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jueves, 22 de enero de 2026

SIN PIEDAD. El informe de la mayoría

 

Nadie es culpable hasta que no se demuestre lo contrario. Y si se trata de una película con más razón, porque, salvo sorpresas, el protagonista raramente lo es . Con la excusa de un futuro distópico en el que una IA se erige como juez, jurado y verdugo en unos procesos que no alcanzan los 90 minutos y que son inmediatamente seguidos de la ejecución, si ese es el veredicto, 'Sin piedad' vuelve a presentarnos a un reo que defiende su inocencia de un crimen terrible. Sólo que no recuerda casi nada de las horas previas, todas las pruebas juegan en su contra y, como se solía decir apocrifamente del inventor de la guillotina, algo que contribuyó a crear parece a punto de quitarle la vida. Bueno, no es algo que nos resulte del todo desconocido.
'Sin piedad' tiene entre sus mejores bazas en su concepción como una cuenta atrás y la presencia de esa IA que nos permite conocer todos los detalles del pasado y presente del acusado sin recurrir al flashback de turno. Todo ello contribuye a dotar la trama de un ritmo frenético, algo que aviva una trama detectivesca de manual, llena de giros, testigos sorpresa y casualidades varías. Protagonizada por un dúo, Chris Pratt como el detective Chris Raven y Rebeca Ferguson como la jueza Maddox, avatar del programa Mercy (título original del film), en este film resulta más creíble la máquina (a pesar de unos cuestionables arrebatos de ¿humanidad?) que el humano. Aún con un correcto uso de los efectos especiales la película en ocasiones se recrea en su uso para dar lugar a escenas tan absurdas como ese Raven, atado a su silla, inmerso en los escenarios de sus recuerdos, o las de esa moto voladora, único vehículo futurista, que poco o nada aporta. Son opciones cuestionables de una premisa en inicio atractiva pero que se queda simplemente en una cinta entretenida que  exige bastante suspensión incredulidad.
Con ecos de 'Minority report' y de la española 'Justicia artificial' este es puro cine de palomitas, de ese que incluso podría dar pie a una saga. O incluso una serie televisiva. Previsible para los versados en el género 'Sin piedad' es una película que se agradece ver en cine pero por pura evasión. Si abre camino a más tenemos todo el futuro para descubrirlo.


"Sin piedad" llega a los cines el 23 de febrero.

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