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viernes, 30 de julio de 2021

LA BRUJA TENÍA TRES PELIS

 

¿Es un psicópata? ¿Es un poseído? Es eso...y algunas cosas más. La calle del terror, producción de Netflix a medio camino entre la trilogía canónica y la miniserie, nos presenta una trama que comulga con el terror pero renuncia a beber de un único subgénero.

Estructurada en 3 fechas bien hilada, partiendo de 1994 para retroceder, vía flashback, a 1978, y transportarnos a los orígenes de la historia en 1666, solo para devolvernos a una década de los 90 en la que descubriremos el desenlace, La calle del terror es un homenaje continuo al género. Desde un arranque en el que la huella de ese Scream que ya era pura metafísica del slasher, a un último arco que nos conecta con el universo del folk horror en pura línea de La bruja pasando por un terreno familiar como es ese campamento de verano cuyos pobladores son pura carne de cañón, esta trilogía basada en una obra de un  R. L. Stine más adulto del que nos suele venir a la mente en un primer momento está trilogía revela cariño por unos referentes que conoce bien y que no duda en aunar a referencias culturales tan queridas como la literatura de Stephen King o el código Konami.


Aun haciendo enseña de la reivindicación del marginado estudiantil y cayendo en más de un momento en cierta moralina esta serie de películas gana enteros por su buen sentido del ritmo, su acertada selección de temas musicales y su buen ojo a la hora de mostrar las escenas más gore (esa rebanadora de pan). Aunque el punto de unión entre las partes, la existencia de una antigua maldición que periódicamente baña de sangre un pueblo americano,  en más de una ocasión se nos puede antojar un mcguffin agigantado y algunos efectos especiales desmerezca del conjunto la mejor manera de enfrentarnos a esta historia es verla como un entretenimiento sin pretensiones, un eros-tanatos con su buena dosis de hemoglobina y alguna escena realmente inquietante. La calle del terror es una amorosa carta a un género con regusto a cintas tan referenciales como The final girls. Para aquellos que empezaron a disfrutar con el terror de los 80 y asistieron poco a poco a la evolución del horror en general y el slasher en particular hasta ayer por la tarde como quien dice. Y sobre todo paratodos los que disfrutan de un chute de adrenalina que no toma al espectador por un mero niño asustadizo.


Las tres partes de La calle del terror puede disfrutarse ya en Netflix.

sábado, 24 de julio de 2021

DE TURISMO RURAL

 

¿Tengo que decirlo otra vez? Ir de vacaciones a según que sitio nunca es buena idea, y entre la multitud de playas solitarias, pueblecitos con encanto y casoplones más o menos siniestros la palma se la suele llevar ese bucólico lugar que es el monte. Y si no que le pregunten a la mamá de Bambi.

En estos lares, hace ya casi dos décadas, se movisn los protagonistas de Wrong turn. Un grupo heterogéneo de jovencitos que se encontraba además de con árboles y florecillas a un grupo de lugareños con mala leche y poco aprecio por los forasteros. Algo que dió bastante de si, con hasta 5 secuelas, aunque estás no pasaste precisamente por la gran pantalla. Pero el tiempo y la costumbre ha abierto una puerta que nos resulta familiar: el reboot.

Wrong turn: Sendero al infierno vuelve a traernos un grupo de urbanistas que decide pasearse por la montaña haciendo caso omiso de esos sabios consejos que dicen que no hay que apartarse del camino establecido. Hasta aquí un terreno conocido. El matiz viene cuando nuestro grupo protagonista y carne de bodycount se define, e incluso autodefine, como, además de grupo tremendamente inclusivo y políticamente correcto, jóvenes productivos en la sociedad. Y más cuando en pleno encontronazo con la némesis de turnos esta parece alejarse notablemente de los habituales paletos caníbales tan amados por el género. Un conflicto antropológico con malentendidos culturales añadidos en toda regla que añade sal a una cinta por otra parte bastante convencional, con su juego de sombras inquietantes (si, de esas que se recortan en la niebla), sus pinceladas de gore y un penúltimo acto que resulta todo un tren de la bruja con guiños al género zombie y caníbal.

Aumentando el componente folk horror con sus disfraces animalescos y sus trampas artesanales la nueva Wrong turn es una cinta que intenta añadir un toque original presentando su trama vía flashback ante la búsqueda de su hija desaparecida por parte del padre de uno de sus protagonistas (aunque este, un recuperado Matthew Modine, no es precisamente Liam Neeson), pero no consigue sino lastrar una historia que se antoja excesivamente alargada, con continuos giros que realmente no aportan nada. Su montaje sincopado, especialmente en las escenas de acción y escenas gratuitas (¿Gente que va a correr antes de hacer senderismo? Pura vigorexia) no ayudan a animar una película cuyo mayor problems es el sentido del ritmo.

Nos queda una cinta para completistas del género y amantes del folk horror...pero que es posible, si opta por dar buen uso de esa siniestra fundación que puede dar mucho juego, abra una interesante nueva saga.


Wrong turn: Sendero al infierno está ya en cines de toda España.

lunes, 19 de julio de 2021

MATANDO EL TIEMPO

 

A los pobladores del cine de terror les gustan los puzzles. Ya sea el clásico cubo cenobita o los retos poco inocentes de Jigsaw el acto de jugar no es ajeno.en absoluto al género. Escape room supo sumarse a la moda con ingenio (y algo de oportunismo) haciendo el pasatiempo algo mortal y, como producto de éxito que fue, pronto se hizo merecedor de una secuela que no se ha hecho esperar y llega bajo el título de Escape room 2: Mueres por salir.
Bajo la batuta del mismo director de la original, Adam Robitel, y conservando como protagonistas a los supervivientes de la primera entrega (no se preocupen si no recuerdan nada, la cinta tiene la gentileza de servirnos un resumen previo como si de un capítulo de Perdidos se tratase) esta nueva parte de la, ya nos tenemos, saga arranca poco después del desenlace de la primera para mostrarnos un intento por parte de sus protagonistas de sacar a la luz los oscuros tejemanejes de los organizadores de las escape room mortales. Un intento que como suponemos ya antes de enfrentarnos al film sale rana y los volverá a poner en la tesitura de pensar rápido o irse al otro barrio de una manera un tanto desagradable.
Esta nueva Escape room, restando el factor sorpresa de la primera, conserva todos los aciertos y gallos de la original. Metiéndose rápidamente en harina la película gana enteros por su brevedad y buen sentido del ritmo, convertida en toda una carrera por la supervivencia que no da tregua a sus personajes. 
Aunque hay elementos a lo que pudiera sacar más fondo (el personaje del sacerdote) y otros que nos hacen cuestionarnos la inteligencia de sus protagonistas (ese maniquí con conchas por ojos que todos adivinamos oculta un secreto pero que ningún personaje va a examinar hasta el último momento) la cinta mantiene el tipo con su buen diseño de escenarios , su violencia light (digamos que en una historia con láser cortador de carne y lluvias de ácido no vemos nada espectacularmente sangriento) y alguna sorpresa en su arco final. Una cinta de consumo rápido que quizás no alcance el nivel para espectadores curtidos pero que supone un más que digno entretenimiento veraniego, con su dosis de suspense y su sadismo creativo...más que suficientes para que en breve nos llegue una tercera parte.

Escape room 2: Mueres por salir llega a los cines el 30 de julio.

viernes, 16 de julio de 2021

NO SIN MI ARMA

 

Podríamos ponernos filosóficos y decir que, con el miedo que da el porvenir, es normal que la distopía y el cine de terror casen bien. Pero en el caso de la Purga, una saga que ya llega a su sexta entrega e incluso incluye serie de televisión, el asunto ha ido moviéndose poco a poco más hacia el terreno de la acción y el escopetazo puro y duro.

La última, La Purga infinita (un título que la verdad, invita a hacer más de un chiste malo) sigue esta línea. Sin abandonar el fuerte componente de crítica social que tan querido le es a la serie, añadiendo a la perpetua confrontación pobres-ricos un nuevo matiz en forma de unos inmigrantes mejicanos que no resultan ser muy queridos por la mayoría en su nueva patria, está nueva película traslada la acción a Texas en un giro que bebe mucho de nuestras ideas preconcebidas y no renuncia a tópicos como el rancho de caballos o el sombrero de cowboy.
Aunque como todas las purgas siga incidiendo en la importancia de la preparación y convocatoria del toque de queda que abre esta noche de las bestias y se permita un lógico giro que alarga la masacre, podemos ver ya en este film como poco a poco se despoja de señas de identidad como los disfraces, más anecdóticos, el sadismo (reducido a una trampa más digna de Saw) o la claustrofobia. Aproximándose en la huída de sus protagonistas más al terreno de la road movie y abusando en más de una ocasión de los efectos de sonido para crear la sensación de amenaza La purga infinita sigue tirando de una ingeniosa premisa pero, aún intentándolo, sin evolucionar en una saga que ha renunciado a crear personajes emblemáticos pero que intenta avanzar con poca fortuna a base de cambiar su escenario y añadir revelaciones más o menos intensas.
Una película que aún siendo fantástico ya difícilmente puede calificarse de terror con una violencia cada vez más mainstream y un desarrollo con poco lugar para las sorpresas. Para completistas, aunque el resultado esté más cerca de la última (y dicen definitiva) secuela de rango que de ese siniestro cuento sobre el lado oscuro del ser humano en el que descubrimos por primera vez esta noche "festiva" que abría la veda para el asesinato.

 

La purga infinita puede disfrutarse ya en cines de toda España.





martes, 6 de julio de 2021

ESPÍAS COMO VOSOTRAS

Acostumbrados como estamos a las películas sobre el clima reinante en la Europa previa y durante la II Guerra Mundial el mismo periodo en el frente del Pacífico se antoja poco frecuente en nuestras pantallas con honrosísimas excepciones como la imprescindible La tumba de las luciérnagas.
Así entre el ascenso de los totalitarismos y el conflicto propiamente dicho en Japón llega La mujer del espía, trama con aroma de cine negro centrada en una pareja cuyas decisiones ante el horror del que han sido testigo puede separarlos definitivamente...o unirlos más que nunca.
De cuidadísima factura, con unas elegantes fotografía y paleta de color que se recrean en su impecable dirección artística nos encontramos ante una película que no esconde su amor por el cine clásico (para muestra su último plano, con un exquisito uso de la niebla) en una película en la que el séptimo arte mismo va a ser clave para el desenlace. Arropada en esta manta de lujo todo un juego de lealtades y emociones, en el que no podemos estar seguros en ningún momento de que camino van a seguir sus personajes. Un suspense que en ocasiones parecen lastrar alguna interpretación demasiado importada y un estilo, que especialmente en las escenas de pareja se nos puede antojar excesivamente teatral.
Pero también se trata de una obra que en ocasiones nos remite a un clima pesadillesca que parece enlazar con la trayectoria de su director, Kiyoshi Kurosawa, en el cine de terror. Escenas irreales como la de la tortura o el epílogo consiguen erizar el vello del espectador que se enfrenta a una cinta que se mueve entre lo convencional y lo sorprendente.
La mujer del espía es una cinta hermosa visualmente pero terrorífica en su fondo. Una particular carta de amor al cine que sin renunciar a sus referentes consigue sorprender.

La mujer del espía llega a los cines españoles el 9 de julio.

viernes, 2 de julio de 2021

ZUMBIDOS

 

El tema de los bichos gigantes, y más si nos metemos en el territorio de los insectos siempre parece haber sido patrimonio del cine de terror lindando con la catástrofe. Aunque si pensamos en moscas puede que el asunto nos lleve al terreno de las mutaciones Quentin Dupieux, el director que nos enseñó que uno no puede fiarse de los neumáticos, aunque no tengamos coche, y que hay gente capaz de matar por amor a una chaqueta, opta por el terreno de la comedia.

Mandíbulas es la odisea de tres seres mitológicos: dos hombres capaces de sobrevivir sin cerebro (o al menos eso parece a la vista de sus acciones) y una mosca del.tamaño de un perro a grande y que posiblemente tiene más razocinio que sus dos captores. Un trío condenado a entenderse cuando los dos primeros capturan al gigantesco díptero y creen es su boleto a la riqueza...si consiguen entrenarla adecuadamente.

Entre la road movie y la buddy movie la película opta descaradamente por el surrealismo, con toda una serie de situaciones disparatadas que pueden hacernos pensar en las primeras películas de los Farelli (la bicicleta unicornio, auténtico delirio, o esas muestras de camaderia entre ambos protagonistas que incluyen uno de los saludos más absurdos de La historia del género) en una trama que con su duración y ritmo consigue hipnotizarnos como el revoloteo de una mosca.

Probablemente la menos inquietante e incruenta de la trayectoria de su creador Mandíbulas es una película que conquista con un insecto realista de aspecto pero que en más de una ocasión se comporta como un cachorrito desvalido y todo un elenco de personajes que resultan tan dignos de lástima que resultan entrañables (tanto la descerebrada pareja protagonista como aquellos que han de lidiar con ellos). Una comedia intrascendente, chocante, con un humor caótico que consigue atraparnos hasta un final que, sin desvelar nada, hace que uno de los personajes mire casi directamente a un espectador que sin duda está tan sorprendido como él ante el desenlace de los acontecimientos.

Una obra fácil de describir, difícil de explicar. Una comedia que exige auténtica sensación de incredulidad y que nos dejemos llevar, pero que paga el esfuerzo con creces.

Mandíbulas puede disfrutarse ya en los cines de toda España.

lunes, 14 de junio de 2021

NUNCA TE AMARÉ

 

Hay veces que  uno simplemente desea ver una película por su argumento, reparto, premios o incluso género. Otras veces se debe a una extraña combinación de factores que nos haga pensar "no sé cómo se les ha ocurrido algo así...tengo que verlo". Este era, al menos para mí, el caso de El otro guardaespaldas, una cinta que respondía a la popular combinación de acción y comedia con un reparto encabezado por dos viejos amigos de ambos géneros, Ryan Reynolds y Samuel L. Jackson. Nada que llamaste particularmente la atención aparte de su título (traducción libérrima del original, que podría traducirse como El guardaespaldas del mercenario) y una campaña promocional que hacía sangre a esa El guardaespaldas con Kevin Costner y Whitney Houston que dejó huella en muchos en la década de los 90.

Su éxito ha dado pie, como ya es costumbre, a una secuela, El otro guardaespaldas 2 (otro alarde de traducción creativa del original, en este caso El guardaespaldas de la mujer del mercenario) que, conservando director y pareja protagonista, nos muestra el reencuentro de un traumatizadísimo guardaespaldas y una espalda que sigue en su línea, en este caso envueltos en una trama internacional que puede acabar con Europa tal y como la conocemos.

Con mayor presencia de una Salma Hayek que se reserva todos los tópicos de latina fogosa y violenta, pero sin perder de vista a un Samuel L. Jackson que parece estar pasándoselo bomba mientras Reynolds intenta demostrar que la sombra de aquella Una terapia peligrosa es alargada, esta nueva entrega mantiene todos los elementos de la original aunque añadiendo al cocktail elementos jamesbondianos. Así con escenarios de relumbrón como Florencia y secundarios como Morgan Freeman o un villanesco Antonio Banderas de peculiar aspecto (la mejor definición la dan en la propia pelicula, dejaré que la descubran) la saga (que será, como todas, si vende bien) da un paso más sin abandonar del todo su zona de confort aún conduciendo a su trío protagonista a un desenlace tan esperado como surrealista (y no diré más).

Escenas de acción bien coreografiadas y un sentido del humor que lidiando con lo políticamente incorrecto (digamos que se oyen más cosas que se ven y que en cuestión del bello arte de insultar Hayek nos enseña las ventajas de ser bilingüe) le sientan bien a una cinta cuya mayor ventaja es su buen sentido del ritmo y la ausencia de pretensiones. Una buddy movie a tres que consigue entretenernos a pesar de un punto de partida que pudiésemos pensar frivoliza con una realidad como es la crisis griega, pero que evoluciona a un enfrentamiento entre buenos y malos de toda la vida, de esos que se disfrutan más entre amigos y con palomitas. Entretenimiento sin más, y eso es muchas veces lo que ahora nos pide el cuerpo. 

El otro guardaespaldas llega a los cines españoles el 16 de junio