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martes, 17 de febrero de 2026

CUTRECON XV. Crónica de una risa anunciada

 


Cuando hace un año por estas fechas se anunció que la Cutrecon XV iba a versar sobre cosas que explotan (a.k.a. cine de acción) pocos temas se me podían antojar más adecuados. Coches que arden con solo rozarlos, pirotecnia chunga  que pone en peligro la integridad física de reparto y equipo y por supuesto esas piedras que explotan que nos ha regalado la cinematografía turca son solo algunos ejemplos de la comunión estre ambos conceptos.

Y la Cutrecon, que además este año cumple, como el ligue del Dúo Dinámico, quince añazos, que se dice pronto, ha tirado la casa por la ventana. Así el 4 de febrero en la Facultad de Ciencias de la Información de la U.C.M el festival arrancó con la mítica 'Megaforce', cinta de la que extraña salieran todos vivos del rodaje. En un perfecto binomio con el documental 'Making Megaforce', perpetrada por el autodenominado fan número uno de la cinta esta fue la mejor manera de meternos en harina de una edición que ha dado para mucho, hasta para recuperar ' Miami connection', la película que nos dió el himno oficial del festival.

Recuperando la sección Mis delirios favoritos, en esta ocasión con la colaboración del director Paco Cabezas, que recuperó la película ' Una noche para descuartizar' y la deuda pendiente de la.proyección de la nueva 'Deathstalker' (con la participación de Aeterna) la Cutrecon ha tenido este año un invitado de lujo. Uwe Boll, famoso por sus criticadas adaptaciones fílmicas de videojuegos, y que en una ocasión combatió en el ring contra Carlos Palencia, director del festival, estuvo en su salsa con cuatro de sus obras: 'Alone in the dark', 'House of the dead', 'Rampage' (nada que ver con la del gorililla superdesarrollado) y 'Postal'. Mientras las dos primeras son de sobra conocidas los otros dos títulos supusieron una auténtica sorpresa. Por un lado 'Rampage' es la oscura historia de un joven que decide sembrar la destrucción en su ciudad, con un final sorprendente y un marcado tono crítico. Por otro 'Postal' es una acidísima comedia en la que no queda títere con cabeza, ni siquiera el propio director, que se pone el primero en la picota. Apta para pocos paladares, y en la línea de la serie'South park' y los gags más salvajes de los primeros trabajos de los Farelli, este título genera auténticas carcajadas culpables y deja un extraño pero agradable sabor de boca. Mejor verla sin ideaa preconcebidas y con una mente abierta, por decirlo de algún modo. Dos muestras que dan una visión muy distinta de la prolífica trayectoria del autor, que disfrutó comentándolas con un público entregado.

No faltó tampoco la ración de la India con 'Jaat', que da lo que promete y más con sus coreografías imposibles y sus continuos desafíos a la física, y que dejó algunos de más momentos más inolvidables del festival. Tampoco la cinematografía turca, con el "James Bond turco" y algún viejo conocido adicional ni el momento nostálgico con 'Retroceder nunca. Rendirse jamás' con un jovencísimo Van Damme y el auténtico fantasma falso de Bruce Lee de postre, o los ninja, con bigote o no, en ese collage hecho film que es 'Ninja Terminator'. Y por supuesto lo que no podía faltar era la sección oficial en la que, a pesar del insustituible Gallardo y compañía, reinó 'AJ goes to the dog park', verdadera oda al humor absurdo con una premisa digna de una serie infantil pero que resulta tan disparada como recomendable.

El festival terminó, ya el 8 de febrero, con la Rambotón, sesión entre el homenaje y el plagio descarado dedicada a una de las figuras más destacadas del cine de acción, solo que con sus copias indonesia y turcas no sindicados. Un broche de peltre a una edición que, como siempre, se disfrutó como nunca.

Y como remate se desveló el tema del próximo año: el cine de catástrofes. Parece que el chiste ya viene hecho, pero en la Cutrecon nunca hay que dar nada por sentado. El mundo cutre nunca es suficiente.




jueves, 22 de enero de 2026

SIN PIEDAD. El informe de la mayoría

 

Nadie es culpable hasta que no se demuestre lo contrario. Y si se trata de una película con más razón, porque, salvo sorpresas, el protagonista raramente lo es . Con la excusa de un futuro distópico en el que una IA se erige como juez, jurado y verdugo en unos procesos que no alcanzan los 90 minutos y que son inmediatamente seguidos de la ejecución, si ese es el veredicto, 'Sin piedad' vuelve a presentarnos a un reo que defiende su inocencia de un crimen terrible. Sólo que no recuerda casi nada de las horas previas, todas las pruebas juegan en su contra y, como se solía decir apocrifamente del inventor de la guillotina, algo que contribuyó a crear parece a punto de quitarle la vida. Bueno, no es algo que nos resulte del todo desconocido.
'Sin piedad' tiene entre sus mejores bazas en su concepción como una cuenta atrás y la presencia de esa IA que nos permite conocer todos los detalles del pasado y presente del acusado sin recurrir al flashback de turno. Todo ello contribuye a dotar la trama de un ritmo frenético, algo que aviva una trama detectivesca de manual, llena de giros, testigos sorpresa y casualidades varías. Protagonizada por un dúo, Chris Pratt como el detective Chris Raven y Rebeca Ferguson como la jueza Maddox, avatar del programa Mercy (título original del film), en este film resulta más creíble la máquina (a pesar de unos cuestionables arrebatos de ¿humanidad?) que el humano. Aún con un correcto uso de los efectos especiales la película en ocasiones se recrea en su uso para dar lugar a escenas tan absurdas como ese Raven, atado a su silla, inmerso en los escenarios de sus recuerdos, o las de esa moto voladora, único vehículo futurista, que poco o nada aporta. Son opciones cuestionables de una premisa en inicio atractiva pero que se queda simplemente en una cinta entretenida que  exige bastante suspensión incredulidad.
Con ecos de 'Minority report' y de la española 'Justicia artificial' este es puro cine de palomitas, de ese que incluso podría dar pie a una saga. O incluso una serie televisiva. Previsible para los versados en el género 'Sin piedad' es una película que se agradece ver en cine pero por pura evasión. Si abre camino a más tenemos todo el futuro para descubrirlo.


"Sin piedad" llega a los cines el 23 de febrero.

martes, 13 de enero de 2026

28 AÑOS DESPUÉS. EL TEMPLO DE LOS HUESOS. El zombie tranquilo

 

Finalmente eso del 28 paró su cuenta y se quedaron en años en vez de en siglos. '28 años después. El templo de los huesos' nos devuelve al final de la anterior entrega para contarnos que pasó con Spike tras su encuentro con Jimmy Crystal y su banda de coloridos discípulos, pero también con el doctor y Sansón, dos personajes de breve aparición pero gran carisma.

La cinta consigue impactar desde la primera sangre dejando algo muy claro: el hombre puede ser tan peligroso y tan terrorífico como cualquier infectado. Con esta base vamos a encontrar dos frentes antagónicos. Por un lado el autoproclamado hijo del maligno Jimmy y sus "dedos", un inquietante ególatra que se presenta casi como una caricatura del propio Cristo, cambiando la corona de espinas por la tiara de reina del baile y el manto púrpura por el chándal. Por otro el Doctor Kelson, que tras su siniestro e inquietante aspecto oculta a un humanista en el más amplio sentido del término y que todavía se permite albergar una esperanza que no parece infundada. Un conflicto entre el bien y el mal de manual, que no oculta su inspiración religiosa y que en esta ocasión hace de los infectados su propio mcguffin.

'28 años después' opta aquí por un enfoque arriesgado. No falta la violencia, pero apuesta más por el diálogo e incluso por la música, regalándonos algunas imágenes increíbles. Desde la calma de la naturaleza al frenesí báquico la trama se va convirtiendo en una deliciosa locura, hasta un desenlace tan justificado como absorbente, que invita a la complicidad del espectador  y se torna todo un delirio visual. Un Ralph Fiennes que parece disfrutar en un papel que exige mucho trabajo físico y un Jack O'Connell que ya demostró en 'Sinners' su buen hacer como villano, dan lo mejor de sí en unos roles icónicos. Una secuela que hace crecer una saga cuyas continuaciones se han dilatado demasiado en el tiempo y que aquí abraza el espíritu del "grand guignol" y no lo deja escapar. Si el espectador decide dejarse llevar por él se embarcará en un extraño viaje, inclemente, pero sin duda inolvidable. 

'28 años después. El templo de los huesos' llega a los cines el 16 de enero.


lunes, 29 de diciembre de 2025

LO MEJOR DE 2025

En un año tan raro como ha sido 2025 (y es que ha pasado de todo. A nivel personal tambien) el cine sigue siendo esa tabla, si no de salvación, si de ligera liberación, a la que muchos nos aferramos sin que nos digan que no cabemos. Y por no perder las buenas costumbres aquí viene la selección de lo mejor del año. Porque yo y ellas lo valemos.

Frankenstein la cinta gótica de Guillermo del Toro era de lo más esperado de este año y no decepciona. Aunque se podría cuestionar su fidelidad al texto original estamos ante un espectáculo de cuidada factura que merece disfrutarse en pantalla grande. Un trabajo de artesano en el que cada imagen cuenta.

The brutalist épica fábula sobre un arquitecto enfrentado a sus propios demonios, esta película de espíritu clásico consigue enganchar tanto con su historia como con la fuerza de sus fotogramas. Una pieza de otra época pero de una modernidad apabullante.

Bugonia la última locura de Yorgos Lanthimos nos trae a unos actores en estado de gracia y una trama tan inclasificable como absorbente. Mucho humor negro para una fábula ecologista y maliciosa.

La semilla de la higuera sagrada perturbador retrato de la paranoia en el entorno familiar esta brutal crítica a los regímenes totalitarios es una película que logra sorprender sin perder fuerza en ningún momento. 

La hermanastra fea la que se podría considerar heredera espiritual de 'La sustancia' supone una auténtica bofetada a la búsqueda de los cánones estéticos usando como escusa el cuento de La Cenicienta. Un plato para estómagos fuertes, pero delicioso.

Memorias de un caracol animación tradicional al servicio de una historia que debe mantenerse fuera del alcance de los niños. Divertida, osada y fresca, consigue que riamos a mandíbula batiente mientras intentamos contener las lágrimas.

No other choice Park Chan-wook crea una auténtica comedia bufa sobre el mercado laboral en la que no da puntada sin hilo. Una película que sabe sacar el mejor partido a sus inesperados giros. Hay que verla para creerla.

La mercancía más preciosa conmovedora cinta sobre una campesina que consigue su sueño de tener un hijo con dramáticas consecuencias. Dolorosa pero necesaria.

Si pudiera te daría una patada La maternidad hecha tragicomedia en una historia que se mueve continuamente en la frontera entre la locura y la cordura. Una protagonista sobresaliente y una escena, la del hámster, para el recuerdo.

Sinners ecos de 'Abierto hasta el amanecer' en este drama racial con trasfondo terrorífico de cuidada estética. Más innovadora en su forma que argumentalmente esta película conquista, a pesar de un desenlace forzado, con sus detalles y la fuerza de la música.

Ciñéndome como siempre a diez, cerca han quedado cintas como 'The monkey' o ese Superman que demuestra como además de hacernos creer que un hombre puede volar debe entretenernos. Por no hablar de la reivindicable 'Blue moon' o la muy entretenida secuela de los tipos malos'. Y aunque no me entusiasme 'Weapons' ¿puede ser la tía Gladys el personaje del año?. Sí no se queda cerca.

El año que viene más y mejor: el cine sigue siendo una fábrica de sueños.




viernes, 12 de diciembre de 2025

KEEPER. Muerte por chocolate

 

Sería un tópico decir que Oz Perkins lleva el terror en la sangre. Pero vista la filmografia del vástago de Norman Bates pocas frases parecen más adecuadas. Y más cuando menos de un año después del estreno de 'The monkey' llega a los cines 'Keeper', una cinta que vuelve a recordarnos que eso de ir a pasar el fin de semana en una bucólica cabaña en el bosque nunca suele ser muy buena idea, por muy enamorado que se esté.
Pero como pasa en sus últimas películas 'Keeper' es una película que no enseña sus cartas demasiado pronto. Coqueteando con el folk horror, pareciendo invitar a pensar en el slasher y con una primera parte que remite al cine de casa encantada más clásico (inquietantes crujidos merced al suelo de madera incluidos), sin renunciar a un guiño al j-horror, la historia opta por otra vía. Abandonando pronto una visión ambigua estamos ante un tren de la bruja lento pero seguro que va dejándonos miguitas de pan pero que evoluciona de lo normal a lo grotesco. 
Su cuidada estética y fotografía devoran en más de una ocasión una trama que pivota entre el ritmo pausado (a veces demasiado) y el jumpscare. Con recursos interesantes, como la fusión de planos, aunque de los que tiende a abusar en exceso, 'Keeper' es una cinta curiosa para los amantes del género, atractiva pero demasiado supeditada a la sorpresa. Menos original en su planteamiento de lo que pretende pero cuya forma levanta el resultado (para muestra ese "romántico" montaje que lo abre y cuyo auténtico significado solo conoceremos en el desenlace) esta es una cinta que logra crear imágenes icónicas, pero que no está destinada a convertirse en un icono en sí misma. Un nuevo paso en la carrera de un director dispuesto a hacer de las pesadillas su campo de batalla. No debemos perderlo de vista: su próximo ataque puede ser tan contundente como emocionante. 
"Keeper' llega a los cines el 19 de diciembre 


miércoles, 12 de noviembre de 2025

DRÁCULA. UNA HISTORIA DE AMOR. Aquí huele a muerto...

 

Los vampiros nunca pasan de moda. Y Drácula todavía menos. Pero en el caso de la versión que hoy nos ocupa lonque sorprende es que tras la cámara se oculte un nombre que es inevitable asociar al cine de acción: Luc Besson. Así y con el subtítulo de una historia de amor se presenta una cinta que haciendo honor a ello resulta más romántica que terrorífica.
La sombra del "Drácula de Bram Stoker" es alargada. Una delicia visual por obra y gracia de Coppola que dejó huella pero cuyo argumento espiritualmente quedaba lejos del texto del irlandés. Más que basarse en la novela la cinta de Besson parece un remake nada velado de esta. La amada muerta, el príncipe guerrero, la búsqueda de su alma reencarnada...aunque en este caso en vez de Van Helsing nos topamos con un sacerdote experto en criaturas oscuras (interpretado por un Christoph Waltz que nos deja una sensación de déjà vú), Lucy y Renfield parecen fusionarse en la entregada vampira María y en vez de las tres bellas chupasangres del castillo transilvano a Drácula le sirven unas gárgolas cuyo diseño parece más digno de una cinta para toda la familia.
Una dirección artística y vestuario cuidados pero se permite bastantes libertades en cuanto a fidelidad histórica se refiere (y que fusila bastante el look de Gary Oldman en la obra de Coppola), un parco sentido del ritmo y un reparto que a veces pivota entre la inmovilidad y el histrionismo no ayudan precisamente a sumergirse en una fábula gótica que nos regala algún momento tan sonrojante como la íntima escena que abre la película. Sí, no se puede negar que es una historia de amor, pero no precisamente de amor a un personaje que es uno de los grandes clásicos del cine y la literatura. Para completistas...aunque en sus contadas escenas de acción encontramos la mano de un artesano del género. El que tuvo retuvo,  pero ante esta incursión en el fantástico 'zapatero...'. El público lo agradecerá.


"Drácula. Una historia de amor" llega a los cines el 21 de noviembre.

THE RUNNING MAN. Un mundo implacable

 

Entre It y las novelas que publicó bajo el pseudónimo de Richard Bachmann, Stephen King lleva un año de lo más redondo en cuanto a lo que a adaptaciones se refiere. La última en llegar, "The running man", no resulta un nombre desconocido y no sólo por el libro sino por la cinta de los 80 protagonizada por Arnold Schwarzenegger que ha sabido convertirse en una película de culto. Pues bien, aquellos que busquen en su cine más cercano un remake de esta van a sentirse decepcionados, porque lo que encontrarán es una historia mucho más fiel a la novela (aunque se permita un simpático guiño). Pero esa posible decepción se borrará de un plumazo al encontrarse con una historia de acción clásica que no deja un respiro ni al espectador ni a su protagonista.
Ben Richards, un padre de familia que no consigue un trabajo para mantenerla en una América distópica en la que a falta de pan el circo se desborda, va a convertirse en el hombre más buscado del país por obra y gracia del programa más visto de la televisión. Su odisea va a ser la excusa ideal para todo un festival de persecuciones, tiros y explosiones pero que en el que además de para el humor hay espacio para la crítica más ácida. Con un director, Edgar Wright, que no es un novato en estas lides y sabe imprimir buen ritmo a la trama, como ha demostrado en cintas como " Baby driver", "The running man" es puro cine de palomitas, con un protagonista con un serio problema de control de la ira pero de corazón de oro, un villano lleno de recursos al que da gusto odiar y unos secundarios que saben dar el puntito de sal a una trama sencilla pero absorbente.
En un momento en el que se han popularizado los juegos mortales en la ficción esta película puede no resultar el culmen de la originalidad, pero lo suple con el buen partido que saca de sus elementos, dando pie al entretenimiento puro y duro aunque sin eludir el deseo de no caer en la intrascendencia, y más cuando la manipulación de la imagen y la creación de vídeos hiperrealistas gracias a la IA están a la orden del día. Frente al tono trágico de "La larga marcha" y el terror de " It" aquí se opta por la pirotecnia, aspirando al más difícil todavía. Espectáculo con todas las letras que pide la pantalla grande ningún fan de la acción debería perdérselo. El niño grande que llevamos dentro os lo agradecerá.
"The running man" llega a los cines el 21 de noviembre.