la marmota (levantarse tarde por descuido, ducharse, llamr al chófer) serán también los que motiven el conocer a toda una serie de personajes, del dicharachero condiuctor del coche alqeuilado a la misteriosa doctora que le atiende.
Esperando al Rey es una cinta que hace gala de un buen sentido del humor, que no evita las diferencias culturales (la broma sobre la CIA) ni los conflictos sentimentales (los extraños sueños con su padre e hija) ni renuncia al humor físico (los altercados con las sillas), creando escenas que llevan al espectador de la sonrisa a la carcajada, gracias especialmente a un Tom Hanks que sabe llevar perfectaemnte la trama a su terreno.
Con un montaje eficaz esperando al Rey es casi una fábula sobre la vida, o más bien cobre como la vida puede conducirnos a la felicidad por un camino que no nos atrevíamos en un comienzo a explorar, con espacio para la alegría y la tristeza, para la diversión y el dolor, y que, gracias a alguna escena tan inesperada como hermosa (el baño en el mar, la caza nocturna) se convierte casi en un onírico recorrido por un mundo que, p'or desconocido no deja de resular fascinante.
Comedia divertida y sorprendente Esperando al Rey satisfará a los amantes de las histroias poco convencionales con una gotita clásica.
Alan Clay, un empresario especiallista en telecomunicaciones llega a Arabia Saudí para intentar vender a su Rey un revolucionario sistema basado en los hologramas. Nada m ás llegar se enfrentará a los problemas de la burocracia, las largas distancias y la diferencia de costumbres, sumándose la incertidumbre de saber cuando acudirá el Rey a ver su presentación, ya que parece encontrarse siempre de viaje. Sin embargo su nueva y extraña rutina también abrirá un pequeño camino a la amistad, la diversión y quien sabe, hasta a un nuevo amor.
Comedia dulce con una gotita drama la imaginativa tracducción de Un holograma para el Rey enfrenta a un vendedor de origen americano con una Arabia Saudí en plena expansión que funde la mayor modernidad con los usos tradicionales.
Centrada casi totalmente en el personaje encarnado por Tom Hanks, un Alan Clay con más entusiasmo que suerte ( y si no atentos a cada vez que intente sentarse en algo parecido a una silla) al que parecen acosarle todos los inconvenientes a la hora de emprender una tarea en inicio fácil, desde los de nivel personal en forma de conflictos familiares (la relación con ese padre obsesionado con la expansión económica china que acaba adquiriendo tintes casi proféticos, o los problemas para costear la carrera de su hija...) o problemas de salud (el quiste) hasta aquellos de corte laboral como la falta de infraestructura o las dificultades de comunicación (y no se trata de problemas de idioma...todos los personajes hablan inglés de los árabes a los daneses que también trabajan allí).
Pero todos estos problemas, que parecen atormentarle desde el primer momento que pone el pie en el país y que convieten su semana casi en un continuo día de la marmota (levantarse tarde por descuido, ducharse, llamr al chófer) serán también los que motiven el conocer a toda una serie de personajes, del dicharachero condiuctor del coche alqeuilado a la misteriosa doctora que le atiende.
Esperando al Rey es una cinta que hace gala de un buen sentido del humor, que no evita las diferencias culturales (la broma sobre la CIA) ni los conflictos sentimentales (los extraños sueños con su padre e hija) ni renuncia al humor físico (los altercados con las sillas), creando escenas que llevan al espectador de la sonrisa a la carcajada, gracias especialmente a un Tom Hanks que sabe llevar perfectaemnte la trama a su terreno.
Con un montaje eficaz esperando al Rey es casi una fábula sobre la vida, o más bien cobre como la vida puede conducirnos a la felicidad por un camino que no nos atrevíamos en un comienzo a explorar, con espacio para la alegría y la tristeza, para la diversión y el dolor, y que, gracias a alguna escena tan inesperada como hermosa (el baño en el mar, la caza nocturna) se convierte casi en un onírico recorrido por un mundo que, p'or desconocido no deja de resular fascinante.
Comedia divertida y sorprendente Esperando al Rey satisfará a los amantes de las histroias poco convencionales con una gotita clásica.
martes, 26 de julio de 2016
DESCONGELADOS
No sé por qué pero tras años, por no decir décadas, en los que los protagonistas de las películas infantiles al igual que en muchos cuentos infantiles, tendían a la horfandad o bien a solo tener algún parietne lejano de esos que hacen desear no tener ninguno, del corte madrastra o similar, a los creadores de estas nuevas fábulas infantiles les ha dado por dotarlos de hijos, y a manta. Así desde los loros de Río a Gru passndo por la mismísima sirenita (a las pelis editadas directamente en vídoe me remito) les ha dado por seguir la saga con su propia prole....la cinta de la que hablamos hoy partía de la historia de un grupo de animales desparejados que pasó de solteros amistosos a gran familia con hijos en edad de merecer ( y más de uno planteándose en seguir su ejemplo). Hablo de Ice age. El gran cataclismo.
Persiguiendo su eterna bellota la ardilla Scrat se encontrará atrapada dentro de un platillo volante. Sin saber como escapar de él ni como pilotarlo su torpeza y habitual mala suerte harán que sus acciones puedan tener catastróficas consecuencias para el universo conocido, incluyendo el grupo de amigos formado por Manny, el mamut, y su familia, Diego, el tigre de dientes de sable, y su novia y Sid, el perezoso, y su abuela. Y es que justo el día en que Manny se debate entre la preocupación de que su hija Melocotón les abandone para casarse con un chico que no le acaba de gustar y el olvido de su propio aniversario de bodas tendrá que enfrentarse con su heterogénea manada a la llegada de un gigantesco meteorito que amenaza con destruir toda la vida del planeta tal como hizo hace cientos de años.
Quinta parte (y se dice pronto) de La edad de hielo, esa tierna fábula sobre un grupo de animales prehistóricos que ayudaba a un bebé humano abandonado (especie la humana a la que por cierto no hemos vuelto a ver el pelo por la saga) la película continua contándonos la vida familiar de esta particular manada que ha pasado de ser unos auténticos desconocidos a juntarse y sentar la cabeza (Many en la segunda, Diego en la cuarta y Sid...esporádicamente, pero nada termina de funcionar), se tal modo que nuestro mamut protagonista es ya orgulloso padre de una hija posadolescente que ya piensa seriamente en seguir su propia vida y con su propia pareja.
Así encontramos dentro de esta cinta dos tramas plenamente diferenciadas. Por un lado la trama sentimental de corte amoroso filial que sigue estrictamente la trama de sus partes anteriores, incluso recuperando algún personaje y escenario de la tercera parte, y por otro lado el plato fuerte de la función, la alocada odisea de la ardilla Scrat fuera del planeta tierra y a bordo de una nave espacial, pero siempre obsesionada en recuperar una bellota que le trae más problemas que alegrías.
Y es que frente a una historia más convencional, con su introducción, nudo y desenlace y protagonizada por unos personajes que siempre, entre chascarrillos más o menos afortunados, nos darán un aleccionador mensaje, lo que más brilla como ya se ha hecho habitual en esta saga pseudo prehistórica son las peripecias del desafortunado Scrat, un ser cuyas aventuras son puro slapstick y que se ha ganado el poder ser el protagonista de su propio fragmento (ya no hay ni asomo de otras ardillas o ladrones de bellotas, aquí solo hay ardilla, fruto seco y un objeto espacial poco identificado dispuesto a darnos un buen número de sorpresas) en un entorno más que hostil que dará lugar a juegos con diversos elementos clásicos de la ciencia ficción como la teletransportación (con algún pesadillesco resultado tipo La mosca) o la fuerza de la gravedad, y que en la línea de los Looney Tunes y similar (y es que el pobre bicho recibe más que una estera) dejan franco buen sabor de boca.
Ice age. El gran cataclismo es una película de ejecución correcta y buen acabado visual que sin embargo no hace sino devolvernos los clichés ya explotados sobremanera en otras cintas de la saga, y que no consigue recuperar la fuerza de sus comienzos con su tropa de personajes "maduros". Sin embargo para los que no se hayan cansado del humor visual y alocado del que hace gala la ardilla Scrat esta sigue conservando gran parte de su encanto, haciendo que sus apartes constituyan lo mejorcito de la película. Sin embargo de cara a su público más potencial, el infantil, esta sigue siendo uan buena opción de entretenimiento, con sus graciosos animalillos parlantes (alguno más soez que otros...nunca falta espacio para un poco de humor marrón) y una trama que, sin ser vertiginosa, no carece de momentos de acción (la recuperación del huevo) y de un humor absurdo que hará las delicias de aquellos que han conocido la saga directamente a través de la pantalla doméstica.
Diversión para los más pequeños a los más mayores todavía nos deja los biuenos moemntos de su ardilla protagonista, gafe pero indestructible.
Persiguiendo su eterna bellota la ardilla Scrat se encontrará atrapada dentro de un platillo volante. Sin saber como escapar de él ni como pilotarlo su torpeza y habitual mala suerte harán que sus acciones puedan tener catastróficas consecuencias para el universo conocido, incluyendo el grupo de amigos formado por Manny, el mamut, y su familia, Diego, el tigre de dientes de sable, y su novia y Sid, el perezoso, y su abuela. Y es que justo el día en que Manny se debate entre la preocupación de que su hija Melocotón les abandone para casarse con un chico que no le acaba de gustar y el olvido de su propio aniversario de bodas tendrá que enfrentarse con su heterogénea manada a la llegada de un gigantesco meteorito que amenaza con destruir toda la vida del planeta tal como hizo hace cientos de años.
Quinta parte (y se dice pronto) de La edad de hielo, esa tierna fábula sobre un grupo de animales prehistóricos que ayudaba a un bebé humano abandonado (especie la humana a la que por cierto no hemos vuelto a ver el pelo por la saga) la película continua contándonos la vida familiar de esta particular manada que ha pasado de ser unos auténticos desconocidos a juntarse y sentar la cabeza (Many en la segunda, Diego en la cuarta y Sid...esporádicamente, pero nada termina de funcionar), se tal modo que nuestro mamut protagonista es ya orgulloso padre de una hija posadolescente que ya piensa seriamente en seguir su propia vida y con su propia pareja.
Así encontramos dentro de esta cinta dos tramas plenamente diferenciadas. Por un lado la trama sentimental de corte amoroso filial que sigue estrictamente la trama de sus partes anteriores, incluso recuperando algún personaje y escenario de la tercera parte, y por otro lado el plato fuerte de la función, la alocada odisea de la ardilla Scrat fuera del planeta tierra y a bordo de una nave espacial, pero siempre obsesionada en recuperar una bellota que le trae más problemas que alegrías.
Y es que frente a una historia más convencional, con su introducción, nudo y desenlace y protagonizada por unos personajes que siempre, entre chascarrillos más o menos afortunados, nos darán un aleccionador mensaje, lo que más brilla como ya se ha hecho habitual en esta saga pseudo prehistórica son las peripecias del desafortunado Scrat, un ser cuyas aventuras son puro slapstick y que se ha ganado el poder ser el protagonista de su propio fragmento (ya no hay ni asomo de otras ardillas o ladrones de bellotas, aquí solo hay ardilla, fruto seco y un objeto espacial poco identificado dispuesto a darnos un buen número de sorpresas) en un entorno más que hostil que dará lugar a juegos con diversos elementos clásicos de la ciencia ficción como la teletransportación (con algún pesadillesco resultado tipo La mosca) o la fuerza de la gravedad, y que en la línea de los Looney Tunes y similar (y es que el pobre bicho recibe más que una estera) dejan franco buen sabor de boca.
Ice age. El gran cataclismo es una película de ejecución correcta y buen acabado visual que sin embargo no hace sino devolvernos los clichés ya explotados sobremanera en otras cintas de la saga, y que no consigue recuperar la fuerza de sus comienzos con su tropa de personajes "maduros". Sin embargo para los que no se hayan cansado del humor visual y alocado del que hace gala la ardilla Scrat esta sigue conservando gran parte de su encanto, haciendo que sus apartes constituyan lo mejorcito de la película. Sin embargo de cara a su público más potencial, el infantil, esta sigue siendo uan buena opción de entretenimiento, con sus graciosos animalillos parlantes (alguno más soez que otros...nunca falta espacio para un poco de humor marrón) y una trama que, sin ser vertiginosa, no carece de momentos de acción (la recuperación del huevo) y de un humor absurdo que hará las delicias de aquellos que han conocido la saga directamente a través de la pantalla doméstica.
Diversión para los más pequeños a los más mayores todavía nos deja los biuenos moemntos de su ardilla protagonista, gafe pero indestructible.
jueves, 21 de julio de 2016
URNA SANGRIENTA
Siempre hablamos del miedo a la oscuridad, a los monstruos, los peces antropófagos y hasta al tío Camuñas y al final somos nosotros, esos seres carentes de garras y colmillos, de tamaño relativamente pequeño y envueltos en una camiseta los que más miedo damos. Y cualquer obra, audiovisual o no, que se sumerja en el terreno de las distopías nos dará la razón, si bien el resultado puede orientarse más hacia la ciencia ficción o el terror...tirando más hacia lo segundo nos llega la nueva entrega de una saga que, aún con sus tropiezos ha ido ganando popularidad...hoy hablamos de Election: La noche de las bestias.
Año de elecciones. A un par de meses del gran día frente a los omnipotentes nuevos padres fundadores se presenta una nueva candidata, la senadora Charlie Roan, una mujer que tras ver morir a su familia en un noche de purga anual, está resuelta a acabar con ella si llega a presidenta. Viendo como esta sube puestos el paetido en el poder tomará una resolución, abolir una de de las reglas fundamentales de la purga, aquella que prohibe el atacar a los grandes cargos políticos durante la gran noche, por lo que Roan, para mostrar su valor, decide atrincherarse en su casa en lugar de en un búnker como el resto de políticos, hasta que llegue el amanecer protegida por su cuerpo de guardaeespaldas. Pero el reverendo y otros defensores de la purga están dispuestos a todo para acabar con la que ya es más que una mera molestia.
Tercera entrega de la franquicia tras La purga. la noche de las bestias y la más olvidable Anarchy. La noche de las bestias la película retoma algunos de los personajes de su tercera entrega para contarnos el desarrollo de una nueva noche de purga anual, con la novedad de que en esta ocasión nadie está a savo de la misma, ni siquiera los altos cargos políticos blindados por ley desde el comienzo de la misma.
Y es que como buena distopía esta nueva purga (no anual, llega cada ciertos añitos) tiene su gran y mejor acierto en la elección (nunca mejor dicho), y más en el año que estamos, en ambientar la cinta en un año de elecciones que enfrenta a promotores y detractores de la malsana festividad que da nombre y origen a la saga, si bien este aspecto no es explotado hasta el máximo (la sosias de Clinton, a pesar de ser sosita, se parece más que el que podríamos considerar alter ego de Trump...quizás nos habría gustado más algo más grotesco).
Pero además nos encontramos también un puñado de buenas decisiones, como haber retomado la opción de usar como escenario de la película toda la ciudad (en la primera apenas sí salíamos del hogar de los protagonistas) o esa otra novedad (de la que nos gustaría ver un poco más en próximas entregas) como es el turismo de purga y que da pie para los disfraces y máscaras, otro de los clásicos de la saga, más vistosos de la cinta, inspirados en iconos de la cultura estadounidense como La estatua de la libertad y el Tío Sam (y que han sido los más exhibidos en la correspondiente campaña publicitaria).
Sin embargo Electión: la noche de las bestias adolece del mismo mal que sus dos predecesoras. Tomando como punto de partida una idea tan original como potente (esa sangrienta y presuntamente catárquica purga anual que puede conviertir a cualquiera en un animal que se cree con derecho a matar a cualquiera que tenga la mala idea de pasearse por la calle o tenga la mala fortuna de no tener un refugio lo bastante seguro) toda la primera parte de la película va generando poco a poco un estado de emoción en forma de cuenta atrás que abre la veda y que va perdiendo fuerza a medida avanza su metraje.
Así seguimos encontrando siniestras y fascinantes escenas, alguans con un ligero tinte onírico mediante composición e iluminación (el árbol de los ahorcados, la guilontina...) que nos regalan algunos de los mejores momentos de la cinta, otras con un estilo más propio de una cinta de acción con una continua obsesión por el uso de la cámara cinta (la presetación de las vengativas quinceañeras casi escapadas de un vídoe de la Mtv o escapadas de su propia prom night...y a las que no les falta ni el colega vestido de oso de peluche), imágenes todas que acaban haciendo que la película destaque más por su estilo visual y detalles casi anecdóticos (ese péndulo...¿por qué corren en lugar de agacharse, si les llega a los hombros...?) que por un conjunto que ya ha hecho de todas lasa partes de esta, por fin, trilogía auténticas carreras contra el tiempo de final más esperado y moralizante de lo esperado.
Election: la noche de las bestias es una película que gana enteros en su vertiente más alocada, esos en que se convierte en un sangriento survival así como en los que mejor explota sus conexiones políticas y que, sin ser una cinta particularmente memorable, si nos regala un par de horas de dicersión y parece abrie un nuevo camino que puede mejorar sustancialmente una saga que empieza a transmtarse en clásico.
Festival de sangre y locura con su puntillita de crítica social Election. la noche de las bestias es un grato divertimento para los fans del género.
Año de elecciones. A un par de meses del gran día frente a los omnipotentes nuevos padres fundadores se presenta una nueva candidata, la senadora Charlie Roan, una mujer que tras ver morir a su familia en un noche de purga anual, está resuelta a acabar con ella si llega a presidenta. Viendo como esta sube puestos el paetido en el poder tomará una resolución, abolir una de de las reglas fundamentales de la purga, aquella que prohibe el atacar a los grandes cargos políticos durante la gran noche, por lo que Roan, para mostrar su valor, decide atrincherarse en su casa en lugar de en un búnker como el resto de políticos, hasta que llegue el amanecer protegida por su cuerpo de guardaeespaldas. Pero el reverendo y otros defensores de la purga están dispuestos a todo para acabar con la que ya es más que una mera molestia.
Tercera entrega de la franquicia tras La purga. la noche de las bestias y la más olvidable Anarchy. La noche de las bestias la película retoma algunos de los personajes de su tercera entrega para contarnos el desarrollo de una nueva noche de purga anual, con la novedad de que en esta ocasión nadie está a savo de la misma, ni siquiera los altos cargos políticos blindados por ley desde el comienzo de la misma.
Y es que como buena distopía esta nueva purga (no anual, llega cada ciertos añitos) tiene su gran y mejor acierto en la elección (nunca mejor dicho), y más en el año que estamos, en ambientar la cinta en un año de elecciones que enfrenta a promotores y detractores de la malsana festividad que da nombre y origen a la saga, si bien este aspecto no es explotado hasta el máximo (la sosias de Clinton, a pesar de ser sosita, se parece más que el que podríamos considerar alter ego de Trump...quizás nos habría gustado más algo más grotesco).
Pero además nos encontramos también un puñado de buenas decisiones, como haber retomado la opción de usar como escenario de la película toda la ciudad (en la primera apenas sí salíamos del hogar de los protagonistas) o esa otra novedad (de la que nos gustaría ver un poco más en próximas entregas) como es el turismo de purga y que da pie para los disfraces y máscaras, otro de los clásicos de la saga, más vistosos de la cinta, inspirados en iconos de la cultura estadounidense como La estatua de la libertad y el Tío Sam (y que han sido los más exhibidos en la correspondiente campaña publicitaria).
Sin embargo Electión: la noche de las bestias adolece del mismo mal que sus dos predecesoras. Tomando como punto de partida una idea tan original como potente (esa sangrienta y presuntamente catárquica purga anual que puede conviertir a cualquiera en un animal que se cree con derecho a matar a cualquiera que tenga la mala idea de pasearse por la calle o tenga la mala fortuna de no tener un refugio lo bastante seguro) toda la primera parte de la película va generando poco a poco un estado de emoción en forma de cuenta atrás que abre la veda y que va perdiendo fuerza a medida avanza su metraje.
Así seguimos encontrando siniestras y fascinantes escenas, alguans con un ligero tinte onírico mediante composición e iluminación (el árbol de los ahorcados, la guilontina...) que nos regalan algunos de los mejores momentos de la cinta, otras con un estilo más propio de una cinta de acción con una continua obsesión por el uso de la cámara cinta (la presetación de las vengativas quinceañeras casi escapadas de un vídoe de la Mtv o escapadas de su propia prom night...y a las que no les falta ni el colega vestido de oso de peluche), imágenes todas que acaban haciendo que la película destaque más por su estilo visual y detalles casi anecdóticos (ese péndulo...¿por qué corren en lugar de agacharse, si les llega a los hombros...?) que por un conjunto que ya ha hecho de todas lasa partes de esta, por fin, trilogía auténticas carreras contra el tiempo de final más esperado y moralizante de lo esperado.
Election: la noche de las bestias es una película que gana enteros en su vertiente más alocada, esos en que se convierte en un sangriento survival así como en los que mejor explota sus conexiones políticas y que, sin ser una cinta particularmente memorable, si nos regala un par de horas de dicersión y parece abrie un nuevo camino que puede mejorar sustancialmente una saga que empieza a transmtarse en clásico.
Festival de sangre y locura con su puntillita de crítica social Election. la noche de las bestias es un grato divertimento para los fans del género.
miércoles, 20 de julio de 2016
DUDOSO ESTÍO
Por mucho que el mismo tiempo se obstine en recordarlo parece que el orden del universo no tiene bastante. al menos en cuestión de títulos de películas...a cintas como la muy recomendable El verano de Kikujiro. Aquel largo y cálido verano, De repente el último verano, las bicicletas son para el verano, Sé lo que hicistéis el último verano o Verano de corrupcción (y otras muchas que me dejo en el tintero) este año se unen otras cintas de nombre estival como El verano de Sangailé o Un amor de verano ...y no hemos termnado, porque hoy hablamos de El verano de May.
May, una escritora afincada en Nueva York, regresa a su Jordania natal para preparar su boda mientras espera que su futuro esposo se reuna con ella en unas semanas. Sus hermanas, madre y demás familia la reciben con cariño, pero muchos no ocultan el disgusto que les provoca que su prometido sea musulmán, a lo que se unen otros conflictos sentimentales (el divorcio de los padres 8 años antes tras el que él se caso con una mujer de la edad de sus hijas) y profesionales (el despido de una hermana y el abandono de los estudios por parte de la otra o el mismo vacío creativo de May) que harán que en la inminente novia, mientras se reconcilia con una familia y cultura de la que ha estado separada durante años, empiece a dudar...Drama con toques de comedia El verano de May nos cuenta la historia de una joven moderna e independiente que, en un momento tan crítico como es la preparación de una boda (y sin la presencia del novio, ocupado dando clases en Nueva York), se reencuentra con una familia inmersa en sus propios conflictos personales, algunos enraizados desde hace mucho tiempo (las consecuencias del poco amistoso divorcio paterno) y otros fruto de sus propias opciones personales (la tendencia a irse de la lengua de la hermana o las hondas creencias cristianas de la madre, que chocan con las de un novio al que todavía ni) conoce.
El verano de May es una cinta con una premisa dramática, pero presentando un drama suave, con más reproches y dudas que hondos problemas, de esos que pueden hacernos empatrzar ligeramente con sus protagonistas pero sin derivar en una tragedia de esas mayores qeu la vida misma al presentarnos principalmente los problemas de un grupo de mujeres en prácticamente todas las etapas de la relación amorosa (madre divorciada, una hija a punto de casarse, otra que acaba casi de conocer a su novio y otra completamente soltera).
Sin mucho lugar para el exotismo que podría propiciar el contraste entre la Nueva York donde habitualmente reside la protagonista y la Jordania donde planea casarse la película se permite ligeros apuntes como las reacciones de los viandantes ante esta haciendo running o las escenas de la piscina donde celebra su íntima despedida de soltera, asi como encuentra contados momentos para la comedia con incluso toques físicos (el Jesucristo de cartulina, el regalo de la despedida) pero se ciñe en su práctica totalidad a los mecanismos más dramáticos, si bien nunca alcanza una catarsis total en una cinta que trata principalmente sobre un momento de transformación personal, aunque se permite más de una pincelada (el secreto de la madre, el despertar en el desierto...).
El verano de May es un a cinta protagonizada por un buen elenco de actrices y con algún rostro conocido entre su reparto que deja ese sabor agridulce de los dramas de desarrollo clásico con mimbres familiares, pero que no consigue asombrarnos en demasía con una trama cuyo desenlace entrevemos y cuyo desarrollo nos deja una ligera sensación de déjá vu, si bien si logra mantener el interés del espectador durante la totalidad de su metraje.
Drama de mujeres con un sutil aderezo de humor El verano de May llega a las pantallas españolas el 5 de agosto
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