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martes, 10 de marzo de 2015

SYFYEANDO (3)

Tras un día más centrado en las comedias que otra cosay con alguna realemente espectacualar la tercera jornada abandonaba el humor para empezar con un par de joyitas del cine de animación. Como ya nos tienen malacostumbrados el sábado dió el disparo de salida con la sesión infantil en forma de una de las obras maestras de Ghibli, Mi vecino Totoro.
Delicioso cuento sobre una familia con dos hijas pequeñas que, mientras su madre está ingresada en una clínica, se mudan a una casa en el campo en la que conocerán extraños seres fantásticos como los conejitos del polvo o el mismo rey del bosque, Totoro, la cinta es una historia atemporal que no ha perdido un ápice de frescura en sus ya casi 30 años de vida, con una animación magnífica y unos personajes que saben calarnos muy hondo. Imprescindible de verdad.
 Tras la pausa de rigor llegó una nominada al Oscar, Song of the sea
 Fábula con hondas raíces celtas y escocesas nos cuenta como una pareja de hermanos, Ben y Saoirse, huérfanos de madre, se ven obligados a abandonar a su padre, farero, para vivir con su abuela en la ciudad, pero no tardarán en fugarse, viviendo una gran aventura en la que descubrirán la auténtica naturaleza de su madre, un ser mítico capaz de transformarse en foca, y el legado de canciones y leyendas que les transmitió. Maravillosamente animada con unos diseños muy originales y un gran uso del color, la cinta es un cuento para niños de esos que entusiasman a los adultos, con una historia sencilla pero emotiva que no pierde el ritmo en ningún momento.
La tarde continuaría con un par de cintas con niño, en su vertiente más inquietante, y que ya comentamos en su momento rras su visionado en Sitges, dejando muy buen sabor de boca. Good night Mommy (http://monigotorium.blogspot.com.es/2014/10/sitgeando-iii.html) y Cub (http://monigotorium.blogspot.com.es/2014/10/sitgeando-i.html) son dos historias muy distintas que no dejan a nadie indiferente, con mucha originalidad y algún momento de esos que pone los pelos de punta.
Pero en entre ambas tuvimos tiempo de disfrutar de dos origunales cortos animados, Sangre de unicornio (curioso híbrido enttre fantasía épica, drama familiar y animalitos de peluche) y 365 (que como promete y dividido por meses nos muestra 365 minianimaciones a cada cual más bizarra), así como de uncuriosa cinta...Spring
Con un comienzo que casi podríamos remitirnos a terrenos más propios de Hostel y similar Spring nos lleva a Italia, donde un chico que acaba de perder a su madre y su trabajo, y al que busca la policía por agresión, huye para conocer a la que él cree es la mujer de sus sueños...o al menos eso parece hasta la mañana después de su primera noche juntos. Con una idea central francamente curiosa (una suerte de maldición-bendición genética, germen de unas horribles transformaicones evocadoras de toda una serie de monstruos clásicos) la película adolece de una brutal falta de ritmo, tardando en arrancar en exceso, y careciendo durante la mayoría del metraje de una premisa clara, para, en su tramo final llegar a absurdos épicos pretendidamente sentimentales (la visita a Pompeya), un buen material que quizás habría mejorado mucho con otro enfoque.
La noche acabaría, y tras la agradable sorpresa del reparto de cajas de cereales, en una breve evocación del reparto de chocolate en las primeras entregas de la muestra (y que echamos mucho de menos), con una película cuyo título prometía mucho, y que vino a presntar el simpático encargado de sus efectos especiales, Crazy bitches.
Sin embargo, a pesar de su evocador título sus protagonistas, un grupo de antiguas amigas y un amigo (como imaginábamos gay) que se reunen para recordar buenos tiempos en una cabaña en la que tuvo lugar una extraña masacre, tienen más de lo segundo que lo primero, y se convierte rápidamente en una cinta, de ritmo excesivamente lento, en las que no falta ningún tópico de culebrón  y la mayoría se tira los trastos a la cabeza, mientras un maniaco elimina esporádicamente a alguna de ellas, y el pretendido morbo del personaje de la lesbiana o la muerte con ácido no acaban de animarlo. Una lástima en una sesión en la que, por hora, el cuerpo pide más caña (fílmica) que otra cosa.
Y así, somnolientos pero contentos con una caja de cereales bajo el brazo, la caterva de cinéfagos abandonó la sala...pero sólo hasta el día siguiente, que analizaremos mañana.

lunes, 9 de marzo de 2015

SYFYEANDO (2)

Tras el aperitivo (en lata) que supuso Chappie por fin llegó, el pasado viernes, el festín propiamente dicho de la Muestra SyFy de cine fantástico, nada menos que 16 películas y 5 cortos, incluyendo el clasicazo Mi vecino Totoro...por aquello de evitar los empachos vamos a dosificarnos y a empezar con las 5 películas que se pudieron disfrutar el primer día, empezando por Housebound, cinta que se presentaba con uno de los carteles más inquietantes de los últimos meses.
Negra comedia sobre una delincuente condenada a arrestro domiciliario en la casa de sus padres, que parece estar encantada, la cinta parte de los tópicos del cine de fantasmas con mucho humor físico y una particular obsesión por los chistes escatológicos, así como de un buen puñado de escenas inquietantes (el apagón) y un gran uso argumental del sonido (el móvil, el osito parlante...) para generar un curioso cóctel de terror y humor Si bien en un principio su ritmo es un tanto irregular este se vuelve casi endiablado en su tramo final, rico en sorpresas, ganando muchos enteros y dejando un mejor sabor de boca de lo que auguraba en un principio. Para fans del cachondeo con elementos sobrenaturales.
La tarde siguió con la primera de las cintas orientales del ciclo, la inclasificable Tokyo Tribe.
Curioso musical (¿o deberíamos clasificarlo de ópera rap. si es que existe ya el término?) esta película nos presenta las numerosas tribus urbanas de Tokio (el título da lo que promete) enfrentadas poe el territorio, pero mientras unas buscan paz, amor y pasarlo bien otras viven entregadas a los actos delictivos y obssionadas por el control del territorio, lo que llevará a una gran batalla final en la que literalmente el tamaño es lo que importa, y sin eufenismo ninguno, no se refieren a la katana, Con momentos de auténtica locura la cinta es en conjunto un tremendo despropósito del que podemos salvar momentos tan chuscos como la camarera que sirve el té a ritmo de beatbox, el reivindicativo chiste a costa de Kill Bill y el momento ventilador. Bajo su cuenta y riesgo, para los grandes fans del Japón más loco...si hasta humor amarillo parece normal por comparación...y Leticia Dolera nos avdvirtió pero no quisimos creerla.
Para recuperarnos otra comedia, y de la mano de uno de los grandes, Joe Dante...Burying the es
Comedia romantica sobre chico encuentra chica, chico pierde chica atropellada por un camión y chico vuelve a encontrar chica...para toparse con su loca ex resucitada con fuerza sobrehumana y aspcto cada vez más desagradable, la cinta presenta una serie de personajes por los que no resulta difícil sentir empatía, estableciendo un divertido contraste entre una simpática pareja de frikis amante del cine clásico de terror y una mujer capaz de arrastrar a cualquiera en su cruzada vegana y ecológica hasta límites extremos, y que va tornándose más antipática a medida avanza el metraje. Buenos gags (ese asquerosillo líquido de embalsamar) y diálogos muy divertidos (impagables las despedidas de los clientes ante la despedida impuesta por la jefa del protagonista), combinados con todos los tópicos del cine de amor a dos bandas, pero que le sientan extraordinariamente bien, y que nos hacen recuperar al mejor Dante.

 Tras el galardonado corto Safari, sangrienta fábula sobre el bullying que francamente resulta difícil encuadrar en el terreno del fantástico, llegó uno de los platos fuertes, Lo que hacemos en las sombras
Divertidísimo mockumentary (falso documental para los amigos), a pesar de su inquietante título, sobre un grupo de vampiros, alguno milenario, que comparten piso (incluidos uno tipo Vlad el empalador, un Nosferatu, uno con chorreras y un exvampiro nazi) la película hace suyos todos los tópicos del cine de vampiros más clásicos, del Drácula hammeriano a El baile de los vampiros, y los auna con algunos del más reciente (la coña de Crepúsculo, el enfrentamiento con unos hombres lobo que llevan chándal para no destrozar su ropa en las transformaciones), con un guión inteligente y muy divertido que la han convertido en una deliciosa sorpresa y una de las mejores películas de toda la muestra, y que ningún fan del género en general y los vampiros en particular debería perderse.
Y justo antes del fin del día otra locura llegada de Japón, con el título de Hunger of the dead (Hunger Z)
Partiendo de una idea, que con otro desarrollo habría resultado porfundamente inquietante, una granja en la que los humanos se reproducen para alimentar a un puñado de zombies, la película se queida en agua de borrajas por su incapacidad de alcanzar un tono, oscilando entre diversos subgéneros cómicos y momentos de drama romántico, su ritmo irregular y sus numerosos absurdos...y es que últimamente corren malos tiempos para los zombies japoneses, con muy honrosas excepciones como Dead sushi, que pudimos ver en esta misma muestra hace un par de años.
Y con esto terminó el día propiamente dicho...seguiría en menos de 24 horas con la maravillosa Mi vecino Totoro, y mañana seguiremos aquí en Monigotorium con el tercer día de la denominada "muestra del amor" (!)


viernes, 6 de marzo de 2015

SYFYEANDO (1)

A lo largo de los años la inteligencia artificial nos ha dado numerosas sorpresas desde ordenadores que mueren elegantemente con una canción infantil hasta androides cabroncetes que sacrificarían toda una tripulación por un arma biológica, y en medio toda una serie de alegres híbridos que nos han alegrado la ciencia ficción de ayer y hoy. El último, de dimensiones humanas y curro de funcionario, llega de la mano del hombre que le dió una nueva dimensión al drama de la inmigración, hoy hablamos de Chappie, la película que, tras los discursos de rigor y un clip de la cadena en el que por supuesto no faltó Nicolas Cag, pudimos ver en la inauguración de la Muestra SyFy que se abrió ayer.
Con un escenario de esos que resuena en nuestros oídos, una ciudad asolada por el crimen que adopta la medida de emplear robots en la defensa del orden público, Chappie nos cuenta como el creador de los mismos da un paso más allá en el campo de la consciencia robótica con la mala fortuna de que debe entregar ese prototipo, un robot con libre albedrío y la inteligencia inicial de un bebé pero con una sorprendente capacidad de aprendizaje a un grupo de atracadores que planea utilizarlo en sus golpes. Pero si bien este punto de partida puede resultar muy interesante  con un ser que empieza comportándose como un animalillo asustado (magnífica la idea del uso de esos apéndices, casi podríamos decir "orejitas" para dar alma a un personaje carente de expresividad facial...con la excepción de los "ojos de malo" que pone en una de sus primeras actividades delictivas) para pasar a conocer las motivaciones y sentimientos de todo ser humano, el desarrollo va a ser muy diferente de lo que podríamos esperar en un principio.
Así con unos elementos iniciales propios del cine de acción (la carrera contrarreloj para pagar a un mafioso, o la parición de ese malo malísimo encanado por Hugh Jackman que a pesar de ser el ingeniero rival del creador del robot va al trabajo pistola en ristre), con escenas rodadas con espectacularidad pero que no dudan en abusar de la cámara lenta, la cinta pronto se trastoca en una comedia bufa, si bien intenta alternarla con momentos más emotivos y profundos (el cuento en la cama, la debacle entre creador y criatura cuando este descubre su fin inminente), pero que pierden peso con un robot que, aunque comprensiblemente al principio actúa como un niño, evoluciona a un adolescente pegajoso (eso sí, dotado de una inteligencia extraordinaria) obsesionado por su dulce mami (de traca cuando juega con una muñeca a la que arregla de manera similar y llama mami...el complejo de Edipo versión 2.0) y atormentado ocasionalmente por su brutal papi (otro elemento que acabará cogiéndole cariño pero con tan pocas luces que abandona el ser que realmente les puede solucionar la vida en un descampado poblado por gente de malas pulgas para ponerle a prueba...que como tiene gps ya volverá), al que para más inri, en unas escenas que parecen más propias de una serie cómica de esas que hace unos añitos ponían a la hora de la comida, le enseñan a disparar y lanzar estrellas ninja, decir tacos (si es que es un crío...es lo primero que se le pega...) y andar de manera "molona", para de postre adornarle con pinturas dignas de un tatuaje trasnochado y numerosa quincalla dorada, convirtiéndole casi en el heredero de esas vergonzantes comedias deadolescentes del Bronx que tan bien conocemos.
Y tras la transoformación de nuestro héroe la película volverá al reino de la acción pura y dura, retomando a ese villano encarnado por Jackman que ha dejado durante la primera parte de la cinta en un segundo plano, y que se convierte en uno de esos malos más inhumanos que los robots, eso sí, de manera espectacular, controlando ese Alce, un robot sin inteligencia propia controlado completamente por una mente humana , que es casi lo mejor de la cinta y que descubriremos, con su transmisor de consciencia, y no creo que nadie se lleve a engaño, es una mera excusa para facilitar el happy ending de la película con dos personajes que sufrirán una transformación casi repentina (a diferencia de la paulatina del protagonista de la por el momento, obra magna del director, District 9) que podría abrir un nuevo nivel de profundidad en la trama pero que se queda casi en un quiero y no puedo, con unos puntos más de comedia (la lucha en la oficina) que del drama potencial.
Chappie es una cinta con buenos efectos especiales, cuidada dirección artísitca (eso sí, con unos bajos fondos que parecen casi inmaculados frente a los de las primeras películas de Blomkamp), un elenco de secundarios de auténtico lujo (con una Sigourney Weaver que parece haberse especializado últimamente en papeles de jefa autoritaria) y una historia con buenos puntos que sin embargo se desploman a la primera de cambio, generando más risas que emoción, en una película que pretende pivotar sobre el auténtico trasfondo del alma humana al menos en un principio, pero que se desploma sobre sus propios tópicos, una lástima para un autor que ha sabido darnos algunos de los mejores momentos de la última ciencia ficción.
Para amantes de las pelis con mucho robor y acción a lo bestia, un híbrido muy poco equilibrado entre acción y reflexión.

 

Y la Muestra SyFy seguirá todo el fin de semana...para los que os quedastéis sin entrada u os atreváis con otros planes...diferentes...mañana sábado tendrá lugar el denominado Sábado necrófilo en la Sala Artistic Metropol (Cigarreras 6)..Exhumed movies desde las 18:00 con Buio Omega y La sombra de un recuerdo...más todo en  http://artisticmetropol.es/web/
Y el lunes volvemos, con más SyFy...permanezcan atentos a este canal.

jueves, 5 de marzo de 2015

MATRONAS DE LUTO

A las féminas les gustan los colores...nos hemos encontrado con la literaria La mujer de blanco de Collins, La dama azul de Sierra, la cinematográfica La mujer de rojo de Wilder e incluso, también en el cine, con La chica de rosa. Y aunque sólo hibiese sido por aquel clásico de la petite robe noire el negro no podía tardar mucho en llegar...y lo hizo, ya hace unos añitos, para atormentar a un hombre que se negaba a seguir siendo Hary Potter y su familia, pero como dejaba en el tintero su abierto final todavía le quedaba mucho por decir...por eso hoy hablamos de La mujer de negro. El ángel de la muerte.
Cuando se abandona una ciudad asolada por la guerrra y el bucólico punto de destino es todavía mñas siniestro se tiene un problema muy gordo. Esto es lo que le sucede a la joven maestra Eve, que deja el Londres de la II Guerra Mundial para instalarse en el campo con algunos de sus alumnos y la directora del centro, a los que se une a última hora un chico que acaba de perder a sus padres en uno de los frecuenrtes bombardeos y al que el trauma no le permite emitir palabra. Una vea intalados en una remota casa en medio de una isla abandonada empezará a tener la sospecha de que una siniestra presencia les acompaña y ello no tardará en confirmarse, y del peor modo posible. Continuación estricta de la primera parte aunque con nuevos protagonistas la cinta parte de una ambientación idónea para el género que no escatima en tenebrosas mansiones, oscuros bosques, cementerios abandonados o inquietantes salas de hospital (auqneu en este último caso sólo sea el escenario de una siuerte de pesadillas que, como bien suponemos desde un principio, son en realidad un recuerdo traumático que desde el primer momento no deja muchas sorpresas en le tintero) y que supondrán el marco idóneo para una una historia de corte clásico, en la que no faltarán ninguno de los tópicos del cine de terror con niño, empezando por el que no habla y realiza dibujos sospechosos y terminando por la chivata y repelente que, no sabemos como, pero nos tememos que no va a tener un final muy feliz, y todo ello adornado con desosegantes juegos infantiles, juguetes de rictus infernal y misteriosas desapariciones. La secuela de La mujer de negro lo tiene todo para crear una increible atmósfera, partiencdo de la luz mortecina e incluso ausencia total de ella que baña todo el metraje, con alguna imagen particularmente hermosa (la bandada de pájaros que acompaña el avance del jeep la primera vez que abandonan la isla) pero nos sumerge tan rápidamente en ella (el gris Londres de los bombardeos tiene la luminosidad mágica de Narnia comparado con lo que nos espera después, paritendo de la, por otro lado, genial idea de que ni siquiera pueden encenderse mucho los faros de los vehículos por el riesgo de que los atisbe un avión alemán en retirada), sin darnos un segundo para respirar e introduciendo de manera demasiado abrupta y forzada los elementos terroríficos, como podemos ver en la escena en la que, tras un pinchazo, el grupo para en una de las pocas casas habitadas de la zona y que, mira tú que casualidad, justo su morador parece un loco y de los peligrosos. Así, tras una más bien breve introducción que profundiza en algunos de los personajes (en algún caso particular profundizar es una palabra que queda grande como en el caso de esa directora huraña y un pelín borde porque "es su modo de afrontar el dolor", que básicamente se circunscribe a peleas de tipo marital) la cinta se convierte en un cúmulo de gritos, golpes, sustos tontos morrocotudos (no faltan el choque en el pasillo ni el pájaro que se estrella contra la ventana...y demos gracias que no tienen gato...) y otras estridencias acompañadas de música in crescendo que chocan de lleno con el clima que parecía anunciar la película, optando por el sobresalto puro y duro frente a ese desasosiego que se apodera poco a poco del espectador y que tanto nos gusta. Y por supuesto no faltarán nuevas sorpresas para el arco final de la película, tanto de la historia oculta de la casa (pero sin aportar bruscos cambios en la concepción d ela historia como parecen pretender) como de alguno de los personajes (pero ninguno está muerto desde el principio por suerte, como se podría haber pensado de alguno en un principio, y que ya se ha convertido en un cliché nada sorprendente...) pero que no coseguirán levantar un final que vuelve a ser una carrera contra el tiempo para salvar a uno de los personajes, y que veremos como poco a poco nos conduce a un final previsible en el que no falta ese guiñito final que, si este film da dinero, presagia una tercera parte.
Para amantes de las historias de fantasmas extremadamente completistas.
Y mañana volvemos con la Muestra SyFy.de cine fantástico, estrenazo incluido. Permanezcan atentos a este canal...

miércoles, 4 de marzo de 2015

SOMBREANDO

Sabéis lo mucho que gusta en Monigotorium el terror en todas sus vertientes: moderno, clásico, en cine , en libro, en cómic, con humor negro, con monxtruo, con psicópata, a lo zombie...etc...pero hasta aquí tenemos nuestros límites y nuestro corazoncito...por eso ha llegado el momento de enfrentarse a la última frontera, a ese horror inenarrable que encoge el cerebro y asfixia el corazón y que, para nuestra fortuna, deja sólo un mero poso que se desvanece con rapidez, si bien esperamos no deje rastro oculto en nuestra psique...porque en el fondo, y por su peso mediático (que después de su visionado se hace todavía más inexplicable) teníamos que hablar de ella, hoy toca 50 sombras de Grey.
Como seguramente ya sabrán los que hayan leído la novela (porque imagino que será fiel a su origen, pero no estoy dispuesta a comprobarlo) la cinta cuenta la historia de Anastasia Steel (menudo nombrecito...la autora debe ser fan de Pierce Brosnan desde sus inicios), una candorosa estudiante de filología inglesa con pocas luces (ahí hay un par de maromos que le tiran los tejos ocasionalmente sin que ella acabe de pisparse) que conoce al millonario Christian Grey al entrevistarle sustituyendo a ana compañera de clase. No tardará en surgir el amor, pero mientras ella desea una relación de paseos al atardecer y cenas en familia él quiere añadir sal ( o más bien pimienta, eso sí, de la que pica poco como veremos a lo largo del metraje) arrastrándola al mundo de BDSM, el sado para los amigos, en el que él es el amo (de terminología, ojo). Así comenzará una de esas debacles, que en otros términos (y bastante más tapados) ya hemos visto en numerosos culebrones de tarde, en la que con ligeras concesiones por parte de cada uno ambos intentan arrastrar al otro a su propio terreno (yo te dejo que me des unos cachetes porque me has prometido ir a cenar y al cine...sí, sí así como lo oyen) con la particularidad de que él desea que ella firme un contrato en el que se detallan todas las condiciones y prácticas que podrán llevarse a cabo durante las sessiones más extemas...que imagino han dejado para una segunda parte que, visto el éxito, ya debe estar más que asegurada. La cinta tenía un aura rica en morbo antes de su estreno pero la película que nos hemos encontrados no deja de ser una tópica cinta romántica, de esas en la que una muchacha más bien inocentona conoce a un hombre de mundo (nos queda muy claro desde el primer momento: él un hombre organizdo que vive en un mundo terriblemente aséptico, ella una infeliz a la que su familia deja tirada el día de la gaduación y, literalmente, le roban la comida de la boca, pero que es muy comprensiva) que la hipnotiza con su encanto y la lleva a un mundo que no ha conocido hasta ahora (que lo mismo podría ser el sado que el estudio de la filatelia), en la que no faltan momentos pretendidamente románticos (el viaje en helicóptero, el momento en que él la lleva a su habitación en brazos tras una sesión...), pero también haciendo que él haga cosas que nunca habría hecho con otra mujer (la traca, cuando mantienen su primera relación a la manera "clásica" porque él "nunca duerme con nadie", y además como indica en uno de los numerosos diálogos risibles que tiene la cinta afirma que no hace el amor, él F****, literal), mecanismos quje la acercan al menos formalmente al romanticismo más que al cine de acosadores y psicópatas (La sombra de Atracción fatal es alargada) al que sin duda se aproxima, con un hombre que, incapaz de mantener una relación normal (pobrecito, es adoptado por millonarios...Batman estoy segura tendría una opinión al respecto), se centra en un control de la persona pretendidamente amada, a la que ojo, intenta imponer su modo de vida (no hablo sólo del contrato, sino de cuando aparece de repente cuando está de fiesta con sus amigos y casi sin más se la lleva a casa y le pide que no beba más, o cuando tras regalarle un cochazo y sin pedirle permiso le vende el viejo sin perdirle ni permiso), y encima ella se deja llevar... a mí me da la sensación de que bajo un aura de faalso sueño romántico estamos tirando décadas de liberación de la mujer a la basura, y esto es una opinión extracinematográfica. Nos encontramos ante una película que si bien tiene una dosis de desnudos parciales y escenas de sexo, pero mucho más light de las que se hubiese podido preveer en un comienzo (hay tenemos un montaje rico en primeros planos muybreves...en el caso de su primera relación al gusto del caballero, y al ritmo de una versión de Beyoncé, casi tenemos un videoclip pero con menos morbo que los que hacía Madonna en su juventud), que linda más con la comedia bufa (hay réplicas que no tienen precio como las de la lectura del contrato o escenas como aquellas en las que el toca lánguidamente el piano tras el sexo o esa en la que tras conocerse él va al trabajo de ella, una ferretería, y empieza a adquirir artículos que no desentonarían en una sesión de bondage... pero cuyo uso ella en su inocencia ignora) a pesar de pretender dar un aspecto elegante al film con una fotografía en ocasines muy cuidada (el contraste entre el luminoso apartamento y la más tenebrosa "sala de juegos"). En definitiva una obra que amén de no tener un rumbo, género ni ritmo fijos, no posee ni la mitad del morbo que parecía ser su marca, dando más para risita tipo colegiala que otra cosa...una película que rogamos sólo vean bajo su propa responsabilidad y nunca antes de conducir maquinaria pesada.
 Rogamos que todos los que quieran ver una cinta de corte erótico o tintes pornográfico acudan a los cásicos del género (El Imperio de los sentidos, Interior de un convento...) o la todavía reciente, pero con una taquilla y distribución mucho menor. Nymphomaniac...si es que hasta el cuento de la liebre y la tortuga daba más de sí...

martes, 3 de marzo de 2015

BOLSA DE 10000 FELICIDADES

Por fin...intuíamos que más tarde o más temprano podría pasar pero por fin se ha hecho realidad...Monigotorium ha superado la cifra mágica de 10000 visitas y los saltos de alegría llegan a rozar el techo. Sólo agradecer a todos, a los de aquí y a los de acá, a los que nos conocen personalmente y a los que no, esa valiosa parte de vuestro tiempo que nos habéis prestado, y si llegamos a los 20000 mejor que mejor. Y queremos prometeros muchas cosas para las próximas semanas: críticas de festivales, extrañas reflexiones sobre artículos de consumo, la reseña de esa horrible película de moda que todos sabemos cual es y un espcial sobre enanos de jardín. Si no es la primera vez que pasáis por aquí sabréis que no es coña. Pero ¿cómo celebrar tan magno suceso como se merece?...pues como siempre con una lista, pero esta vez no es de películas, no, no...hoy tocan ¡Monigotorium alternativos!
Parque Monigoturásico: no hemos escatimado en gastos pero es que los medios son pocos...dinosaurios  de esos a los que se les ven los ojos del tío que está dentro y a los que se les po al lado una vaca de plático para fingir que son más grandes, King Kong coreano style. Y la estrella el Peñuelasaurus Rex, que se alimenta de tebeos y cine de calidad discutible. Un sueño hecho realidad.
 La serie de animación...imágenes desanimadas con absurdos seres parlantes como esos que le gustan tanto a la Disney, pero de peor gusto...y garantizado, prohibido cantar, por eso en esta lista no aparece Monigotorium El musical.

Space Monigotorium toda franquicia que se precie debe tener su giro espacial, con alienígenas, tiros, cacharros voladores y lo que se tercie, y más desde que llegaron Los guardianes de la Galaxia, aunque en vez de un personaje tan increíble como un mapache que habla tendríamos una musaraña con hipo o similar.
El partido político...unos cuantos directores y actores lo han hecho, aunque vistos los resultados resulta la idea más descabellada...y más teniendo en cuenta que en Monigotorium somos icorruptibles (y que como siglas sería un canteo:  Masa Obtusa No Integrada Gran Órdago Tiene Organizando Raros Intereses Urdiendo Marsopas. O así.) Aunque si queréis regalarnos algo en mayo hacemos un añito y no nos importa si el obsequio es tan grande que tiene que traerlo la grúa.
Monigotorium on Ice, con la presentación especial de piños sobre hielo, tras el primer intento. Mi dentista ya da palmas con las orejas.
 SuperMonigotorium ¿Cómo resistirse? y algún superpoder tendríamos que tener, como el superboceto o similar, que el de la superpasta ya se lo reparten entre Batman, Iron Man y un poquito menos Green Arrow, pero ahí estaríamos con más moral que el Alcoyano.
Y así en plena malla acabamos...mañana volvemos a la normalidad, con las (pseudo)críticas de siempre, pero ¡escribidnos!, se agradece cualquier suegerencia: películas, acontecimientos y todo lo que se os ocurra. Aquí seguiremos. Permanezcan atentos a este canal.

lunes, 2 de marzo de 2015

RESTALLIDO

Con la resaca de los Oscar todavía calentita pudimos darnos cuenta de que hubo para todos, pero frente a las fábulas contemporáneas sobre héroes de guerra, las hagiografías científicas y los dramas deportivos se alzó con fuerza una cinta sobre música, que no un musical, que revela con la mayor crudeza la búsqueda del éxito...a cualquier coste. Hoy hablamos de Whiplash.
Desasosegante historia sobre un estudiante de batería en un conservatorio de alto nivel que lucha por convertirse en el titular de la banda más prestigiosa del mismo primero, e intetar convertirse en una leyenda a la altura de Bird después, la cinta no hace concesiones en ningún momento, llegando a extremos que casi nos remiten a esos entrenamientos mortales que realizaban los protagonistas de las series de animación japonesa de nuestra infancia, o el buen número de aspirantes a bailarín de primera que hemos visto en unas cuantas muestras cinematográfivas (Cisne negro, El último bailarín d Mao...). Con unos elegantes montaje (galardonado merecidamente con un premio de la academia) y fotografía, una rica partitura de temas clásicos de jazz (muchos les sonarán y alguno se repetirá hasta la náusea) y un guión con un ritmo endiablado la película supone una auténtica lucha de egos, tanto del protagonista con el suyo propio (que le lleva a renunciar a familia, pareja, salud y cordura con tal de alcanzar un nivel superior que no le garantiza nadie) como de este con ese crudo antagonista que es el profesor y director de la banda (un J.K. Simmons ganador del Oscar al mejor secundario), un enamorado de la música capaz casi literalmente de matar por ella y que ha creado un conjunto de actitud casi marcial (reveladora la llegada y preparación de los estudiantes el primer día para su llegada a las 9 en punto, ni un segundo más ni un segundo menos), un personaje que incluso cuando sonríe nos niega, ancuadre mediante, su sonrisa (como bien vemos en el tramo final, en el que, enfocandos solo su cara hasta la punta de la nariz podemos atisbar un rictus que no sabríamos calificar de complacido o maléfico) . Estos enfrentamientos son la base de una película que, además de tener la inteligencia de tomar como protagonista un intérprete de batería, un instrumento que suele carecer del prestigio de otros elementos de la orquesta (reveladora la cena con la familia en que se ensalza la actividad deportiva en un equipo escolar de tercera de uno de los primos del protagonista, mientras que su participación en una banda musical de élite se ningunea, provocando un estallido en el personaje) pero que, y más en el caso de una banda de jazz, lleva el ritmo de la misma, sabe presentar el difícil equilibrio entre la deshumanización de la interpretación perfecta (aunque en este caso podríamos replantearnos por qué ninguno de los personajes opta por la creación propia y se queda en la puerta de la ejecución literal...pero ante la fuerza del reto mejor lo dejamos en el tintero) y el apasionamiento por la música hasta extremos inconcebibles, si bien podemos llegar a cuestionar si este lo motiva la música misma o un anhelo de la fama casi suicida (la reacción después del accidente de tráfico). Nos encontramos así ante dos personajes de personalidad muy fuerte, antagonistas aunque en realidad los dos deseen lo mismo (el profesor busca crear una leyenda...el alumno desea serla a costa de todo), y que encontrarán en los conciertos su campo de batalla ideal, hasta un desenlace, que sólo tendrá lugar tras unos hechos que parecen haber destrozado a ambos personajes por separado,  con una primera resolución que no logrará hacer que se rinda ni el alumno primero ni el profesor después, para dar lugar a una indescriptible prórroga en la que, esta vez sí, los egos cederán dejando lugar sólo a una música increíble que es la que resulta ser la única ganadora de una cinta en continuo in crescendo, y que ha sabido pasar de la típica fórmula de superación personal a uno de esos duelos más grandes que la vida, dejando numerosos y metafóricos cadáveres en el intento.
Para amantes de la buena música y de los personajes con mal café, una cinta sobre dos monstruos que no dudan en dar la sangre propia y ajena para alcanzar un sueño.