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lunes, 18 de marzo de 2019

LA TEORÍA DEL CUBO

 
Muchas veces cuesta ponerle cara a un artista, por icónica que sea su obra. Picasso es una de las excepciones. Sin embargo la imagen que tenemos en mente, la del Picasso maduro no es a la que se enfrenta la nueva propuesta de la iniciativa Exhibition on screen que tras Monet y Van Gogh nos invita a descubrir El joven Picasso.
Antes del Guernica, antes de ese pintor maduro que presentaba la película Surviving Picasso existía Pablo Ruiz Picasso, un hijo de artista nacido en Málaga que tras pasar por A Coruña y Barcelona encontró su camino en la mítica París. Este documental se dedica a ese creador anterior a Las señorita de Aviñón (1907), que revolucionaría la historia del arte occidental, partiendo de sus orígenes españoles (aunque tal vez con un arranque que parece deleitarse demasiado en los tópicos del sol, los toros y la banda sonora a base de guitarra, que a medida avance el film trocará en composiciones de Satie) hasta su triunfo en la capital francesa.
Por orden estrictamente cronólogico este documental tiene aciertos como la presentación de los cuadros más relevantes a pantalla completa aompañados de su título y año, así como abandonar esa tendencia a presentar recreaciones para centrarse en testimonios del propio artista y de los responsables de algunos de los museos más importantes dedicados a su figura, como los que bajo su nombre existen en Málaga, Barcelona o París (aunque sorprendente resulta, ignoro si por raones de conservación o de derechos, del célebre Guernica en forma de copia, y no el original, aunque resaltando, eso sí, su carácter de copia).
El joven Picasso no abre nuevos debates en torno a la figura del artista, pero sí presenta algunos de sus episodios vitales menos conocidos (el viaje a Gósol), con buena documentación y una orientación continua a disfrutar de la obra del artista, aun cuando algunas de sus obras pueden todavía inquietar a más de un aficionado al arte poco curtido.
Una gran recomendación para aquellos que adoran al arte y desean saber más, y para aquellos que desean aproximarse a otro modo de disfrutar las obras gracias a un gran formato. Solo queda esperar nuevas propustas por parte de Ehibition on screen que nos dejan nuevamente con ganas de más.



El joven Picasso llega a los cines por tiempo limitado el 24 de abril

viernes, 15 de marzo de 2019

LA CHICA SUECA

Si nos ponemos a pensar en frío en literatura sueca a más de uno le sonará a ídem pero sin duda el nombre Pippi Langstrum, o como se la conoce más popularmente por estos lares Pippi Calzaslargas, es uno de sus nombres inolvidables. Sobre su creadora, Astrid Lingren (1907-2002) que la inventó para reconfortar a su hija durante una enfermedad, versa Conociendo a Astrid.
Autora de numerosos cuentos para niños y un nombre imprescindible de la cultura sueca, lo que ha hecho que incluso exista un museo dedicado a ella en Estocolmo esta película sin embargo no aborda la vertiente como escritora de Lindgren, ni siquiera, como nos han acostumbrado otras obras dedicadas a literatos como la todavía reciente El hombre que inventó la Navidad, los avatares personales que le llevarían a crear sus obras más célebres. Esta película nos lleva a descubrir a Astrid antes de Astrid, cuando solo es Astrid Ericsson, una joven criada en una granja que casi por casualidad empieza a trabajar en un periódico local en el que conocerá al hombre que va a cambiar su vida por completo, un hombre mayor que ella y casado (aunque en trámites de divorcio) del que quedará embarazada con apenas 18 años.
Su odisea sentimental, huyendo del que dirán en unos tiempos difíciles para una madre soltera que debe además ocultar la identidad de un padre que puede acabar en la cárcel por adulterio es el eje de una película que aparca elementos literarios (aunque podamos ver como este mundo, amén de entusiasmar a la protagonista se le da particularmente bien) para contar un drama de peso, una historia de personajes heridos que se debate entre la mentira y sus sentimientos.
Entre ellos destaca una Astrid, interpetrada por Alba August, que sencillamente brilla con luz propia entre la vitalidad y la depresión, la inocencia y un mundo que le hace evolucionar de una sencilla chica de pueblo a una mujer moderna y a una madre que debe debatirse entre el hijo que ama y un hombre en el que ha puesto toda su confianza. Y a su alrededor un más que correcto plantel de secundarios entre los que sorprende el mimo al dirigir a los intérpretes más jóvenes, los que encarnan al hijo de Astrid, cuya actuación resulta sorprendente
Un drama que consigue cautivar, aunque apenas conozcamos de esta escritora el nombre de alguno de sus personajes, enfocado con un cariño al personaje (ese arranque en el que la Astrid, ya anciana, recibe las felicitaciones por su cumpleaños de numerosos niños, y cuyas cartas se van hilando con la historia de su yo joven) que consigue engancharnos casi desde su arranque. Y es que Conociendo a Astrid es de esas películas que invitan a redescubrir la obra de esta autora, amén de saber más sobre el personajes en el que se basa (en concreto recientemente se publicó una elegante reedición de las aventuras de Pippi por parte de la editorial Blackie books) para saber que pasó con esta mujer a la que apenas empezamos a conocer pero por la que no podemos evitar sentir simpatía.


 Conociendo a Astrid llega a las pantallas españolas el 29 de marzo.

jueves, 14 de marzo de 2019

AL PRINCIPIO DE LA ESCAPADA (SYFYEANDO 2019 3)

Confirmada como una de las primeras películas de la muestra SYFY de cine fantástico Escape room resultó ser la cinta de clausura de la misma. Dirigida por Addam Robitel, un viejo conocido del género (Insidious: La última llave) y ya confirmado como director de la secuela del film que nos ocupa, Escape room es una de esas cintas ideales para una sesión como esta, tras un largo fin de semana lleno de naves espaciales, asesinos de todos los tamaños y algún romance sorprendente.
Heredera directa del slasher, pero sin el mismo nivel de casquería al que nos acostumbraron los ochenta Escape room toma como excusa el pasatiempo de moda para arrastrar a un grupo de desconocidos de las más diversas edades y procedencias (ya no estamos en el terreno de incautos adolescentes) para enfrentarlos a una competición mortal que no deja de remitirnos a sagas de éxito como Saw o Destino final.
Con las reglas del juego bien aprendidas (y nunca mejor dicho) la película adolece de los aciertos y errores de las últimas propuestas del ramo, con personajes que inmediatamente intuimos van a quedar en el camino (los menos esbozados por supuesto, en unos flashbacks que no dejan de remitirnos al lenguaje impuesto por la ya clásica serie Perdidos) y alguna sorpresa que se ve venir, pero también encontramos un buen grado de imaginación en su propuesta visual (la primera sala y sobre todo esa locura invertida que se va desintegrando poco a poco) y un sentido del ritmo que le sienta bien.
Esta versión comercial del nuevo siglo de la muy recomendable Cube (no se asusten, aquí no hay grandes tandas de ecuaciones y pocas cosas que se parezcan a una operación aritmética) es una película de divertimento puro y duro, con un comienzo impactante y un desenlace, que sin destripar nada, invita a una secuela que ya está confirmada. Una cinta que no aporta mucho al género pero sí nos regala, a pesar de una ausencia casi total de humor, algo raro hoy, una premisa inteligente (lástima que las cartas queden pronto sobre la mesa) y una historia que, aunque nos resulta terriblemente familiar se ve con interés, gracias a un buen sentido del ritmo y unas escenas correctamente coreografiadas (aunque más de un veterano pueda encontrar ecos a otras cintas como La habitación de Fermat o la segunda temporada de la serie Channel zero y no diré más).
Cine para aficionados con ganas de diversión y sobre todo de que esta ya saga evolucione para ser un clásico del género gracias a una premisa realmente prometedora.
Escape room llega a los cines españoles el 15 de marzo.

SYFYEANDO 2019

Tras el arranque con la superheroica Capitana Marvel el viernes 8 a primerísima hora de la tarde podía considerarse el auténtico arranque de la Muestra SYFY pura y dura.
La sobremesa comenzó con In fabric, un peudogiallo británico en los que el mal reside en unos grandes almacenes entre cuyas paredes sus clientas pueden adquirir un elegante vestido rojo que guarda más de un secreto. Inclasificable comedia (de sus parámetros entre voluntaria e involuntaria en ocasiones se podría hasta dudar) que quizás podríamos definir como Suspiria en el Primark se trata de una película con una estética única, tanto en puesta en escena como en vestuario, con unos (y a veces indescifrables) diálogos de antología ricos en matices absurdos y una curiosa reflexión sobre filias en todos los ámbitos, aunque sin duda nos quedamos con los relativos al campo de las lavadoras. Una de esas películas de las que todo lo que se diga queda corto...es indescriptible, y con final de corte hammeriano y todo.
A continuación se proyectó una de las primeras cintas confirmadas de la muestra, Elizabeth harvest. Film. De arranque terrorífico, con aroma a siniestros cuento de hadas Elizabeth harvest encuentra pronto su camino, sin renunciar a toques de slasher, en el reino encantado de la ciencia ficción, con ecos a la muy recomendable Ex machina, pero por derroteros muy distintos. Sin embargo un ritmo excesivamente irregular, que se mueve entre la parsimonia y el exceso de información de sopetón en determinados momentos de la película restan fuerza a una película que tiene muchos ingredientes para convertirla en una obra más que recomendable, y hasta se le perdona alguna revelación digna de un culebrón de tarde que chirría con su cuidada puesta en escena.
Pero ¿qué sería de toda Muestra SYFY sin una película de venganzas?. Antaño estas propuestas solían llegar de Corea pero en esta ocasión llegan, cual detergente, del futuro. Upgrade es la odisea de un hombre que tras perder a su esposa y quedar parapléjico en un atraco recibe una segunda oportunidad a través de un chip experimental que le permite volver a la normalidad...así como por sorpresa le otorga nuevas habilidades, que usará para encontrar a los culpables. Entretenidísima cinta de acción que a los más veteranos les recordará a El coche fantástico (aunque parece que eso de "no puedo hacerlo Michael" en este caso queda fuera de la ecuación) con buenos giros, incluyendo revelación final esta película es una auténtica carrera sin frenos que sabe salir airosa hasta en los momentos más arriesgados y que se convierte en una de esas propuestas que ningún amante de este tipo de cine debería perderse.
 A última hora se incorporó al programa de la muestra, como alternativa a la comedia El año de la plaga, la japonesa Gintama, tras la proyección del premiado y muy recomendable corto Cerdita. Basada en un manga de éxito esta mezcla de cinta de aventuras y comedia absurda, con ese tipo de humor que entusiasma a los fans del género y a aquellos que todavía añoramos Humor amarillo, es una película que sorprende y sobre todo entretiene, con chistes a costa de clásicos como One piece o Dragon Ball, y un espíritu afín a otros como Bobobo. Aunque pierde algo de fuerza en su batalla final Gintama es una gozada de principio a fin aunque tal vez aquellos que no sean amantes del anime o el manga (en general, no aquel en que se basa esta cinta que reconozco desconocía) se aburran un poco más de la media.
Gintama podrá verse en los cines Palacio de la prensa a partir del 14 de marzo.
Y para finalizar la jornada nada mejor que una racioncita de gore...y su nombre Puppet master: the littlest reich.
 Continuación de la saga original este delirio sobre marionetas nazis que se abre con unos hermosos créditos de animación es un festival gore para paladares exigentes, con escatológicas escenas de auténtica fantasía y un envidiable sentido del ritmo. Una película de premisa sencilla y personajes carismáticos, como ese oso amoroso (literal) que descubre la parte más desagradable de intentar ser un héroe, de esas que se agradecen de madrugada y con ganas de cachondeo. Y con un reparto de secundarios sorprendente.
El madrugón  (tras una sesión que acabó a las dos y media pasadas) dolió menos gracias a la matinal con ese pequeño clásico que es La familia Addams.

 Tras la pausa de rigor Compulsión llegó para amenizar la tarde. Pero este film de prometedor arranque se quedó en un cúmulo de zooms y otros manierismos visuales poco adecuados para colmo para la hora de la siesta. Una historia que habría ganado como corto, sobrándole, a pesar de su brevedad y su remate gore, mucho metraje.
Prospect, intimista fábula de ciencia ficción continuó la tarde con una cuidada puesta en escena y fotografía, pero con una trama que iba perdiendo fuelle a medida avanzaba, merced a un ritmo irregular y alguna escena casi sonrojante. Una película que no pasará a la historia del fantástico, pero que nos deja escenas tan hermosas como la del campamento de noche.
Pero sin duda de las más esperadas era Dragged across concrete. Un buen reparto lleno de caras conocidas es la mejor carta de presentación de esta trama de atracos y corrupción, pero a pesar de un gran punto de partida la cinta se convierte pronto en un cúmulo de repeticiones y muletillas (esos porcentajes) que la convierten en una suerte de Tarantino descafeinado que roza las tres horas de metraje y que se obstina en darle un poso dramático a todos y cada uno de sus personajes que resulta superfluo. Y para rematar todavía nos preguntamos qué tenía de cine fantástico.
La polémica de la muestra tenía un nombre: Assassination nation (Nación salvaje).
Cruda reflexión sobre el poder de los medios en la era de la red omnipresente nos encontramos ante una de esas películas que plantea un debate interesante con imágenes tan hermosas como perturbadoras. Ácida y violenta la película tarda en arrancar, pero una vez encauza la historia de sus jóvenes protagonistas, entre la madurez mental y la inconsciencia absoluta, nos encontramos ante una cinta tan interesante como sorprendente.
Assassination nation llega a los cines el 29 de marzo.
Pero lo mejor del día se hizo esperar...se trataba de la aplaudida cinta One cut of The dead.
Metacine zombi con un ingenioso giro a mitad de su metraje la película tiene una primera media hora divertida y voluntariamente torpe para convertirse después en un auténtico caramelo para cinéfagos del que mejor no desvelar mucho y que pone patas arriba la película hasta el momento. Imprescindible para los amantes de la comedia terrorífica, un placer de inicio a fin con un remate de antología.
Ojerosos llegó el momento de retirarse...eran ya casi las tres de la mañana, pero el día siguiente abría con ganas de animación, con la cinta francesa Dililí en París.
Cinta infantil con intrépida protagonista y un delicioso diseño que combina animación con imagen real la película constituye una hermoso quién es quién de la Belle epoque con numerosos guiños al arte de la pintura, pudiendo descubrir en segundo plano a un buen puñado de viejos conocidos. Lástima un guión más convencional de lo esperado con, eso sí, uno de los villanos con plan más bizarro del último cine para niños. Ideal para los más pequeños, con su mensaje de igualdad (chocando un poco con su obsesión por la moda), aunque los adultos quedamos más deslumbrados por su original estética.
Pero el cuerpo siempre parece pedir mas cine de animación, y Quiero comerme tu páncreas se presentó dispuesta a saciarnos. A pesar de su título y su nacionalidad nipona no nos encontramos ante un bizarro experimento gore sino ante el lacrimógeno amago de romance entre una popular estudiante, enferma terminal, y un marginado compañero de clase. De esas películas que nos hacen plantearnos, y más tras disfrutar de Assassination nation, si los adolescentes japoneses están hechos de otra pasta, la cinta es un auténtico viaje sentimental delicadamente animado, sin huir de los tópicos (hasta fuegos artificiales hay) pero con más de una sorpresa. Una típica historia de amor adolescente con trasfondo siniestro pero que constituye todo un canto a las ganas de vivir.

A pesar de que la muestra SYFY nos ha acostumbrado ya a historias poco convencionales si hay una este año que puede ganarse este año el título de marcianada con mayúsculas esa es Diamantino. Ciencia ficción a la portuguesa protagonizada por un astro del fútbol de pocas luces y tendencia a las visiones con perrillos pequineses tamaño Godzilla la película cuenta como este se ve envuelto en los oscuros planes de un partido de ultraderecha, defensor de la creación de un gran muro para separar Portugal del resto de Europa, que pretende clonarlo. Sorprendente y con un ácido sentido del humor que en ocasiones no llega a sobresalir del todo merced a un protagonista, muy similara a cierto futbolista que por nuestros lares nos suena bastante, más digno de lástima que otra cosa y a un ritmo irregular que va de la comedia pura y dura al drama esperpéntico, falsa monja incluida.
Si hay un género que no puede faltar nunca en una muestra ese es el terror, y más en una de sus formas más básicas, la de los home invaders. Hell is where the home is es la historia de dos parejas de amigos (al menos ellas) que se encuentra en el lugar equivocado, una moderna mansión de alquiler en medio del desierto, en el momento equivocado. Con algún punto interesante como esa sospechosa vecina que viene a pedir un favorcito y se toma cuatro o esos enmascarados cuyas máscaras nos remiten al terror de las mafias mejicanas la película resulta más convencional de lo que pretende, aunque no deja mal sabor a los enamorados del género, que todavía pueden sorprenderse con algún personaje de doble cara.

Y con esta ya solo quedaba el turno de la cinta de clausura que en este caso sería de la anunciada Escape room...de la que hablaremos más adelante. Ha sido una muestra muy variada en la que tal vez se ha echado de menos un poquito más de terror pero que deja con ganas por la que esperamos llegue el año que viene ya por 17º año consecutivo. 


viernes, 8 de marzo de 2019

¡HALA, MI CAPITANA!

Por tercera vez en su historia, si no me fallan las cuentas, la Muestra SYFY de cine fantástico se abre con una cinta de superhéroes (tras Watchmen y la nominada al Óscar al mejor guión adaptado Logan. La más olvidada Elektra no funcionó como película inaugural) y lo hace con una de las cintas más esperadas de este año: Capitana Marvel.
Tras una sequía marvelita de ocho meses más o menos (tras el chasquido de Thanos y la simpática Ant-man y la avispa. No, no cuento ni a Venom ni la última y altamente recomendable cinta de Spiderman...parace ya claro que es un nuevo universo...al menos en lo que a trama vengadora se refiere) las aventuras de Carol Danvers llega como perfecto aperitivo de Vengadores:Endgame, como presentación de un personaje que parece va a ser clave en la misma y estableciendo, como podemos ver en una de esas escenas intercréditos que no conviene perderse, el nexo entre las dos partes de este díptico
Pero metámonos en harina. Capitana Marvel abre con un cariñoso homenaje al que, además de ser padre del mismo, ha logrado convertirse en un personaje más del universo de la casa de las ideas, Stan Lee. Un corte que, en esta Muestra SYFY logró arrancar los aplausos del público, y que se suma a su habitual cameo. Pero cuando la cinta deja paso a esta nueva heroina, una mujer pionera (por supuesto queda más esbozado que en los cómics, aunque Danvers no pierde su enseña de piloto) que inicialmente parece haber perdido su memoria la historia, a pesar de las escenas de acción parece perder parte de su fuerza. Sin embargo, una vez mostradas parte de las cartas, y una vez nuestra protagonista deja el espacio para aterrizar en el planeta C-53 (ergo la tierra) la película parece recuperarse.
Es en este momento en el que el sentido del humor, aunque no tan apabullante como en las entregas de Guardianes de la galasxia o Deadpool, hace su entrada, especialmente de la mano de quien menos esperábamos. Y ese es un rejuvenecido Nick Furia, un aún novato recluta de S.H.I.E.L.D con todavía dos ojos en la cara, que consigue regalarnos algunos de los mejores momentos de la película, y más con el que se convierte en la auténtica robaescenas de la función, la gata Goose, un adorable minino con vocación para meterse donde no le llaman que en su tandem con Furia constituyen lo más memorable de una historia irregular, con más de una sorpresa y cuajada de guiños a la década de los 90 (que ahora son los nuevos 80...remarcable el momento en que la Capitana Marvel se construye un teléfono cósmico con un terminal normal y partes de una Game Boy, por no hablar de una banda sonora poblada de temas de la época), pero que no sabe huir de su carácter de película de presentación y que incluso puede dejar algo descolocado con alguna opción argumental a más de un marvel zombie (y no marvel zombie...si Carol lleva desaparecida seis años ¿que edad tiene la niña?...y si la cinta transcurre en los 90 ¿como computa el tiempo en el espacio?)
No se puede negar que Carol Danvers, antigua Ms. Marvel y ahora Capitana Marvel es un personaje que augura mucho juego, pero en esta cinta no consigue dar el do de pecho. Las escenas de acción no llegan a ser tan catárquicas como pretenden (con momentito Indy buscando el arca incluído) ni parecen filmadas con mimo (algo de lo que adolecen especialmente aquellas que tienen lugar en el espacio, el ritmo resulta irregular y no faltan las lagunas pero nuestra heroina no puede dejar de ganarse nuestra simpatía y Brie Larson demuestra ser una gran elección para este papel que promete ser clave, por no hablar de un Samuel L. Jackson que podría haber hecho incluso que el título se cambiase por Agente Furia (como él deja claro en uno de los diálogos de la cinta hasta su madre o sus futuros hijos le llaman Furia, Ni Nick ni zarandajas).
Capitana Marvel se revela como una pieza más en los engranajes de los Vengadores. La que está llamada a ser el ser más poderoso del universo Marvel deja más por decir que dice, empoderamientos aparte, en su primera aparición en la gran pantalla, y resulta una cinta correcta de cara al inminente estreno de los Vengadores pero no la deslumbrante entrega que parecían anunciar sus primeros avances. Eso sí, queremos ver ya un encuentro entre Goose y Groot, y si no al menos volver a encontrarnos en la gran pantalla con el que ya es el gato oficial del universo Marvel...que Felicia Hardy era solo humana.
Capitana Marvel puede verse desde hoy mismo en cines de toda España y la Muestra SYFY puede disfrutarse hasta el 10 de marzo en el madrileño Palacio de la Prensa.

martes, 5 de marzo de 2019

ATRACO A LAS CUATRO

Antes de meternos en harina conviene aclarar un par de detalles. 70 binladens como tal es un título llamativo donde los haya, pero, y tal como se explica al comienzo de la película, es el término empleado para referirse en argot a la nada desdeñable cifra de 35.000€. O lo que es lo mismo 70 relucientes billetes de 500€. Aunque en este thriller de atracos no es, como podríamos haber pensado al conocer su sinopsis, la cifra del botín, sino algo muy distinto: la cifra que necesita Raquel (Emma Suárez) para no perder la custodia de su hija. Y en pleno proceso de solicitud del crédito que precisa se encontrará cara a cara con una pareja de delincuentes dispuestos a amargarle el día...solo que Raquel tiene muchos más recursos de los que aparenta.
70 binladens es una de esas películas que tienen un gran arranque. Una mujer en un momento límite, en plena cuenta atrás para recuperar a sus hija, y un golpe del destino que la coloca en una situación todavía más límite, en medio de un atraco que comienza rutinariamente pero que pronto se revela, tras la muerte de un personaje que parecía iba a dar mucho más juego a lo largo de la trama, como firme candidato a baño de sangre.
El espectador se encuentra ante una cinta en la que no tiene que dar nada por sentado. Detalles que se nos pueden antojar absurdos en un comienzo pueden ser clave de cara al desenlace, y personajes a los que creemos conocer ocultar una as en la manga. Pero sobre todo es un duelo en toda regla entre dos actrices, una salvaje Nathalie Poza heredera del cine quiqui licenciada en la universidad de la calle, y una aparentemente sosegada Emma Suárez que por suerte consigue encontrar en el equipo de negociadores un oído atento a descubrir que en una serie de exigencias puede ocultarse un secreto...y no revelaré más de una cinta que tiene en su capacidad de sorprender tanto una gran baza como un equeño handicap.
Así podríamos hablar de una extensa primera parte, la que se mueve prácticamente en la regla de las tres unidades manteniendo como escenario la sucursal bancaria, que consigue mantener en todo momento el interés del espectador con un gran sentido del ritmo y algunas pinceladas de humor cañí ( de ese que no desentonaría en el cine de Álex de la Iglesia, que aquí ejerce labores de productor) que le sientan francamente bien, como esos ertzaintzas que parecen más preocupados por el partido de fútbol que otra cosa o ese director bancario capaz de casi cualquier cosa por una indemnización. Pero cuando está todo el pescado vendido y este juego de gato y ratón ha dejado buen sabor de boca la cinta, como sus personajes, oculta mucho más. Retorciendo una vez más la trama la película intenta revisar varios de los momentos clave de la misma en un ambicioso giro que, más que aclarar las cosas, nos deja casi en tinieblas y que no beneficia al resultado de una película que ya nos había satisfecho.
70 binladens es un film de ejecución eficaz, con ecos del cine de los 70 (atención a esa banda sonora) y un buen reparto (además de sus dos protagonistas sorprende un Hugo Silva en su papel de yonqui enamorado) pero que no puede resistirse a pecar en más de un momento de ambiciosa, aunque su frenético rirmo hace que esto hasta se le perdone un poco. Un thriller fresco, rabiosamente entretenido, de esos que esperamos lleguen más de manos del cine español.
70 binladens llega a las pantallas el 8 de marzo.

lunes, 4 de marzo de 2019

CON M DE ESPÍA

Pocos comienzos se me ocurren más sugerentes para una historia como que una dulce ancianita, de esas que se te cuelan en el supermercado con una sonrisa, sea arrestada acusada de traición. Aunque he de confesar que en el caso de estas señoras, que podrían ser la amorosa abuelita de más de uno, pesa más la sorpresa de la acusación que el delito en sí, que fácilmente podríamos sustituir por otro igualmente llamativo como el de envenenadora (algo que quizás nos resulte más familiar dentro del thriller de corte agathachristiniano, a lo que parece invitar incluso más el caso de tratarse de una citna británica), porque lo que realmente importa, lo que interesa al espectador en sí no es como puede salir de este berenjenal nuestra querida dama, sino como ha acabado en tal embrollo. De tal asunto se ocupa Red Joan. La espía roja.
Basada en la historia real de Melita Norwood (aquí rebautizada con el más convencional apelativo de Joan Smith) a partir de la novela de Jennie Rooney la película se mueve entre el presente, sometida a un interrogatorio y encarnada por Judi Dench, y el pasado de nuestra antiheroina, a la que en este caso da vida Sophie Cookson, vista en la saga Kingsman. Así, a partir de los recuerdos que acuden a la mente de Joan a raíz de las preguntas por parte de dos detectives que apenas si funcionan como meros bustos parlantes conoceremos las relaciones y acciones que la condujeron a la situación en la que se encuentra en este momento.
Elementos como el tratarse de la historia de una antigua espía de la KGB así como su papel como científica (aunque, como deja claro el film, no le dan puestos de responsabilidad, si consigue estar en pleno meollo de la carrera atómica...aunque con un rol más de secretaria que de investigadora. Pero es curioso ver como intenta abrirse paso una científica en su campo en un período en el que es toda una rara avis, la única en su aula como podemos apreciar ) la película se desliga durante la práctica totalidad de su desarrollo de estos matices que pueden dar auténtica sal a la trama, optando por un prisma romántico, centrándose en su relación de amor-odio con un joven comunista que conoce en la universidad, más que dispuesto a que primen sus aficiliaciones políticas sobre su interés romántico (a la que cariñosamente llama "mi pequeña camarada") y que acabará convirtiéndola en toda una ladrona de secretos atómicos, a la par que se se replantea esta ante la aparición de un científico, casado eso sí, que parece más que dispuesto a darle a Joan todo lo que no le garantiza este
Todo esto hace que nos encontremos ante una película más convencional de lo que podríamos adivinar. Sí, nos encontramos ante una Judi Dench maravillosa como siempre en un papel al que sabe transmitir la fragilidad necesaria, y un más que correcto puñado de secundarios (aunque yo me quedo, aunque sale apenas tres segundos en dos momentos puntuales del film, con esa vecina con una mirada que lo dice todo) y con una gran dirección artística que consigue meternos eficazmente en la historia (como cuando Joan diseña un diagrama del experimento que están llevando a cabo...pura prehistoria del Powerpoint) pero en todo momento nos da la sensación que, algo que duele más al coquetear con un género tan vertiginoso como el thriller, no acaba de despegar.
Una historia que se deshincha, no sabiendo sacar todo el partido posible a unos mimbres que dan mucho, pero mucho juego, y que unidos a ese "Basado en una historia real" que abre el film nos lleva casi más a pensar en una sesión televisiva de sobremesa que en la interesante historia de espías de la vieja escuela en la que podría haberse convertida. Una película correcta, sin más, que probablemente deleite más a los amantes de los romances trágicos (y no diré más) que a los fans de un género que, por suerte, parece siempre dispuesto a sorprendernos.
Red Joan. La espía roja llega a las pantallas españolas el 14 de abril