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miércoles, 10 de agosto de 2022

X MUESTRA LO + PROHIBIDO.X al cuadrado

 

Hay prohibiciones veraniegas a las que hay que hacer caso: no correr cerca de la piscina, no tomar el sol sin ponerse crema antes o no salir en las horas de más calor. Desde hace unos años debería sumarse otra: no perderse la muestra Lo + prohibido.

En un año en que el aire acondicionado es un plus adicional esta muestra, que lleva celebrándose en la Sala Artistic Metropol (Cigarreras 6) ya la friolera de 10 años, regresa a su alma mater para regalarnos un fin de agosto rico en hemoglobina y otros fluidos que no detallaremos, y que llega para satisfacer los paladares de cinéfagos de estómago fuerte y gusto original.

En la tónica de ediciones previas la X (una letra que viene que ni pintada) Muestra Lo + prohibido nos ofrecerá tanto clásicos de la talla de "Las diabólicas", "Maniac" o la ya mítica  "Battle royale" (para que luego digan los fans de "El juego del calamar") como novedades como "The nanny's night" (en cuya proyección se entregará el premio butaca de honor a Jorge Sanz), la recuperada "El ojo de la medusa" con Paul Naschy, "Delirio profundo" o "Llanto maldito". Y por supuesto no faltarán los premios Bonobo.

La cita del 25 al 28 de agosto en el Artistic Metropol, con el espíritu habitual y, como siempre,una selección que, pasen los años que pasen por estas películas, consigue sorprender. A disfrutarlo.

Más info y venta de entradas en https://artisticmetropol.es/web/



jueves, 4 de agosto de 2022

RRR. Canción de fuego y agua al estilo masala

 

Ahora que parece que Hollywood parece estar empezando a aburrirse de los superhéroes, que el cine de catástrofes está alcanzando cada vez cotas más surrealistas (gracias, Herr Emmerich) y que el cine de metralleta parece haber trocado el apartado lúdico en drama social con ínfulas el cine de acción parece haber perdido parte de su alma. Por suerte Tollywood viene al rescate con "RRR".
"RRR" es una de esas películas que exige del espectador, y no poco. Por una parte una casi completa suspensión de incredulidad, por otro valor para enfrentarse a los tópicos y por último la paciencia para enfrentarnos a una cinta que dura más de 3 horas (tiempo que da hasta para ver alguna serie). Pero esto, que puede parecer mucho en inicio, se traduce en una auténtica locura con buenos muy buenos y malos muy malos cuyo metraje se pasa en un suspiro.
Para aquellos que estén acostumbrados al cine de la India esto no resulta novedad alguna. RRR es una combinación de acción, romance y musical ambientada en la India bajo el poder británico. Aparcando el fuerte componente patriótico, o casi diría nacionalista (algo que aconsejo encarecidamente para disfrutar de la cinta) la película es en realidad el enfrentamiento entre oprimidos y opresores de toda la vida. La historia de dos hombres cuyas existencias chocan cuando un malvado militar inglés y su cruel esposa (una Alison Doody a la que tal vez recuerden por ser la nazi de " Indiana Jones y la última cruzada", una de las sorpresas de este título) retienen contra su voluntad a una niña de una tribu perdida en la selva va a ser el punto de partida de toda una odisea. Con el objetivo de encontrar a la niña el primero y de capturar a este rescatador el segundo el encuentro entre estas dos auténticas fuerzas de la naturaleza hará que ambos, sin saber quién es quien, se conviertan en grandes amigos, al menos hasta que sus cartas salgan a la luz, en medio de algún giro sorprendente y más de una sorpresa que podria rivalizar con el culebrón más atrevido.
Una película épica, casi, atendiendo a su final, una epopeya, en cada una de las escenas que plantea. No importa si se trata de una pelea, un baile o una ejecución. Todo es susceptible de convertirse en un número musical o una batalla de masas. Cualquier cosa es posible en un universo que abusa, todo hay que decirlo, de la cámara lenta, y el simbolismo salvaje (ese contraste entre agua y fuego que va tener su culmen en esa fiesta que va a trastocar la relación de nuestros héroes), y en el que la física funciona de manera distinta que en el resto del planeta.
"RRR" es, sencillamente, una locura. Pero una locura maravillosa, una machada de manual (no se veía un apretón de manos como el que se dan sus protagonistas al conocerse desde " Depredador") que solo se disfruta si se dejan los prejuicios en la puerta. En una sola palabra espectáculo. Puro y duro. Habria sido bonito verla en pantalla grande.
"RRR" puede disfrutarse ya en Netflix


martes, 2 de agosto de 2022

BULLET TRAIN. Montando el pollo teriyaki

 

Aunque ha pasado más de un siglo desde su manifiesto en esto del cine hay auténticos futuristas, amantes de la velocidad que hacen de esta casi un personaje más. Coches como en la saga "Fast and furious", los aviones en "Top gun" o similar, autobuses como "Speed" y barcos como..."Speed 2" son buena muestra de que ningún medio de transporte escapa de lo que casi siempre acaba desencadenando una auténtica locura. Era cuestión de tiempo de que al juego se sumaran los trenes, y en concreto uno tan emblemático como el japonés tren bala...el título no engaña: "Bullet train".
Con permiso de los flashbacks, como pasaba en "Perdidos" es una de esas películas que mantiene una casi completa fidelidad a la unidad de tiempo y lugar, desarrollándose a bordo del tren bala a lo largo de las dos horas que dura su trayecto hasta Kyoto. Pero si atendemos a lo que sería unidad de acción estaríamos en las antípodas de esta, con un reparto coral (aunque sobresalga algo más un Brad Pitt que parece estar pasándolo bomba en su rol de gafe con más suerte de lo que cree), cada personaje con una enrevesada historia detrás que les ha conducido a estar a bordo del tren y que, aunque establecerán pequeñas conexiones a lo largo de toda la cinta, solo nos revelarán su auténtica relación en un desenlace tan caótico como espectacular.
"Bullet train" es una de esas películas en la que nada parece tener sentido para que al final todo lo tenga. Su querencia por el humor negro y absurdo, con un toque gore pero con una violencia irreal que puede hacer a más de uno pensar en una suerte de Quentin Tarantino descafeinado (en concreto el de "Kill Bill", incluyendo unos secuaces de ese ' final boss' que es la Muerte blanca que no dejan de recordarnos a los 88 maníacos), es ya el toque de la casa de un David Leitch que en sus trabajos en " Deadpool 2" y las sagas John Wick y Fast and furious ha demostrado no le hace ascos en absoluto a la adrenalina. Y eso es lo que es exactamente esta película: un chute de acción con muchos elementos predecibles (la presencia de la serpiente) pero con un buen sentido del ritmo (apenas si se notan sus más de dos horas de duración), unos diálogos con chispa y unos creativos efectos especiales.
Un auténtico cocktail de wasabi, katanas y tiros con aroma de manga entre la venganza pura y dura y un par de macguffins que, como buenos clichés, se guardan en maletines. Cinta que puede presumir de uno de los mejores product placement de la historia (esa botella de agua que se gana su propio minicapítulo) "Bullet train" es una divertida aunque controlada locura que aunque aspira al desmadre se queda en una película más que entretenida que nos deja cierto gusto conocido pero que se disfruta a tope. Un auténtico tren de la bruja, ni más ni menos, de principio a fin, pero al estilo de Hollywood, con tiros, explosiones y esas subidas y bajadas que provocan vértigo. Merece la pena subirse a él.

"Bullet train" llega a los cines el 5 de agosto 

lunes, 1 de agosto de 2022

DC LIGA DE SUPERMASCOTAS. El mejor amigo del superhombre

 

Aunque la Marvel siga ganando de largo a DC en cuestión de éxitos cinematográficos si hay algo en lo que la casa madre de Superman todavía le gana por goleada es en cintas de animación. Entre la pequeña pantalla (la serie de Harley Quinn), los directos a vídeo ("Batman ninja") y los estrenos en cine("Batman: la Lego película") DC nos ha presentado un buen número de ficciones que satisfacen tanto a los niños como a los adultos (quizás más a los segundos) y, de cada a este verano, nos trae una cinta orientada al público infantil que nos trae un buen puñado de viejos conocidos amén de unos cuantos personajes nuevos: "DC Liga de supermascotas".
Si hay un personaje animal emblemático en un universo DC en el que hay un detective chimpancé y hasta Supergirl tiene un caballo ese es Krypto, el perro del hombre de acero. Con poderes parejos a los de Superman el cánido, que ha gozado hasta de su propia serie de cómics, se enfrenta a su mayor miedo cuando descubre que Clark Kent está a punto de prometerse con Lois Lane. La aparición de una cobaya calva (no es metáfora) con un profundo resentimiento hacia Superman que, junto al resto de animales de un refugio para mascotas, adquirirá increíbles poderes será el detonante de una odisea en la que Krypto perderá primero a su amo y sus poderes después y que, ante está amenaza, solo podrá optar a aliarse con los antiguos habitantes del refugio. La película es, simplemente, una cinta de aventuras pura y dura con fuertes dosis de humor y un cierto toque surrealista. Sumando a los ya emblemáticos Krypto y Ace, el batsabueso (para los que ya conozcan al personaje su historia podría resultar una suerte de orígenes del mismo, aportando además uno de los momentos más emotivos de la cinta al contar cómo sus dueños se deshicieron de él) y a una serie de personajes animales inventados para la ocasión a la mismísima Liga de la Justicia (y a Lex Luthor de propina) "DC. Liga de supermascotas" es una película que consigue complacer a los fans del universo DC a pesar de las concesiones a la galería.
Buena defensa del amor a los animales (aunque hay alguno que dan ganas de matarlo como ese gatito tan adorable como mortal), sin renunciar al componente emocional desde su primer fotograma pero sin perder de vista que es un producto de entretenimientos la aventura de Krypto y sus nuevos amigos deja una agradable sensación de déjà vu (¿Alguien ha dicho "Mascotas"? ¿Y "Mascotas 2"?). Su buen sentido del ritmo, un sentido del humor que no olvida que también hay adultos viendo la película (aquí Batman se lleva la parte del león) y un buen diseño de personajes hacen de esta no solo una cinta de animación más que digna sino por encima de la media en un verano en el que vamos a tener una buena aunque irregular ración del género. Una película de esas a las que no importa llevar a los más pequeños de la casa, y al que no se debería vacilar en llevar a poco que se quiera compartir con estos la afición por ese arte que es el cómic. Su hermosa moraleja, de esas que no pasan de moda, y una trama que hace buen uso de los tópicos con algún giro original dan el punto a un título que no se puede negar es para toda la familia. Y por favor quédense hasta el final de los créditos: merece la pena.


"DC. Liga de supermascotas" está ya en cines de toda España.

martes, 19 de julio de 2022

VOY A PASÁRMELO BIEN. Sufre nostálgico

 

Puede que por nuestras pantallas no haya pasado un "Rocketman" ni una "Bohemia Rapshody" pero es innegable que al espectador de estos lares le atrae el género del musical (Ahí está el superéxito que fue "El otro lado de la cama"), sin hacerle ascos al que gira en torno a grupos ("Dame un poco de amooor...!" a mayor gloria de los Bravos) o solistas concretos ("Explota, explota" con canciones de Rafaella Carrá), aunque en este caso quizás hayan tenido más éxito aquellos representados en el teatro como el dedicado a Mecano. Pero ha llegado el momento de que el cine recupere a uno de los grupos emblemáticos de los 80, los hombres G (con cameo incluído en los títulos de crédito), en una película con el nombre de sus canciones más recordadas: "Voy a pasármelo bien".
Entre el presente y 1989 la película nos cuenta la historia de David y Layla, dos adolescentes amantes de las canciones de los Hombres G que se conocen cuando ella es trasladada a su colegio por un conflicto disciplinario en su anterior centro, y que tras años sin verse vuelven a encontrarse cuando ella regresa a su ciudad, Valladolid, para recibir un premio tan prestigioso como la vez espiga de oro. Encuadrando los números musicales en el pasado (aunque se permita alguna canción en el presente vía karaoke) "Voy a pasármelo bien" es una sencilla historia de primer amor en el que no falta ninguno de los tópicos del cine estudiantil, de los matones al patoso de la clase, pasando por el impagable profesor robaescenas (en cuya piel resulta imposible no ponerse) o las típicas gamberradas propias de la adolescencia. Con un humor blanco (que quizás abusa en demasía de esas frases y latiguillos que, comprensibles en bocas de niños, resultan tan arcaicos como, a la larga, agotadores) que gana en sus puntos más surrealistas (el disparo) el arco de 1989 destaca por unos números en la estela del espíritu del musical clásico (interrumpiendo la trama a modo de ensoñación) con grandes cuerpos de baile y auténticas acrobacias. Unos números que son lo mejor de una cinta en la que, aunque puede llamar la atención por los nombres conocidos de su reparto adulto (Raúl Arévalo, Dani Rovira), destaca en la labor de su elenco más joven, consiguiendo aportar fuertes dosis de naturalidad (la escena del funeral).
"Voy a pasármelo bien" es una cita ineludible para los fans del grupo de David Summers, poniendo incluso el dedo en la llaga (las referencias a la fama de pijos del conjunto) y un cariñoso homenaje a un género que siempre es agradecido. Una película de realización correcta que, aunque no brilla ni por la originalidad ni por el tratamiento de su guión, resulta simpática en su intrascendencia, con algún buen punto cómico y un buen trabajo en la coordinación de sus coreografías. Destinada a un público familiar, que descubrirá o rememorará una época que lleva de moda ya unos años, ni va a revolucionar el género del musical ni se espera pero queda como muestra de que el ejercicio de la nostalgia musical puede tener todavía mucho que decir.

"Voy a pasármelo bien" llega a los cines el 12 de agosto 


lunes, 11 de julio de 2022

CRÍMENES DEL FUTURO. Larga vida al viejo Cronenberg

 

Pasarán los años, nos sorprenderá con biopics y alguna historia de corte más convencional pero Cronenberg, ese Cronenberg que revolucionó el fantástico demostrando que lo desconocido puede estar dentro de nosotros mismos, sigue probando ser fiel a sus principios, y ahí entra en juego "Crimenes del futuro", una película que llega ya con el estigma de causar una impresión tan fuerte en el espectador que más de uno acaba abandonando la sala.
Compartiendo título con otra cinta del autor de 1970, con la que, sin ser remake comparte algunos puntos en común, "Crimenes del futuro" nos lleva a un perturbador futuro en el que algunos seres humanos experimentan mutaciones que les hacen generar nuevos órganos y la manipulación corporal, extrayendo o incorporando partes al cuerpo humano se ha convertido en un nuevo tipo de expresión artística. Una oscura historia que se abre con un episodio tan tabú como puede ser el asesinato de un niño a manos de su madre (y cuyo motivo y relevancia solo descubriremos a medida avance el metraje) y que nos va a llevar de la mano de dos de estos nuevos artistas para conocer una conspiración en torno a una secta que parece querer forzar el último paso de la evolución humana. Cronenberg vuelve así a la " nueva carne" en una película que juega con buena parte de sus filias y nos regala todo un festival de imágenes inquietantes, desde el bailarín con múltiples orejas a una autopsia de inesperado resultado. Y en medio un elenco de actores, entre los que destaca un Viggo Mortensen en un rol frágil y sombrío  que contrasta con sus tres colaboraciones previas con el director, pero que aportan humanidad, tanto por la vía de los sentidos como de los sentimientos en un futuro distópico cuyas raíces no resultan ajenas a nuestro presente.
Entre una belleza propia de una pintura de Bacon y la de objetos grotescos pero fascinantes (e incluso, todo hay que decirlo, un poco ridículos) como aquella silla que facilita la digestión Crimenes del futuro es una cinta de cuidada fotografía y aroma onírico. Aun con una trama de estructura clásica (con su introducción, nudo y desenlace, a pesar de lo que podamos pensar durante los primeros minutos de metraje) la película se mueve entre temas como el deseo, el papel de la obra de arte o la definición del ser humano con una gota de suspense y una pincelada de surrealismo en una cinta más de ideas que de sucesos. Un buen Cronenberg, que probablemente satisfaga más a los fans del autor de toda la vida que a aquellos que se quedaron en Promesas del este o Un método peligroso, con unas escenas para estómagos fuertes (aunque menos cruentas que lo que podemos pensar en un principio). Crimenes del futuro es una propuesta arriesgada que consigue seducir a pesar de algún toque que se antoja tan gratuito como efectista (el episodio de los taladros) y que plantea tantas preguntas como respuestas, dejándonos quizás con una sonrisa tan inquietante como la  de protagonista al final de la historia.

"Crímenes del futuro" llega a los cines el 23 de septiembre.

miércoles, 22 de junio de 2022

MONEYBOYS. Mi Beijing privado

 

Ahora que el boom del cine coreano persiste, el cine japonés, especialmente el de animación, sigue siendo habitual en nuestra cartelera y hasta la cinematografia tailandesa nos regala esporádicamente joyitas como la muy recomendable "The medium" parece que el cine proveniente de China lo tenemos un pelín aparcado. Claro que la cinta que hoy nos ocupa a pesar de su ambientación, temática, actores y director es en realidad de procedencia austriaca, país en el que reside su realizador, el debutante C. B. Yi. "Moneyboys" es una sorprendente aproximación a temas tabús como son la homosexualidad y la prostitución masculina en la China de hoy que pasó por la sección una cierta mirada del Festival de Cannes.
"Moneyboys" es la historia de Fei, un joven de pueblo que, mudado a la ciudad, ha encontrado su camino en trabajos no precisamente legales pero que parece haber encontrado parte de felicidad en sus relaciones con otros hombres y un festivo clima nocturno en el que no faltan discotecas y karaokes. Sin embargo su modo de vida choca directamente con sus orígenes, con sus antiguos amigos y familiares. La película nos presenta esta trama, que fluye como la poco sutil metáfora del riachuelo que aparece en varios momentos del metraje el contraste entre estos dos mundos con sutileza y eficacia. Una urbe vibrante y a la vez fantasmagórica (la escena de la bailarina bajo.la farola) que choca notablemente ante un pueblo más sencillo y desencarnado, algo a lo que ayuda especialmente la selección de las gamas de color y que se presentan con una cuidada puesta en escena. Entre ambos un montaje llevado a la mínima expresión, rico en planos secuencia, en el que la cámara se torna activa pero no invasiva, generando en el espectador una falsa sensación de simplicidad que oculta el mimo en cada imagen.
Pero ante todo " Moneyboys" es una película de sentimientos. Sobre el amor, el dolor y la hipocresía, sin medias tintas y sin evitar algún atisbo de violencia físico. Una fábula sobre seres dispuestos a evolucionar pero que no pueden renunciar a sus raíces en un mundo que es tan pequeño como grande

"Moneyboys" llega a los cines españoles el 8 de julio