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jueves, 2 de julio de 2015

CAMISETEANDO

¡Llegó el veranito! Y para los más afortunados las vacaciones...y que mejor manera de celebrarlo que con un nuevo atuendo. No, no me refiero a esas rebajas que nos invaden cual nada refrescante tsunami...a los dos diseños exclusivos ya a la venta en la página de Frikízate (para verlos pincha aquí) , surgidos de las profundidades de este, vuestro Monigotorium se une uno nuevo...podéis verlo, comprobar tallas y por supuesto adquirirlo en
https://frikizate.com/es/buscar?controller=search&orderby=position&orderway=desc&search_query=camiseta+mi+tesoro&submit_search=
y tras estos instantes publicitarios ¡Feliz verano a todos!. De momento Monigotorium sigue al pie del cañón...

miércoles, 1 de julio de 2015

MISTERIOS DEL ESTE

El amante de los libros de historia universal (dejemos por un momento fuera la local) vive en un drama perpetuo. Si uno no acude a una librería especializada en la materia lo más posible es que se enfrente a una estanteía poblada por griegos, romanos imperiales, egipcios, templarios y nazis. Y de este último grupo muchísimos. Y con el cine pasa más o menos lo mismo, parece tener igual peso histórico un lustro en medio del siglo XX que todo el resto de la historia de la humanidad. Pero es que incluso cuando nos sumergimos en ese dramáttico episodio que es la II Guerra Mundial y sus terrribles consecuencias toda la parte concerniente al este de Europa queda relegada a un pequeño puñado de películas (Stalingrado, Enemigo a las puertas...y como remate dácadas despúes esa magnífica comedia que es Good bye Lenin!) frente a ese aluvión de historias sobre la Alemania Nazi y el París ocupado (Resistencia incluída). Sin embargo hace menos de un una semana nos ha llegado una película que aborda este momento histórico y para rematar lo fusiona con una historia de suspense y detectives...hoy hablamos de El niño 44
Leo es un huérfano adoptado por un militar soviético que ha puesto toda su carrera al servicio de la madre Rusia hasta convertirse en héroe de guerra y alcanzar un elevado puesto dentro de la guardia. Cuando el hijo de uno de sus mejores amigos aparece muerto en extrañas circustancias nadie puede considerarlo un asesinato, pues "El crimen no existe en el paraiso". Obligado a considerarlo un accidente su conciencia sin embargo le hará comenzar una investigación en la que descubrirá que no es el primer cadáver de un menor que aparece en tan horribles circustancias, haciendo que se cuestione su sentido de la lealtad y que se juegue su carrera, su familia y hasta su propia vida.
Basada en la novela de Tom Rob Smith la cinta es una curioso thriller ambientado en los años más oscuros de la antigua U.R.S.S. Tomando como escusa unos horribles asesinatos (con 44 víctimaas, de ahí el título de película y libro) la cinta presenta el fresco de una sociedad dominada por el estado. Si bien empiezaa mostrándonos su cara más amable (los protagonistas son en ese mundo unos privilegiados) pronto el "paraiso" del que todos hablan (el primero el personaje de Tom Hardy, completamente convencido) se va conviritiendo poco a poco en un infierno, primero con la sombra de las dudas y más tarde materializándose en forma de degradación y exilio a una de las zonas más miserables del país, y haciendo que a la par se vayan tambaleando las relaciones con todos los que ama.
Sin embargo también nos encontramos ante una historia de redención. Si bien hay personajes que no evolucionan ( el de Gary Oldman, en un papel como duro policía, casi antítesis de su Gordon de la saga Batman que parece irle como anillo al dedo) otros irán volviéndose más oscuros mientras que algunos como el de Noomi Rapace, que en un comienzo parece reducirse al de cándida esposa del protagonista, pronto revelarán ángulos más oscuros para posteriormente replantearse este pasado y volver a un punto incluso más positivo que en el que se hallaba al principio de la cinta.
Pero El niño 44 es también una película de asesinos en serie, si bien las acciones del malo de la función no se nos presentan en toda su crudeza (aunque sí algino de los castigos que se atoimpone y que nos hace imaginar lo que hace con sus propias víctimas) y bien pronto conocemos su rostro. El asesino, el objetivo de las acciones de buena parte de las marionetas de esta función se revela poco a poco como una víctima más del clima que viven, casi revelándonos que él no es el auténtico villano del show (este papel se lo lleva casi desde el primer momento el militar que provoca la caida ante los ojos de sus superiores del protagonista, no sabemos si incluso porque desea a su esposa a la que intenta convencer de que lo abandone por él, o puede que este sólo sea otro acto para hundirle todavía más).
Nos encontramos así con una película con un punto de partida que engancha, matices interesantes y un buen puñado de actores que saben aportar presencia a sus personajes pero también ante una cinta que en ocasiones parece avanazar a marchas forzadas (ese comienzo con fugaces escenas en torno a los momentos clave en la vida del protagonista...quizás hubieran funcionado mejor en forma de flashbacks), a la que no le importa abusar de los tópicos (ese malo malísimo que no vacila en matar sin razón alguna, pero ojo, no mata al protagonista porque quiere verle sufrir) o caer en las incoherencias (¿desde cuando una espigada maestra rusa es una máquina de matar tras desmayarse con frecuencia en la primera parte? Vale, en otra vida era Lisbeth Salander, tomo nota), y son estos pequeños (o grandes) elementos los que sabotean una película que de un arranque original pasa un desarrollo tópico y un desenlace todavía mas tópico, y sin garra. Y encima hasta podría dar para secuela...no cuento más.
Original ambientación para una cinta de misterio...lástima que no podamos decir lo mismo del resto. Pero eso sí, Tom Hardy no lleva bozal en ningún momento...ya es un hito en su carrera.

martes, 30 de junio de 2015

ESPIANDO POR EUROPA

Si bien en el mundo real los espías son seres misteriosos de los que sólo tenemos noticias cuando hay un juicio o cualquier otro suceso de gravedad supina en el caso del séptimo arte los derroteros son bien distintos. Al inmenso catálogo de espías heroicos, hijos o no de series de televisión o sagas interminables, el espía como agente ( y nunca mejoe dicho) cómico se ha convertido en todo un cláscico, desde Leslie Nielsen a los protagonistas de Top Secret pasando por supuesto por el inefable Johnny English (007 pasado por el tamiz de Mr. Bean) e incluso por Jackie Chan, que ha encarnado a alguno más de una vez. ¿Y que pasa con las féminas? Condenadas a pasear su palmito lánguidamente con oscuros trajes de fiesta por fúnebres casinos, aguantando el flirteo del soso émulo de Bond de turno si bien podrían mandarlo a mejor vida con un acrobático juego de piernas parece que no han dado tanto de sí, al menos como heroinas principales, en el inconsciente cinematogáfico. Sien embargo la última muestra ha llegado hace apenas unos días a nuestras pantallas, por eso hoy hablamos de Espías.
Susan Cooper es agente de la CIA pero durante su ya dilatada carrera apenas ha salido del sótano desde el que colabora a través de su ordenador con el superagente Fine, su amor platónico. Cuando este es asesinado mientras investiga la venta de un arma nuclear al mejor postor no es posible enviar a ningún espía a detener a su asesina, ya que esta conoce a todos los agentes, y Susan se presenta como voluntaria para la misión. Tras examinar sus cualidades será enviada a París con una nueva identidad y la mera misión de localizar y señalar su objetivo pero este sólo será el comienzo de una aventura que la llevará por media Europa y pondrá a prueba un entrenamiento que ya creía olvidado.
Espías es una comedia ligera que arranca de todos los tópicos bondianos posibles (fiesta y smokin incluidos) rematados en la proverbial escena de créditos homenaje a la saga.
Si bien el eje de toda la película es el personaje de Melissa McCarthy en un rol que no deja de recordarnos a otros que la han convertido en un tostro conocido, desde su papel candidato al Óscar (sí, si no es coña) en La boda de mi mejor amiga, que pasará de ser una tímida analista a toda una fuerza de la naturaleza que sabe hacer buen uso de sus recursos a pesar de lo que la ningunea su propia agencia (empeñada en darle identidades secretas que suponen la antítesis total de los roles de chica Bond, con pelucas tipo gato muerto y vestuario que convertirían en Miss Elegancia por contraste a la monja de cualquier orden...de los que elige ella cuando decide ponerse las pilas no diremos nada por el momento), encontramos además una nutrida gama de secundarios, cuyos roles también juegan con los tópicos del género ( de la mejor amiga a la esía pibonazo que envidian pasando por la jefa de hielo).Entre ellos sin duda destaca el de uno que se ha ganado a pulso su fama en el género de acción, Jason Statham, en una alocada parodia de los papeles que le han hecho célebre pero además ozando (y casi superando) el nivel chiste de Chuck Norris, y que nos deja algunos de los mejores momentos de la cinta.
Pero por supuesto esta no es una película de personajes, es una comedia que no hace ascos al lujo y exotismo propios del género que parodia (y que encuentra buena parte de sus gags entre estos y los medios de su particular protagonista, que podríamos definir como bruta pero lista), y por supuesto en ella no faltan peleas ni persecuiciones, si bien adolece de una ligera falta de ritmo que no la beneficia en absoluto.
Espías es una película con buenos gags, la mayoría destripados en su tráiler, pero que no sirve ninguno de antología, ni brilla por la espectacularidad de sus localizaciones (en las que parece que sí se ha gastado su pasta y tiempo, pero que luego autosabotea con apariciones como la de la particular banda que da un concierto en pleno París), su final pretendidamente sorprendente o sus escenas de acción (es más, la pelea más espectacular de la cinta, entre la protagonista y una de sus némesis, una sensual villana, se desarrolla en una cocina y empleando los enseres de la misma...no sé si es una parodia, una machistada vacía o mi mala conciencia lo que la hace chirriar...espera...tal vez sea un guiño metacinematográfico).. Nos queda un entretenimiento fatuo pero que puede proporcionarnos un buen rato si conectamos con esta cándida protagonista reconvertida en máquina de matar y sus alocadas peripecias.
Diversión fresquita para una tarde de verano calurosa...quédense a ver los títulos de crédito, un nuevo muestrrio de aberrantes identidades secretas y gadgets bondiandos de chichinabo.

lunes, 29 de junio de 2015

MOLTO VIVACE

El club de cine El pez eléctrico ( C/ Pez 40) vuelve a hacer de las suyas...tras la memorable sesión doble de la semana pasada, superando las inclemencias del tiempo (que con el calorazo casi se derriten proyector ...y proyeccionista, suerte que en el interior hace fresquito) y tras una reñidísima votación entre Sonatine, el clásico de Kitano, Caído del cielo de Dennis Hopper y Allegro non troppo, fue esta última la que se ganó el derecho a ser proyectada ayer en pantalla (más o menos) grande.
Una película que me causó un impacto inenarrable (digamos que no volví a ser la misma) en mi más tierna infancia, cuando la televisión pública se permitía poner joyas como esta y, pásmense, en horario infantil, y que por su escasa fama me permití la osadía de proponer. Me alegra poder agradecer a los organizadores y a todos los que la votaron la oportunidad de recuperar el que, para mí, es un clásico. Y me alegra también comprobar que el resto de los asistentes disfrutó al menos tanto como yo.
Pero entremos en harina. ¿Es posible que exista una película que adoptando la premisa esencial de Fantasía (música clásica convertida en piezas de animación) presente un auténtico festival de ironía, erotismo y crítica social con un envidiable sentido del humor, arranques de nostalgia y poesía. y que encima quede bien' ¿Y que encima sea italiana?. La respuesta esta contestada por anticipado. Es Allegro non troppo.
Partiendo de la aclaración, con toda la jeta y a la vez toda la razón, de que esta película no tiene nada que ver con esa tal Fantasía de Prisney o como se llame (así lo afirmna ellos) la cinta nos presenta a una orquesta de cándidas ancianitas y un dibujante (encadenado a la pared cuando no trabaja) que interpretarán bajo la batuta de los malévolos director de orquesta y presentador una serie de composiciones de autores de la talla de Ravel o Stravinsky a su vez transformados en dibujos animados.
Con un estilo vivaz y ligérsico, y una apabullante paleta de color, Allegro non troppo (título que proviene de la indicación rítmica y que podríemos traducir como Allegro pero no mucho) aborda algunas temáticas que ya vimos en fantasía como la mitología, la religión  o los dinosaurios, pero que aquí trocan el candoroso amor entre centauros por el erotismo entre sátiros, el dulce Ave María en la tentación del fruto del Edén y los dinosaurios en unos bizarros seres que, acosados por un maquiavélico primate, evolucionan al son del Bolero más famoso.
Con un estilo irreal y caricaturesco, que nos remite a toda la animación underground de los 70, pero también a cintas tan emblemáticas como El submarino amarillo o los cortos de Terry Gilliam en su etapa monty Python, la cinta huye de cánones de proporción y belleza y crea un mundo de estilo constantemente mutable que le da un aspecto único.
Y por supuesto se permite añadir nuevos mundos, como el de una sociedad que imita lo que le llama la atención hasta extremos absurdos (y casi logrando su aniquilación, cosa que no ocurre porque en el fondo no es tan tonta), el poder de los recuerdos personificados en un gato abandonado o el drama que conlleva para los seres más pequeños (una abeja pelín maruja en este caso) la invasión del campo por parte de los domingueros. Y para nuestro deleite se suma una buena tanda de microcortos tan brillantes como el del monigote que enviado a robar comida alcanza un final trágico o todos los candidatos a "gran final", en los que no escatima momentos tan gore como el de la llegada a meta o el del beso caníbal, un bello homenaje a la Sabrina de Wilder  que no desentonaría en una moderna cinta de Bill Plympton.
Un auténtico deleite para los fans de la animación, desde la tradicional a la que incorpora eleementos de imagen real ( en el corto del gato) o la stop motion. Una película original, con piezas brillantemente animadas (el fragmento de Ravel quizás lo más apabullante) pero que no se permite ninguna clase de tabú, pasando de una elegante concepción del erotismo (Presludio a la siesta de un fauno) a la sátira más brutal (El pájaro de fuego) pero sin abandonar en niugún momento la poesía.
Una delicatessen de una de las escuelas de animación más desconocida, la italiana (si se quedan con ganas aun hay más y la página de Bruno Bozzetto en la red es un buen muestrario), una perla del cine para adultos que probablemente encandilará también a los niños, si bien probablemente no capten toda la acidez de esta obra. Y si no la han visto, ya tardan.
Solo una palabra: maravillosa...y encima no pierde con los años, la jodía...

DAGANZO EN EL HORIZONTE


Hay una nueva exposición en la ciudad, forasteros...el pasado viernes abrió la muestra Daganzo. Un pueblo de cine, dedicada a una poco conocida faceta de la historia del cine (en general y español en particular), el papel como escenario del pueblo de Daganzo de Arriba, donde se rodaron clásicos como Pánico en el Transiberiano.
En ella se pueden admirar maquetas, piezas de vestuario, carteles y mucho más (incluyendo una caseta que parece haberse teletransportado del mismísimo oeste americano) así como se aporta una compeltísima información en torno a los rodajes pasados y futuros.
Una cita ineludible que puede admirarse en Ultravioleta Espacio Dorfland. C/. Fray Ceferino González nº 4. (Madrid)., muy cerquita del metro Tirso de Molina y a dos tiros de piedra de El rastro hasta el 12 de julio, y a la que se sumarán un buen número de actividades que podéis consultar en su perfil de facebook.
 Un plan ameno y divertido para este verano que empieza...y es que en cuestión de platós de campanillas no todo iba a ser Almería..

viernes, 26 de junio de 2015

PERMANEZCAN EN SINTONÍA

Era una noche osura y calurosa, de esas en la que la luna parece parcialmente devorada por un mitológico y ciclópeo animal...con tan bizarros presagios era normal que pasase algo fuera de lo común, y como comentaba en alguna red social de esas ayer tarde Monigotrium estuvo por primera vez en antena en su condición de civil, eso sí. Anoche era la noche de la cultura alternativa en RNE, en concreto en su programa El canto del grillo, y bajo el título En voz alta: frikis.
¿Qué es un friki?, ¿cual es su hábitat?, ¿es caro de mantener? ¿se le puede dar de comer después de media noche?. Estas fueron (o puede que no) algunas de las preguntas que se debatieron en el programa, tras analizar el origen del término así como ese todavía relativamente nuevo fenómeno que es el día del Orgullos Friki (25 de mayo).
Con la presencia de Óscar Ayuste (fan de la ciencia ficción en general y el universo Star trek en particular) Óscar Fernández (apasionado de los juegos de mesa y videojuegos...no el rol no, eso es otra liga), Ignacio López Vacas (cinéfago declarado cuyo nombre tal vez les suene por ser uno de los autores del Manual de supervivencia para cinéfagos, cuyas ilustraciones y portada surgieron de las más profundas simas del Monigotorium) y su servidora, Elena G. Peñuelas (en calidad de fan de cómics y mangas varios) fue una amena (o al menos eso intentamos) y distendida charla sobre ese poliédrico mundo que es el frikismo, bajo la batuta de Eva Cordón y Nacho Álvaro y con un elegante acompañamiento musical de temas como los de Star wars, Regreso al futuro o Tiburón.
Con temas tan dispares como la vertiente peyorativa del término, el cosplay o el lado oscuro del coleccionismo estuvimos debatiendo durante casi una hora y no más porque había que dejar sitio al resto de los contenidos programados...yo sólo he sacado una conclusión, si esto es ser tertuliano me apunto a las que quieran.
Pero quizás lo mejor sea oirlo por vosotros mismos...yo todavía no me atrevo, y es que escuchar la voz propia es una de las últimas fronteras del autoconocimiento humano. El programa completo se puede escuchar en este enlace:
 http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-canto-del-grillo/canto-del-grillo-voz-alta-frikis/3186749/
Muchas gracias a todos: al equipo de El canto del grillo, a los dos Óscars, al amigo Ignacio, a Luis G. Chapinal (un amigo que si bien trabaja en otro estudio esa noche estaba y pudimos hablar con él...recomendabilísimo su programa también en RNE Desde el infierno) y al friki declarado de los aviones que llamó y cuyo nombre no recuerdo pero que nos dejó un testimonio más que curioso. Fue una noche inolvidable.
El lunes volvemos con las (pseudo) críticas habituales y si vuelven a llamar para la radio las ganas de repetir ahí están.

jueves, 25 de junio de 2015

RECONDUCIENDO LA VIDA

El aprendizaje es uno de esos hitos vitales que cinematográficamente hablando dan para mucho. No hace demasiado hablábamos de toda esa caterva de profesores enamorados de su profesión y aleccionadores de adolescentes más o menos rebeldes de los que suelen sacar lo mejor de si mismos...el caso que nos ocupa hoy es ligeramente diferente: la alumna, una mujer madura con problemas sentimentales y la materia el carnet de conducir. Y es que el arte de manejar vehículos ha dado más para la comedia (ahí está ese gag de la saga Agárralo como puedas en la que el profesor enseñaba a su alumna paso por paso hasta como hacer la peineta al desaprensivo que la insultase) que otra cosa. Si los tiros siguen por ahí lo analizamos hoy, hoy toca Aprendiendo a conducir.
 Darwan, un sij que residente en Nueva York, trabaja como instructor de autoescuela de día y como taxista de noche. Cuando descubre que una mujer que había subido discutiendo con su pareja se ha dejado un sobre en su taxi decide devolvérselo en mano y ella le contratar como instructor. Su objetivo es conseguir el carnet para poder visitar a su hija que trabaja en el campo mientras se enfrenta a un doloroso divorcio. Él, a punto de contraer un matrimonio concertado, y Wendy, su alumna, comenzaran una relación de amistad mientras se enfrentan a sus respectivas relaciones sentimentales.
Aprendiendo a conducir es una película de contrastes. A los culurales, que ya conocemos desde el principio, entre una intelectual neoyorquina adinerada y un hindú que a pesar de su formación universitaria ha elegido el oficio de taxista para mantener sus tradiciones, se suman pronto los de carácter amoroso.
Así nos encontramos la historia de una mujer que parece tener todo en la vida pero que se enfrenta a la pérdida de buena parte de lo que ha conseguido (del amor, pero también ds su casa, que se ve obligada a vnder y en algún momento casi parece de su hija, cuya relación con ella parece empeorar) que contrasta fuertemente con la de un hombre que se encuentra en el comienzo de su relación con su esposa, a la que apenas conoce debido a ser un matrimonio concertado. Serán estas diferencias sin embargo las que les hacen conectar en dos momentos de fragilidad de su propia existencia muy distintos, replanteándose sus propios sentimientos.
Con un ritmo pausado la película, aun presentando conflictos serios (la inmigración), es una película ligera, más cercana al drama si bien hay algún matiz cómico (la recompensa), que expone numerosos temas sin profundizar en ninguno de ellos, pero que nos deja alguna pincenlada  particularmente hermosa (el gesto de tocar la cara...), si bien otras resultan más forzadas (la imaginaria conversación de Wendy y su difunto padre).
Y es que lo mejor de esta película, que constituye en el fondo una historia de superación personal por parte de ambos protagonistas (que se enfrentan a miedos tan dispares como el vértigo o las relaciones impuestas), son los pequeños detalles (el plano de la primera vez que Wendy conduce sola, resaltando el asiento vacio a su lado, o cuando Darwan envuelve su regalo, cuya destinataria todavía ignoramos) e incluso subtramas como la relativa a las dificultades de la nueva esposa del profesor para desenvolverse en un nuevo país que la asusta y cuyo idioma apenas conoce.
Casi como de un mosaico se tratase Aprendiendo a conducir es una correcta fusión de historias, de personajes (entre los que destaca el siempre excelente Ben Kingsley), de elementos mundanos y exóticos (aunque apenas podamos atisbar pequeñísimos detalles, casi todos de índole religioso de la cultura del protagonista), configurando todo un mundo en el que intentan desenvolverse, con más perseverandia que esperanza, dos seres que parecen eternamente fuera de lugar por razones muy distintas.
Para amantes de las palículas de personajes y del romanticismo sutil...a veces incluso demasiado.
Aprendiendo a conducir se estrena el 3 d julio.