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miércoles, 29 de julio de 2026

'SPIDER-MAN: BRAND NEW DAY'. Acuérdate de mí.

 

Aunque no se puede negar que actualmente no está en su mejor momento no se puede negar que en su momento el cine de superhéroes nos devolvió una cosa que muchos echábamos de menos: el espectáculo. Y aunque hayan pasado ya unos añitos una de las mejores experiencias que pudo disfrutar cualquier fan del género fue ese 'Spider-man: No way home' que supo guardar bien sus sorpresas y empatizar con un público entusiasta. 

Por eso que llegue un nuevo Spider-man es algo que se recibe con unas expectativas muy altas. Continuación estricta de la anterior en esta nueva entrega vamos a encontrar a un Peter Parker que ha sacrificado su vida personal en pro de luchar contra el crimen a tiempo completo, y que goza ahora de unos medios, a pequeña escala pero con IA incluida, que nos recuerda a los de su difunto mentor, Tony Stark. Pero como el espectador avezado supone la llegada de una nueva amenaza, que no revelaré aquí, va a volver a trastocar su universo (de momento nos olvidamos del multi) y forzarle a ampliar su círculo de confianza. 

'Spider-man: Brand new day' trae a la pantalla a unos cuantos viejos conocidos de los cómics, aunque sea en forma de cameo, otros que han sido presentados en series de la casa y alguno que, nos tememos, puede ser esencial en ese 'Avengers: Doomsday' que lleva meses poniéndonos los dientes largos. Por no mencionar un par de personajes esenciales en el MCU que nos regalan el mejor combate de la cinta, el uno, y una de las escenas más surrealistas del conjunto, la otra. Esta es una película que sabe que tanto el humor como el drama son esenciales para una figura como Spider-man, pero que no esconde su carácter de película bisagra tanto en la trayectoria de su protagonista como del universo Marvel, como prueba una escena post créditos que se hacer esperar hasta el mismo final.

No se puede negar el carisma de sus personajes, aún con una ligera frivolización de alguno dramático en esencia, pero que se deja contagiar por los chascarrillos habituales de nuestro amigo y vecino. Incluso vamos a encontrar a un Spider-man cuyos problemas con sus poderes nos va a recordar a sus primeras aventuras.Tampoco esos guiños que agradece el espectador o lector. Pero, con la salvedad de la identidad de su villano, es una película con pocas sorpresas, lejos de ese final de la anterior que era, sin que sirva de precedente, todo un salto sin red. Un blockbuster con todas las de la ley, para ver con palomitas y dejándose llevar por el buen ritmo de la acción. Puede que no sea la mejor cinta dedicada al hombre araña, pero nos devuelve algo sin lo que el fan no es nada: la fe.

'Spider-man: Brand new day' ya se puede disfrutar en cines de toda España.

martes, 14 de julio de 2026

'POSESIÓN INFERNAL: EN LLAMAS'. La daga es la familia.

 

No es raro que una película de terror genere para una secuela o más de una. Pero que también surja un rebooth, una serie de varias temporadas, cómics y hasta un musical ya es menos habitual. Así es 'Evil dead' o, como la conocemos por estos lados, 'Posesión infernal', que regresa con la que es la sexta entrega de la saga. 'Posesión infernal: En llamas' es una película que se puede ver perfectamente sin haber visto las anteriores, aunque el espectador se perderá más de un guiño, pero sobre todo es un film para espectadores de estómago fuerte y pocos perjuicios. Claro que el fan auténtico ya sabe a lo que viene.
Una escena impactante abre, como es tradición, la que está llamada a ser un festival de creativas mutilaciones. Dando cuerpo a ese "en llamas" del título con coches ardiendo, cera candente, agua hirviendo, crematorios, radiadores y una omnipresente nieve que se antoja ceniza nadie queda a salvo: ni animales de compañía, ni ancianas discapacitadas, ni menores de edad. Sí, se tratan temas dolorosos como el duelo, el síndrome del cuidador quemado o las relaciones tóxicas, pero su punto fuerte llega cuando la película se convierte en un puro grand guignol en el que cualquier objeto es un arma en el campo de batalla en el que se transforma la casa familiar.
'Posesión infernal: En llamas' es puro divertimento para fans. Abandonando el carácter cómico que caracterizó las entregas rodadas por San Raimi, aunque con alguna chispa como esa abuela que es una auténtica robaescenas el film salta del drama al terror con facilidad. Y lo hace sabiendo sacar el máximo partido a sus escenarios, teniendo ej cuenta que la mayoría de la cinta se desarrolla en un único lugar, y jugar con la cámara a base de planos secuencia, cambios de eje y encadenamientos (para muestra ese que pasa de atropello mortal a twerking sin pestañear) que dan vida a un todos contra todos con pocas pausas para respirar.
Una buena incorporación al universo creado por Sam Raimi que complacerá a los fans del terror salvaje y sádico, aunque más cerca de 'Destino final' que de "Terrifier" y similar. Esta es una de esas propuestas que puede tanto enganchar a los novatos dispuestos a disfrutar de palomitas con hemoglobina como de espantarlos definitivamente. Eso sí, más de uno pasará una temporada lavando los platos a mano antes que atreverse a abrir el lavavajillas.

'Posesión infernal: En llamas' llega a los cines el 17 de julio.