A pesar que el boom de las series coreanas en occidente es relativamente reciente y que muchos la descubrieron con la oscarizada 'Parásitos' los que llevamos décadas disfrutando de la cinematografía del país sabemos que ni es generación espontánea ni flor de un día. Una buena muestra es este ciclo de cine, organizado por el Centro Cultural Coreano, que alcanza con esta edición su mayoría de edad. Del 8 al 10 de octubre el madrileño Palacio de la prensa ha acogido este ciclo con el tema "El monstruo de al lado", dando pie a cinco proyecciones en las que vamos a asistir tanto ante la maldad humana pura y dura como a los monstruos en su acepción más clásica, zombies y poseídos incluidos.
Tras la entrega de premios a los mejores cortos, centrados en la relación entre el país asiático y España, el evento comenzó con The Journey to Gyeong-ju'. Tomando como punto de partida un tema que ya es un clásico, más allá de algún chiste malintencionado, como es la venganza, la cinta nos presenta a una familia disfuncional marcada por el asesinato del más joven de sus miembros. El dolor les lleva a una decisión tan drástica como secuestrar al culpable y llevarlo lejos para acabar con el de la manera más dolorosa posible. Pero aunque este parece el germen ideal para un thriller o una tragedia su trama opta por la comedia disparatada. Aunque no falten momentos oscuros y siniestros esta es un auténtico desfile de humor físico y situaciones surrealistas. Una película de buen ritmo, villano ambiguo y sobre todo una familia protagonista que se quiere tanto como se pelea y que, a pesar de sus cuestionables acciones, consigue crear complicidad en el espectador.
En los días sucesivos se proyectaron dos imprescindibles, cada uno en su género, 'Old boy' y 'Tren a Busan', dos obras con mucha acción y escenas memorables. Pero también otra cinta de estreno: 'Hope'.
'Hope' enlaza con el género Kaiju, con el punto original de ambientarse en una zona rural, pero sin duda nos hace pensar en otro film coreano como 'The host'. Tras una primera parte en la que el jefe de policía y un grupo de cazadores intentan localizar y acabar con un monstruo que esta arrasando su pueblo la cinta se permite un quiebro con unas cuantas sorpresas que van a articular una historia de ritmo vertiginoso. Acompañando al comienzo al policía que va a seguir el impresionante rastro de destrucción, logrando activar la imaginación de unos espectadores que, como los protagonistas, van a tardar en descubrir el aspecto de su verdugo, este título sabe moverse entre la acción, con unas impresionantes persecuciones, el humor escatológico (antológica la declaración del anciano sobre su encuentro con el monstruo) y el terror con un fuerte componente de ciencia ficción. Esta es una película que arrastra al espectador, que consigue convertirle en un niño emocionado que anima y jalea, y que va a salir con una sonrisa ante una película que pide compañía, palomitas y pantalla grande. Se estrenará en las salas españolas el 30 de octubre.
'Sleep' cerró las sesiones con una pesadilla protagonizada por una pareja que, mientras espera un hijo, va a comenzar a experimentar unos terroríficos episodios nocturnos. Buen sentido del suspense y sustos que consiguen coger por sorpresa a un espectador que no puede evitar el sudor frío ni la risilla nerviosa en un film que van a disfrutar los fans del género.
El 18º Ciclo de Cine Coreano en España ha probado una vez más su poder de convocatoria y el público ha sabido responder a la llamada de una cultura cuyo cine sigue sorprendiendo con su particular sentido del humor, su mezcla de géneros y su capacidad de innovación. Cinco cintas que han dejado buen sabor de boca y ganas de más. El año que viene esperemos que más y, si eso es posible, mejor.












