Translate

martes, 9 de octubre de 2018

BARBACOA COREANA

Con lo que se habla de Murakami y más cuando se dan ( bueno este año más bien deberían haberse dado) los premios Nobel y las pocas adaptaciones de su obra al cine que hay. Sin embargo justo el mes que nos llega en castellano su última novela, La muerte del comendador, nos llega Burning.
Burning es una película poblada de fantasmas, casi podríamos decir de espejismos: de la madre ausente, del padre violento, de mentiras que pueden tornarse de repente en verdad, de la persona que, de haber tomado nosotros o nuestra familia, podríamos haber sido.
Una película en la que parecen tener tanto peso las presencias como las ausencias, en un juego que en ocasiones nos resulta casi más literario que cinematográfico. Un coqueteo continuo con el universo de la literatura al que esta cinta no sabe renunciar ni en forma, ni en referencias, con menciones a Faulkner o Gatsby.
No se puede negar que asistimos ante una trama más compleja de lo que parece presagiar su arranque con una historia en la que, merced a ese tan comentado y denostado ritmo lento del cine oriental (hablamos de casi dos horas y media de película), al espectador le puede costar entrar, con numerosas escenas rutinarias, carentes incluso de diálogos y unos personajes que en un principio no parecen sino el típico triángulo amoroso en el que siempre parece hay uno que, por mucho que se esfuerce, parece tener más que perder que el resto.
Pero Burning, permítanme el juego de palabras, es un film que necesita calentarse. Una película en la que cada elemento tiene su importancia, mayor o menor, y su destino, sin dejar cabos sueltos, de la trama del padre a la de esa ternera casi abandonada en la granja del protagonista, aunque su final nos deje con ganas de saber que puede pasar a continuación. Su ligera, pero irónicamente más pesada, primera parte deja paso a un thriller en toda regla, con numerosas preguntas que buscan respuesta e imágenes bellas e inquietantes como la del baile al atardecer o la del invernadero ardiendo.
Como pasa con cintas recientes tan recomendables como A ghost story esta historia de narradores, desde el que intenta ser escritor a la fabula sus propias historias, exige paciencia, pero en su tramo final la recompensa de sobra, demostrando una vez más como el no tan habitual por estos lares cine coreano sabe contar historias tan originales como sorprendentes, muchas veces dejando una sensación irregular, pero en el fondo un buen sabor de boca.
Burning llega a los cines españoles el 19 de octubre

lunes, 8 de octubre de 2018

LA VIDA EN UN HILO

Maquia. Una historia de amor inmortal es una película que lleva a engaño. Solo viendo el cartel, con semejante título y un diseño que podríamos calificar sin muchos peros de pasteloso (alguno podría optar por cursi o términos más subidos Maquia (pemítanme que desde este momento opte por la versión abreviada) podría parecer si no sabemos másuna de tantas tramas de tímidos enamorados con algún cómico momento vergonzante (de esos que, como sabemos los fans del anime, al chico le sangra la nariz) a las que nos ha acostumbrado la animación que viene de Oriente. Pero al igual que pasara con Your name, que no es una mera comedia romántica sobre cambios de cuerpo, Maquia es más: mucho más.
Maquia es una cinta que arranca de los terrenos de la fantasía, con un pueblo de seres de juventud casi eterna al que pertenece la protagonista que le da título (y que hacen que por comparación los elfos de El señor de los anillos parezcan rudos camioneros) y un ejército invasor, jinete de unos monstruosos dragones (que nuevamente nos parece llevar al terreno de la saga de Peter Jackson e incluso al de las últimas temporadas de Juego de tronos). Pero la historia, si bien los conflictos bélicos entre los que se encuadra la trama son fundamentales en la trama (amén de estar brillantemente animados) es basicamente un drama que toca sin tapujos y con acierto temas como la soledad, el arraigo, el papel de una madre o el miedo al paso del tiempo. E incluso otros en comunión con su faceta fantástica como la inmortalidad o la relación entre los seres que podriámos calificar de sobrenaturales y el ser humano, con un toquecito político (esas luchas intestinas por el poder a las que ya nos han acostumbrado las últimas tendencias de la fantasía épica) que va a poner patas arriba el univers de los personajes y que le sienta francamente bien.
Por ese contenido romántico que parecía presagiar el título pasa tímidamente y de puntillas porque no se puede negar que en esta historia hay amor, y mucho, pero de otro tipo, y sabe reflejarlo con extraordinarios matices en una cinta adulta que consigue emocionar. Un film que no renuncia a la sensiblería (es más la protagonista, si bien se promete en numerosas ocasiones que no va a llorar, en algún momento parece que va a perecer ahogada por sus propias lágrimas), pero que logra ahuyentar los fantasmas del mero culebrón con unos personajes que logran empatizar con el espectador e incluso en algún momento sorprendernos como ese Lorph enamorado capaz de tomar alguna decisión realmente drástica.
Maquia es, como cinta de animación, una obra bien ejecutada. El diseño de sus personajes puede gustar más o menos pero es innegable que el apartado visual destaca el gran diseño de sus escenarios, de los bucólicos interiores a esas gigantescas metrópolis de corte neomedieval en las que se desarrolla buena parte de su trama, y que consigue  integrar con naturalidad los elementos propios de la animación tradicional con otros más modernos, algo que más de una cinta reciente ha demostrado no es sencillo.
Maquia, una historia de amor inmortal, creativa traducción del menos comercial "Decoremos las flores prometidas en la mapana del adiós" original(al menos eso me han asegurado: el japonés no es lo mío) se une a una reciente serie de agradables sorpresas de la animación japonesa que han conseguido llegar en nuestro país a la pantalla grande como Your name, En este rincón del mundo o Mary y la flor de la bruja y demuestra como el cine de animación más adulto puede ganarse un puesto en las carteleras. Lástima que por su procedencia no logre una mayor distribución como sucede en los casos de estudios como Disney, para asombrar y emocionar a esos adultos que no pudieron dejar de echar una lagrimita en cintas de animación (aunque de carácter de entrada más infantil) como el prólogo de Up, el final de Coco o la escena del vertedero de Toy story 3...y es que a veces los personajes animados nos pueden revelar más sentimientos que algunos seres humanos.

Maquia. Una historia de amor inmortal llega a las pantallas españolas el 9 de noviembre.

viernes, 5 de octubre de 2018

VIAJE DELIRANTE

Antes eso del más allá iba en una única dirección. Los aparecidos de turno invadían el mundo de los vivos para aterrorizarlos con mayor o menor satánico resultado para retirarse...y probablemente volver en una secuela con ganas de más. Pero ya desde la mítica Poltergeist y más en los últimos años, con "viajes" tan icónicos como los de James Wan y seguidores en su saga Insidious, eso de ir al otro lado se ha convertido en plato común del cine de género. Dentro de esta corriente invasora se encuentra Ánimas, de los directores Laura Alvea y José F. Ortuño, que ya habían trabajado juntos en The extraordinary tale of the Times Table o la serie Treintañeros.
Con un comienzo casi de cuento de hadas, solo que en vez de en un tenebroso castillo en la claustrofóbica escalera de un bloque de apartamentos, la película presenta la historia de Álex y su amigo Abraham, dos adolescentes que arrastran un oscuro pasado y que tienen el  mejor apoyo el uno en el otro. Dos criaturas heridas cuyas vidas van a comenzar a derrumbarse cuando el segundo pierda a su padre en un extraño "accidente" y ella empiece a perderse la noción de la realidad, experimentando toda una serie de perturbadoras visiones.
La película se posiciona en el terreno del terror psicológico pero su enfoque tiende más al susto de sopetón, extrañas sombras y alaridos incluídos, que a la creación de una auténtica atmósfera terrorífica. Sí hay una marcada voluntad de estilo, con unos decorados en los que se aprecia se han cuidado los detalles y una estética marcada que hace de los colores antinaturales y chillones (primando los tonos verdes y las luces chillonas...casi nos hace pensar en algún guallo clásico) su particular seña de identidad, pero el resultado, a pesar de su voluntad de homenajear al género (además de los pósters de la habitación del protagonista en el que hay que aplaudir la inclusión del de la muy recomendable Darkness hay guiños a clásicos como Psicosis o Al final de la escalera) no consiguer alcanzar las altas cotas a las que aspira.
Un guión pretendidamente sorprendente con más de un giro revolucionario, que a pesar de la brevedad del metraje (apenas llega a la hora y media) se antoja al espectador irremediablemente largo lastra una película que nos hace pensar, gracias a algún toque de originalidad, podría haber dado mucho más juego como cortometraje que como largo. Pero la casi continua sensación de que asistimos a una historia ya vista (que alguien me diga que en algunos momentos del visionado no ha pensado en Abre los ojos...y no diré más) no consigue salvar una cinta que se empieza a ver con interés, pero que va perdiendo fuelle a medida que avanza, con unos sustos más efectistas que efectivos y unos personajes que no consiguen crear la empatía suficiente en el espectador, a pesar de agradables sorpresas como la presencia en un pequeño pero relevante papel de Ángela Molina.
Ánimas tiene algún punto interesante en su enrevesada historia pero no acaba de funcionar ni como cinta de terror ni como drama, aunque queda como ejemplo de como en el cine español todavía se pueden contar historia con un aroma diferente.
Ánimas llega a los cines el 5 de octubre.

miércoles, 3 de octubre de 2018

LA NOCHE DE LOS SIMBIONTES VIVIENTES

¿Creías que Peter Parker era un pringao? Espera a conocer a Eddie Brock. Un viejo conocido que pasa de tenerlo todo a perderlo por una mala decisión que acabará metiendo bajo su piel al un ser de otro planeta, Venom, un monstruo de asombrosos poderes...y puede que algo más.

 Ahora que el universo Marvel ha sido diezmado por Thanos el spiderverso todavía tiene mucho que decir. Olvidada la aparición de nuestro antihéroe en a última entrega de Spiderman filmada por Raimi aquí asistimos a un reboot en toda regla que ignora al héroe en cuyas páginas nació (de hecho esa arañita del pecho a la que estamos acostumbrados aquí brilla por su ausencia) para ceder el protagonismo total a Venom
Sí, encontramos algún punto común con sus anterior aparición cinematográfica (su protagonista, aquí también periodista, y alguna de sus debilidades) pero la cinta encuentra su propio lenguaje para el bautismo en sociedad del que parece estar llamado a establecer una nueva franquicia.
Venom tiene un arranque realmente oscuro, volviendo al origen alienígena del personaje, que le sienta bien a un personaje que, quitando esa etapa en el cómic en la que fue encarnado por Flash Thompson, nunca ha sido un héroe al uso, casi podemos decir sin trabas un villano. Eso sí, un carismático villano de diferentes rostros con la suficiente entidad para conseguir serie propia (y como acabamos de comprobar película). Es esta parte oscura, que fue la que más se publcitó en las primeras muestras de la cinta, lo mejor de la película. Su director, Ruben Flesicher, un viejo conocido del género fantástico (ahí está la muy recomendable Bienvenidos a Zombieland), demuestra como puede encajar bien un lenguaje casi próximo al cine de terror (ergo zombie), casi lidiando con la ciencia ficción más inquietante, en una cinta comercial y que se ajusta a un personaje con una dieta rica en proteínas pero poco recomendable y capaz de hacer cosas que otros héroes jamás harían, aunque sea para salvar el planeta.
Sin embargo, como ha demostrado eficazmente el último cine de superhéroes, parece que el género no puede renunciar a la comedia. Si bien hay momentos muy divertidos (esas conversaciones mentales de Brock y Venom, o el cameo imprescindible de Stan Lee), pero en ocasiones estos llegan a chirriar, haciéndonos pensar que quizás pudieran.
No se puede negar que Venom es una película entretenida, con buenas persecuciones (Algo a lo que se presta estupendamente su ambientación en San Francisco), momentos sorprendentes (algún huésped inesperado) y un reparto bien elegido (magnífica la labor de un Hardy que ya pisó el universo superheroico vía Batman y que evita como puede el efecto Gollum...eso sí, difícil es verlo en un papel en el que se le vea la cara todo el rato) pero no llega al resultado redondo que parecía prometer...eso sí, revela un fondo potente para deleitarnos con nuevas entregas y quizás con una chispita más de oscuridad...y es que no todo es Thor Ragnarok.
Venom llega a las pantallas españolas el 5 de octubre.

martes, 2 de octubre de 2018

CORAZÓN CALIENTE

Dos cosas llaman la atención de Cold war aun solo habiendo visto un unico fotograma. por un lado su presentación en formato 4/3, algo que ya solo se nos antoja propio de la televisión de los tiempos pretéritos. Por otro su duración de apenas 85 minutos, y más en una época en la que casi cualquier película de mero entretenimiento (por favor no mencionen la epicidad superheroica) suele superar de calle las dos horas y pico. Y sin embargo aquí está en glorioso blanco y negro esta atípica historia de amor en la que, a pesar del peso que va a tener en la cinta, pronto nos olvidamos de esa guerra fría que da nombre a la película.
Hermana de estilo de la oscarizada Ida, previa obra de su director Pawel Pawlikoski, la película se ambienta en la Europa de la década de los cincuenta y principios de los sesenta del pasado siglo, para llevarnos de la mano de dos amantes cuyo fuerte carácter les hará debatirse entre el amor y el desamor a lo largo de varios años, en distintos países e incluso durante relaciones con otras personas (aunque a estas las veamos de refilón o incluso ni lleguemos a verlas). Una relación intermitente pero apasionada para la que a pesar de las fronteras y el tortuoso clima político la verdadera barrera son ellos mismos.
Llena de elipsis que siguen dejando interrogantes en el espectador incluso tras el fin de la cinta el film se antoja un hermoso cuadro de pinceladas dispersas, repartidas por el lienzo a capricho de su creador. Un cuadro en el que la música, totalmente intradiegética, supone un ingrediente esencial en la trama (los protagonistas se conocen al formarse una compañía de corte folklórico destinada a realizar una amplísima gira por toda Europa), con unos números musicales rodados con simplicidad pero con eficacia en un viaje que desde el primer minuto nos lleva de las canciones tradicionales al jazz pasando por el rock más vibrante, y que consigue sumergir al espectador en un clima histórico muy concreto tanto por su presencia como por su ausencia.
Pero si algo brilla por supuesto es la imagen. No se puede negar que nos encontramos ante una cinta de factura deliciosa, con un blanco y negro conmovedoramente bello que sabe sacar de la iluminación, desde la pureza de las tierras nevadas a la iluminación de los locales de París, el mejor partido y que consigue casi hipnotizarnos como si fuésemos insectos.
Entre estos bellos márgenes una historia que tiene mucho de clásica, aunque palidezca frente a la brillantez formal de la película, de esos "amores  reñidos" en épocas turbulentas a los que ya nos tiene acostumbrados el séptimo arte. Una trama que se ve con interéspero que también da la sensación de acelerada, casi podríamos decir un poco a trompicones (saltamos de Varsovia a Yugoslavia pasando por París sin apenas darnos cuenta y a veces con varios años de por medio), haciéndonos desear un poco más de detenimiento para conocer a estos personajes que tienen mucho que decir y cuya relación podría ser el mejor reflejo de una Europa de posguerra desestructurada pero anhelante de reunirse otra vez
Cold war llega a los cines españoles el 5 de octubre.

viernes, 28 de septiembre de 2018

AL INFIERNO Y DE VUELTA

A nadie le gustaría pasearse por Crystal lake en Viernes 13, ni estar de excursión por los pantanos que ronda Víctor Crowley tras oirse los ecos de una extraña maldición ni albergarse en el Overlook en las fechas en las que este está cerrado al público. Por muy mitómanos que seamos o mucha vocación de final girl que tengamos nuestra parte animal nos conduce al lado del instinto de conservación. Pero el caso de Hell fest es distinto. A más de un apasionado del terror le (nos) encantaría acudir a una feria como aquella en la que se desarrolla la película en fechas tan intempestivas como Halloween. Unas instalaciones en la que todo está enfocado a sentir terror, de las bebidas y regalos de las casetas a las atracciones y en la que por supuesto la muerte, esta vez auténtica no puede faltar.
Slasher con fuerte sabor ochentero, Hell fest es una película a la que no le falta ningún ingrediente: psychokiller de máscara inquietante, puñal en ristre y andares lentos pero certeros, grupo de jovencitos más o menos hambrientos de contacto físico y fecha simbólica. Cocinados a variado ritmo en un maravilloso recipiente que homenajea prácticamente todos los subgéneros, de las muñecas inquietantes a los home invaders pasando por seres de tintes cenobíticos y guiños al grand guignol, y que constituye el gran hallazgo de esta cinta, la película nos deja una ligera sensación de déjà vu de otros parques de atracciones mortales como The funhouse de Tobe Hooper o The funhouse massacre. 
Sin revolucionar el género lo mejor de esta cinta, quizás menos gore de lo que podemos vaticinar en un comienzo (aunque hay alguna escena que da cosita, como una con una jeringa...y hasta aquí puedo escribir), es el tratarse de una película sin pretensiones, que pretende entretener al espectador pasando miedo, tal y como intentan sus protagonistas, sin profundizar excesivamente en sus personajes (ni en víctimas ni en verdugo, y eso que este oculta una sorpresita que no conoceremos hasta el final...y que por supuesto aquí no revelaremos) pero regalando homenajes de esos que alegran la tarde al aficionado al género, como el cameo de Tony Tod, el eterno Candyman.
Con un equipo que no es ajeno al género (su director, Gregory Plotkin, también estuvo detrás de una de las últimas entregas de la saga Paranormal activity y a parte de su reparto lo hemos visto en series como la muy recomendable Channel zero o Scream) la película consigue, sin pasarse de originales, sorprendernos con algún buen giro, aun abusando en algunos momentos del  consabido susto tonto (y es que los extras disfrazados de este Hell fest dan mucho pie para ello), y escenas como la del lavabo de señoras que consigue crear un gran clima de tensión.
Hell fest es, ni más ni menos, una peli de terror de las entretenidas, de esas que se agradecen en determinadas fechas (una pena no haber esperado un poquito para estrenarla en Halloween, que se presta y mucho) y cuyo desenlace invita a una posible secuela que no sería en absoluto mal recibida. Una película que los fans agradecen, quizás los legos un poquito menos, y que revelan que el género tiene todavía mucho que decir.


Hell fest llega a las pantallas españolas el 28 de septiembre.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

ESTIMADO SEÑOR BELVEDERE

Con ocasión del 70 aniversario de la revista, que se dice pronto, llega el documental Querido Fotogramas, una carta de amor al cine en general y la publicación en particular.
Articulada a través de numerosos testimonios, tanto de colaboradores como de un buen número de nombres importantes del cine español, esta cinta es el cariñoso reflejo de setenta años de tertulias sobre cine, premios, festivales y, en la que es una de las mejores bazas de esta película, cartas al Señor Belvedere que nos dejan muestras tan sorprendentes como aquella escrita por un sacerdote defensor de la censura o las peticiones de un buen puñado de fervorosos mitómanos.
Querido Fotogramas es una obra ligera, divertida, con ardientes gotas de nostalgia y un buen trabajo de documentación. Un documental que, sin revolucionar las bases del género (la base es, perdónenme la franqueza, una sucesión de relatos de bustos parlantes) consigue ser ameno, chispeante, tanto para fans de la revista como para aquellos a los que les guste recordar a las estrellas del cine de otra época.
Yo me quedo con el (breve) relato del encuentro de Concha Velasco con Schwarzenegger...para descubrir más y sastifacer más de una curiosidad tendrán que acudir al cine.
Querido Fotogramas se estrena el 5 de octubre.