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lunes, 10 de agosto de 2020

PROHIBICIONES VEDADAS

 

Está siendo un año largo...muchas cosas han cambiado, muchas probablemente cambiarán y el cine no es ajeno a los cambios. Por suerte una de ellas no es la Muestra Lo + Prohibido, que en su sede habitual, la Sala Artistic Metropol ( Cigarreras 6) volverá a proyectar un buen número de películas prohibidas o censuradas en diversas partes del mundo por atreverse con tabús de toda índole.

La que es ya la VIII muestra podrá disfrutarse del 27 al 31 de agosto inclusive, con importante presencia del tema zombie, en un año en el que a muchos nos ha venido a la mente mientras asistíamos al ascenso de una pandemia muy distinta a la que durante años nos han presentado en la pantalla grande.

Entre las propuestas ya confirmadas podremos disfrutar de una retrospectiva dedicada al mítico Lucio Fulci, de Diablo rojo (PTY), la primera película de terror panameña,  de un grindhouse dedicado a Emilio Linder y del J'accuse de Abel Gance entre otros, tras un pistoletazo de salida en forma de la película Infección, cinta zombie prohibida en Venezuela.

Queda muy poco para una cita en lo que lo único prohibido es prohibir...bueno con una excepción: prohibido venir sin mascarilla. Con cuidado podremos seguir disfrutando del cine mucho tiempo.

Más información y venta de entradas en https://artisticmetropol.es/web/


viernes, 7 de agosto de 2020

DEL CONEJO



En tiempos de pandemia al ser humano, además de sustento y seguridad, el cuerpo le pide algo más: evasión.  La caza (The Hunt) pertenece a esta liga, a poco que uno conecté con el negrísimo sentido del humor que destila.
Resulta fácil decir que no hay que quedarse en el envoltorio. Bajo explosiones, hemoglobina y vísceras varias de esta nueva revisión de El malvado Zaroff (1932) subyace una hiriente sátira social sobre los prejuicios, el poder de las redes y los límites de la corrección política, con unos diálogos que saben poner el dedo en la llaga. 
Pero en una dimensión afín a la taquillera saga The purgue lo que sobresale es un sentido de la violencia que genera una continua suspensión de incredulidad, desde unos primeros minutos en los que entra rápidamente en harina mientras juega al espectador al despiste un buen rato, mientras manipula nuestra concepción de la final giro típica a la par que va exterminando a unos personajes con los que resulta casi imposible empatizar.
Así, en medio de loquísimos giros de guión, algunos más sorprendentes que otros, y las oleadas de una auténtica batalla campal que desembocará en una pelea que a más de uno le recordará (con peros) a la que abría el primer volumen de Kill Bill) nos encontramos con una película menos trascendental de lo que pretende en contados momentos pero rabiosamente entretenida. El tipo de película que querríamos disfrutar en un festival de cine fantástico de madrugada, con su dosis de empoderamiento femenino y conciencia social, pero sobre todo con altas dosis de mala leche.
Pura comedia negra con salpicaduras de gore La caza no es la película que salvará la taquilla en un año complicado, por llamarlo de una manera suave. Pero si la película que ayudará a muchos a disfrutar de hora y media de sangrienta desconexión.

miércoles, 5 de agosto de 2020

DE VUELTA A LA 237



Si a la mayoría le piden una lista de las mejores películas de terror de la historia es más que probable que uno de los títulos sea el Resplandor, el clásico de un director que solo dedicó una cinta al género , ganándose la admiración de muchos y el odio para la eternidad del autor de la novela en que se basó. 
Con ocasión de su aniversario la editorial Notorius ediciones nos trae un volumen conmemorativo de los 40 años de El resplandor, escrito a ocho manos por Carlos Díaz Maroto, Jesús Antonio López, Adrián Sánchez y Jaime Vicente Echagüe. Un libro que desgrana primero sus elementos, incluyendo sus protagonistas, director, guión y banda sonora, para ceder paso después a su papel en un cine de terror y por supuesto las muchas interpretaciones y homenajes de las que ha sido objeto con el paso de los años.


Escribir sobre El resplandor no es sencillo. Hacerlo sobre una película tan icónica y polémica nunca lo es, sobre todo teniendo en cuenta que a veces se tiene la sensación que ya hemos oído prácticamente de todo sobre la cinta de Kubrick. Pero esta monografía consigue mantener un equilibrio entre datos e interpretaciones, algunas de las más llamativas presentes ya en el muy recomendable documental Room 237, y nos deja múltiples anécdotas y notas de referencia,  convirtiéndose en una lectura amena y divertida tanto para los fans irredentos de El resplandor como para aquellos que simplemente quieren disfrutar de las intimidades del séptimo arte

Pero un libro no es solo el (interesante) contenido. Estamos ante a un ejemplar de gran formato y tapa dura, lleno de fotografías y (por qué no decirlo) con unas simpáticas guardas con varios carteles del film (aunque si nos ponemos picajosos las habríamos agradecido en mayor tamaño) . Un libro que constituye un gran regalo no solo para uno mismo sino para terceros.
El resplandor puede adquirirse por 29,95 en librerías y grandes superficies... aunque ahora es el mejor momento para apoyar a los pequeños negocios. El gremio lo merece.

sábado, 1 de agosto de 2020

CANTATA INTEGRAL


Pasan los años y parece que Peter Cattaneo, nominado dos veces al Oscar, está condenado a seguir siendo el director de Full Monty, una cinta impactante que logro aunar con éxito y crítica social.
Inevitable resulta no pensar en ella (hasta en su cartel promocional no lo recuerdan) al disfrutar de su último trabajo, Que suene la música, libre traducción del título original Military wives.
Basada en hechos reales esta película sobre el nacimiento del primer coro de esposas de militares, algo que crearía escuela, es, al igual que la exitosa Full Monty, una comedia coral aunque con reparto mayoritariamente femenino.
Apoyada en una angustiosa realidad detrás, la espera de Miles de familias de soldados que esperan el retorno del ser amado del frente, Que suene la música es una feel- good movie en toda regla. Una carta de amor a la música que consigue hacer que personas con poco o nada en común se conviertan en un grupo de amigas indisoluble.
De guión sencillo, incluso podemos decir previsible, se trata de un título que destaca por sus intérpretes, desde el dúo protagonista a secundarios que darían mucho más de si como ese militar sufridor en casa que asiste atónito a la evolución musical de las esposas de los militares. Una película que perdería mucho en otras manos destacando esa Kristin Scott Thomas en su papel de estirada insoportable pero de buen corazón que le va como anillo al dedo.
No se puede decir que no nos recuerde a muchas cintas que todavía permanecen en nuestra retina. Historias de superación, de antagonistas que acaban conectando, de amateurs que se acaban enfrentando a un gran auditorio...Que suene la música tiene mucho de estas, incluso permitiéndose en sus diálogos una referencia a Sister act que, vista la película, no resulta en absoluto gratuita. Por supuesto sin perder de vista esa clásica Full Monty cuyos espacios comunes resulta imposible ignorar.
Una cinta agradable de ver, que no llega a hacer leña de temas que, en otras manos, podrían resultar excesivamente espinosos. Y sobre todo la excusa para disfrutar del trabajo de unas actrices que se esfuerzan en poner el corazón en una trama que gracias a ellas consigue arañar con su emotividad.

Que suene la música llega a nuestras pantallas el 7 de agosto.

lunes, 27 de julio de 2020

Y AL PERRO LO ENCONTRAMOS EN UALAPÓ

Siendo como es la película española más taquillera del pasado año Padre no hay más que uno pedía una secuela, y más teniendo en cuenta que detrás está Santiago Segura, uno de los directores que más continuaciones ha dado a sus éxitos, y sin delegar en manos de otros realizadores, algo que no es tan habitual.
Así apenas un año después un nuevo hecho inesperado vuelve para alterar la rutina, afianzada tras el caos de la primera parte, del matrimonio de Javier y sus cinco vástagos.
A los protagonistas de la primera película, cuñados incluidos, amén de un gran número de cameos que ya son marca de la casa, en esta ocasión se suman dos personajes nuevos: la suegra del título, encarnada por Loles León y el adorable cachorro Jose Luis. Sin embargo nuestros viejos conocidos resultan más moderados que en su predecesora y a las nuevas incorporaciones no se les saca todo el partido posible. Es cierto que, como continuación estricta, se mantiene el tono y sentido del humor de la original, pero no llega al desmadre que conseguía arrancar carcajadas en la primera entrega, sino que parece quedarse un paso por detrás de este incluso ante un climax tan prometedor como es la primera comunión de una de las niñas.
Padre no hay más que uno 2: la llegada de la suegra es cine familiar puro y duro. Se agradece que no llegue a los extremos almibarados de otras muestras del género, pero no faltan ni los dilemas infantiles y adolescentes (De los vocacionales a los amorosos pasando por el mono de visitar cierto parque Disney) ni el tono conciliador que hace que finalmente la sangre no llegue al río. Sí, se mantiene el chispeante ritmo de los diálogos, detalles simpáticos (lavanda sonora del partido de fútbol) y alguna línea realmente buena (que se reserva una Loles León que no llega al nivel sangrante que presentíamos en un primer momento) pero nos encontramos ante una comedia más complaciente y moderada. Y un product placement omnipresente ( del nivel de bolsas de gominolas tan planchada que parece que ni se ha prensado para cerrarlas) no ayuda. Pero también es recomendable quedarse hasta el final para disfrutar de una última advertencia por parte de los creadores...imparable.
Padre no hay más que uno 2: la llegada de la suegra se estrena en cines el 29 de julio.

domingo, 26 de julio de 2020

AL FINAL DE LA PISCINA

Y a la tercera...va la vencida. Tras un par de intentonas (de las que ya hablamos por estos lares) el terror, el que nos gusta (no ese del telediario que realmente roba el sueño), vuelve a la pantalla grande en condiciones.
¿El título? Voces, de Ángel Gómez Hernández, un viejo conocido del mundillo del cortometraje con piezas como el muy recomendable Behind, que nos  reconduce al género de la casa encantada con una historia clásica.
Partiendo del tópico de la mudanza a casoplón añejo que trae inquietantes experiencias para el benjamín de la familia la película pone desde sus primeros minutos todas las cartas sobre la mesa aunque sin renunciar a dar pronto un giro inesperado inesperado que va a reconducir toda la trama.
Si bien se puede poner algún pero ( como esa dirección artística de tono tan ochentero que nos hace dudar en que época nos movemos hasta que aparece el primer teléfono móvil o el tic de uno de los personajes de colocarse las gafas cada vez que sucede algo inquietante) la película resulta rabiosamente entretenida, con buen ritmo y algún golpe sorpresa bien llevado. Consiguiendo alargar los momentos de tensión con mimo, como en la escena del aparecido bajo o sobre la cama, creando un tiempo que consigue inquietar al espectador, la película logra crear poco a poco un ambiente malsano hasta llegar a un arco final que es puro tren de la bruja, incluyendo una pequeña sorpresa final que a pesar de esperable no resulta forzada en absoluto.
Voces no renuncia a las influencias del cine americano, homenaje a la clásica Al final de la escalera y cameo (de un Javier Bote lejano en esta ocasión a los roles que le han hecho popular), pero logra tomar con inteligencia elementos del terror hispánico (que aquí no revelaremos por ser un spoiler en toda regla) para crear una buena película de terror que, sin ser el summun de la originalidad (no faltan ni piscina, ni psiquiatra infantil ni ancianita inquietante que conoce la clave de todo), consigue deleitarnos con hora y media de buenos sustos con satisfactorio desenlace.
La obra de un director que promete mucho en su debut en el formato...nos quedamos esperando novedades con interés.

sábado, 25 de julio de 2020

A PROPOSITO DE ALLEN

Durante todo el tiempo que hemos estado confinados hemos echado mucho de menos el cine. El cine en pantalla grande quiero decir. Pero también durante el confinamiento de ha hablado mucho de un producto cinematográfico que no es cine estrictamente, algo anunciado antes de la pandemia cuya llegada a nuestro país padecía peligrar y no precisamente por culpa del señor virus. Me refiero a la biografía de Woody Allen: A propósito de nada.
Tras muchos tiras y aflojas, en medio de una polémica comprensible (no hay que olvidar que la aspiración de todo libro es vender y las personas "non gratas" como mínimo venden menos) el anunciado volumen fue de los primeros en llegar a nuestras librerías, consiguiendo derrocar al muy recomendable El infinito en un junco (hablamos de la categoría de no ficción, por supuesto) y mantenerse durante semanas en el número uno de los más vendidos.
Woody Allen nos regala lo que promete: un libro sobre Woody Allen y, si me apuran, sobre sus misas, entre las que destacan en dos estrenos antagónicos Soon-Yi, su actual esposa, y Mia Farrow, cuya presencia absorbe buena parte del libro y no quedando precisamente bien parada.
A propósito de nada queda como un libro más para los fans de Allen en concreto que para los amantes del cine en particular. En concreto encontraremos un Woody menos conocido, el de sus inicios como cómico y guionista, lejos de la figura de intelectual que con los años hemos asumido, que poco a poco comenzará a desgranar todo tipo de anécdotas sobre su carrera en el mundo del humor constituyendo todo un quién es quien del espectáculo de la Nueva York de aquellos años.
Talante desmitificador y un sentido del humor a prueba de bomba son lo mejor de una obra que se vuelve más oscurs cuando se centra en su relación con la protagonista de La semilla del diablo. Unas páginas que se vuelven incómodas, en las que el autor barre, comprensiblemente para su propio terreno y que mejor cada uno juzgue por su cuenta, teniendo en cuenta además que el director pasa casi de puntillas por las polémicas respecto a su persona más recientes.
Woody Allen demuestra que su pluma sigue estando afilada. No llega a las altísimas cotas de humor y ternura de la biografías de otros cómicos como los Marx (para muestra el episodio de la muerte de su madre en la de Harpo), pero resulta imprescindible para los fans del creador y para aquellos con ganas de sumergirse en el morbo Made un Hollywood. Un libro entretenido y escrito con ingenio pero que nos lleva a reflexionar sobre una perla de Ned Flanders "Me gustan las películas de Woody Allen...menos el tipejín que siempre sale".