Las situaciones límite siempre han sido un buen material para hacer películas. Secuestros, ataques terroristas, atracos en masa...pero eso es ponerse en exceso tremendista,y a veces causa igual desasosiego algo que de entrada puede parecer, en comparación, mucho más inofensivo. Un golpe amoroso, un despido...y seguro que algo que nos viene pronto a la mente una estancia en el hospital propia o de un familiar, y más si esta es realmente repentina...es lo que le pasa al protagonista de Unos días para recordar.
Transcurre una noche tranquila en París cuando el Señor Laurent, un solitario trabajador en plataformas petrolíferas, se ve arrojado al Sena en pijama desde uno de sus puentes. Tras ser salvado de las aguas por un chapero que trabaja junto al río y sin saber como ha sufrido el accidente despierta con numerosas heridas en la cabeza y la cadera y una pierna completaente escayolada, viéndose obligado a permanecer durante largo tiempo en el hospital, donde entablará amistad con una serie de curiosos personajes.
Con un arranque que casi podría ser un vídeo turístico de París y un macguffin que sólo al final veremos resuelto (como acabó en el Sena y la todavía más desconcertante cuestión de por qué en pijama) Unos días para recordar es una película amable sobre las relaciones humanas.
Con prácticamente un único escenario (salvo principio y final...el resto son meros flashbacks) la película nos presenta a un personaje de talante gruñón y solitario que, sometido a la inmobilidad que le ha provocado el accidente y a la rutina del hospital, tendrá la oportunidad de conocer a personas con las que, de otro modo no se hubiese relacionado.
Si bien recibe alguna visita esporádica de familiares y amigos, el señor Laurent en un comienzo se siente ninguneado, casi tratado como un objeto por el personal del hospital (para muestra ese cirujano express que apenas lo mira, emite su diagnóstico con o sin su equipo de estudiantes y parte raudo a la habitación de otro paciente) pero pronto se dará cuenta de que en realidad él tiende a hacer lo mismo (en una escena que por sutil no deja de ser maravillosa: tras contarle numerosos aspectos de su vida personal a una limpiadora se pregunta en voz alta por qué le cuenta esto...y ella responde con un conciso "Porque yo no importo").
Y así se abrirá a conocer a un buen puñado de personas de las que trabajan o meramente visitan el hospital. No faltan los tópicos como la enfermera de carácter fuerte pero parlanchina y de casi continuo buen humor (a la que no cuesta imaginar en cualquier sitcom americana) o la adolescente que le echa morro al asunto (obsesionada además con usar el ordenador del protagonista) pero que termina siendo un personaje entrañable. Pero también encontramos personajes algo más surrealistas como el crédulo y entusiasta fisioterapeuta, y otros que darán lugar a los momentos más emotivos de la cinta como el salvador de Laurent (que le hace replantearse sus prejuicios más profundos), el policía que lleva el misterioso caso (pero que sigue visitándole por una sentimental causa que no destriparemos aquí) o un antiguo amor que, sin saber todavía las razones por las que lo dejaron, ve la estancia hospitalaria como una escusa perfecta para retomar su relación al menos como amigos, por el momento.
Unos días para recordar es una película que presenta un terreno que conocemos bien, el del cascarrabias que, tras un cambio mayor o menor en su vida (generalmente una mudanza, el fallecimiento de un familiar o, como en este caso, un problema de salud) se replantea su existencia y ello le convierte en mejor persona. Comedia ligera y vitalista con algún elemento dramático ( esa pesadilla recurrente del hombre en llamas, en principio casi cómica, pero que acaba revelándose como un dolorosísimo recuerdo) y un puñado de actores convincentes, es una de esas cintas que conducen más a la sonrisa amable que a la carcajada furiosa, y que sin ser demasiado original, deja un buen sabor de boca, a lo que contribuye sin duda un final en el que retoma un elemento que sólo hemos conocido ya muy al final de la misma, y que remata con acierto esta agradable historia.
Para amantes de las comedias francesas, con unos personajes con los que, en mayor o menor medida, puede identificarse el público.
La película se estrena en España el 24 de julio.
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viernes, 12 de junio de 2015
jueves, 11 de junio de 2015
CHRISTOPHER LEE (1922-2015)
No me gusta nada tener que escribir esto, que fuera algo no tan inesperado no lo hace menos doloroso. No es ya una noticia nueva, ha salido en todas partes, pero hoy muchos hemos descubierto que nos ha dejado Christopher Lee.
Se ha ido el hombre. En pequeñas y grandes pantallas nos quedan los inmortales, Drácula y la momia, pero también Saruman, Scaramanga, Fu Manchú, Rasputín, Mycroft Holmes, el Conde Dooku e incluso el padre de Willy Wonka, ese inquietante dentista de pulcros guantes. Y cada vez que volvamos a verlos el recuerdo hará que viva un poco ese actor alto de voz incomparable y presencia inolvidable.
Se ha ido Christopher Lee, y nos ha dejado un regalo maravilloso. Gracias, nunca le olvidaremos.
Se ha ido el hombre. En pequeñas y grandes pantallas nos quedan los inmortales, Drácula y la momia, pero también Saruman, Scaramanga, Fu Manchú, Rasputín, Mycroft Holmes, el Conde Dooku e incluso el padre de Willy Wonka, ese inquietante dentista de pulcros guantes. Y cada vez que volvamos a verlos el recuerdo hará que viva un poco ese actor alto de voz incomparable y presencia inolvidable.
Se ha ido Christopher Lee, y nos ha dejado un regalo maravilloso. Gracias, nunca le olvidaremos.
ANÓMALAS NORMALIDADES
¿Qué hace Leticia Dolera cuando no está presentando la Muestra SyFy de rigor? A la mayoría de los aficionados al cine fantástico de este país, esos que llevamos años gritando eso de canino, tengamos o no pepino, el nombre de esta actriz, currículum al que ahora suma los papeles de directora y guionista (ojo, si olvidamos sus cortos, que también hemos podido ver en dicha muestra) su nombre nos es in disoluble a esta faceta, amén de su papel de novia motosierra en ristre ante el inminente apocalipsis zombie de Rec 3. Sin embargo, tras su paso triunfal por el Festival de Málaga por fin se sacia nuestra curiosidad de un proyecto suyo del que llevamos tiempo oyendo hablar, así que hoy toca Requisitos para ser una persona normal.
María de las Montañas es una treinteañera que, tras perder su empleo y volver a casa de su madre, se percata en una entrevista de trabajo de que no cumple ninguno de los requisitos que ella considera esenciales para ser una persona normal: amén de carecer de trabajo y casa no tiene pareja, amigos, vida familiar ni aficiones, y a causa de ello piensa que tampoco es feliz. Resuelta a remediarlo con la ayuda de su nuevo amigo Borja, al que a cambio ayuda a bajar de peso, intentará ponerle remedio, claro que las cosas no van a ser tan fáciles...
Requisitos para ser una persona normal es una comedia romántica con un comienzo realista y ligeramnete amargo que no nos es ajeno a muchos de los que nos emcontramos en la franja generacional de la protagonista (treinteañeros bien formados que se encuentran ante un presente muy distinto al que se prometían) pero que aborda pronto con un humor que no carece en ocasiones de un puntito de surrealismo y una gotita de acidez.
Sin embargo el conjunto es el de una cinta dulce, con un inteligente uso del color y la iluminación ( y eso que en ocasiones parece un larguísimo anuncio de una conocida marca sueca de muebles...pero el contraste de luz y color entre la casa y garaje maternos y los escenarios exteriores es brillante) y una cierta elegancia en el estilo, sabiendo recurrir de manera eficaz a los montajes de imágenes estáticas (el resumen de las peleas caseras, o la presentación de los bebés nacidos en 1985) o el enfoque de elementos inanimados (el perrito del salpicadero).
Pero en cuanto a la historia que nos cuenta ¿qué tenemos?. Me gustaría partir del matiz subjetivo de que, para mí, una protagonista como la que presenta esta cinta me parece una persona bastante normal, sólo que con la mala fortuna de encontrarse, como muchos, sin casa propia ni trabajo (o seré que yo soy más rara que un perro verde) pero que, por otro lado, resultaría menos llamativo si nos encotráramos ante una cinta llamada requisitos para ser feliz (ser normal, si es tan imprtante debería ser un requisito para aldanzar la felicidad y no al revés)...pero dejemos la filosofía barata, porque como muchos empiezan a olerse habrá tiempo para los descubrimientos personales para todos los personajes de la cinta..
Asistimos a una comedia amable que se permite algún chiste escatológico (sí, lo han adivinado, hay chistes de pedos, y alguno de drogas también, este resuelto de una deliciosa forma casera), visitando escenarios que en otros tiempos habrían sido dignos de la llamada alta comedia (el club de campo, la galería de arte, o el mejor, la clase de cata de gintonics) así como algunos chistes de corte clásico (¿eres experta en marketing? ya sabes lo que te espera...), pero que gana cuando más surrealista se vuelve ( cuando pide a una mujer que se mire en un espejo y ambas ven su lista de requiistos, o cuando comprueba que todos los requisitos los cumple...el caniche de su nueva mejor amiga), amén de saber explotar con mayor o menor fortuna las caracterísiticas de un buen puñado de secunadarios entre los que brilla el hermano del personaje de Dolera, un chico con síndrome de down que, además de haber sabido encontrar la felicidad con su trabajo y su club de fans de Crepúsculo, tiene las cosas más claras y es más feliz que ella (y encima ni se considera normal...ni le apetece serlo), y al que se le podría haber sacado algo más de partido, o el de la madre que oculta más de un secreto que sin embargo ya nos han ocntado con un par de sutiles matices ( y la sutilidad es algo que le sienta muy bien a esta película)
Un film de raíces indies, que no deja de recordarnos a cintas como 500 días juntos, tanto en su estilo como en su elección de banda sonora (incluyendo momentos de esos que casi podrían ser un videoclip en si mismos como el de los globos), y que gustará a aquellos fans de este tipo de cine, si bien en algún momento pierde ligeramente algo de ritmo o incluso puede resultar algo edulcorada, con un final algo previsible en el que no es el oro, sino las bombillas lo que relucen. Pero en definitiva que sabe dar lo que prometía en un principio así como alguna buena carcajada.
Para fans de las comedias dulces con un puntito surrealista...y para todos los que sepan identificarse con un personaje como María de las Mntañas.
María de las Montañas es una treinteañera que, tras perder su empleo y volver a casa de su madre, se percata en una entrevista de trabajo de que no cumple ninguno de los requisitos que ella considera esenciales para ser una persona normal: amén de carecer de trabajo y casa no tiene pareja, amigos, vida familiar ni aficiones, y a causa de ello piensa que tampoco es feliz. Resuelta a remediarlo con la ayuda de su nuevo amigo Borja, al que a cambio ayuda a bajar de peso, intentará ponerle remedio, claro que las cosas no van a ser tan fáciles...
Requisitos para ser una persona normal es una comedia romántica con un comienzo realista y ligeramnete amargo que no nos es ajeno a muchos de los que nos emcontramos en la franja generacional de la protagonista (treinteañeros bien formados que se encuentran ante un presente muy distinto al que se prometían) pero que aborda pronto con un humor que no carece en ocasiones de un puntito de surrealismo y una gotita de acidez.
Sin embargo el conjunto es el de una cinta dulce, con un inteligente uso del color y la iluminación ( y eso que en ocasiones parece un larguísimo anuncio de una conocida marca sueca de muebles...pero el contraste de luz y color entre la casa y garaje maternos y los escenarios exteriores es brillante) y una cierta elegancia en el estilo, sabiendo recurrir de manera eficaz a los montajes de imágenes estáticas (el resumen de las peleas caseras, o la presentación de los bebés nacidos en 1985) o el enfoque de elementos inanimados (el perrito del salpicadero).
Pero en cuanto a la historia que nos cuenta ¿qué tenemos?. Me gustaría partir del matiz subjetivo de que, para mí, una protagonista como la que presenta esta cinta me parece una persona bastante normal, sólo que con la mala fortuna de encontrarse, como muchos, sin casa propia ni trabajo (o seré que yo soy más rara que un perro verde) pero que, por otro lado, resultaría menos llamativo si nos encotráramos ante una cinta llamada requisitos para ser feliz (ser normal, si es tan imprtante debería ser un requisito para aldanzar la felicidad y no al revés)...pero dejemos la filosofía barata, porque como muchos empiezan a olerse habrá tiempo para los descubrimientos personales para todos los personajes de la cinta..
Asistimos a una comedia amable que se permite algún chiste escatológico (sí, lo han adivinado, hay chistes de pedos, y alguno de drogas también, este resuelto de una deliciosa forma casera), visitando escenarios que en otros tiempos habrían sido dignos de la llamada alta comedia (el club de campo, la galería de arte, o el mejor, la clase de cata de gintonics) así como algunos chistes de corte clásico (¿eres experta en marketing? ya sabes lo que te espera...), pero que gana cuando más surrealista se vuelve ( cuando pide a una mujer que se mire en un espejo y ambas ven su lista de requiistos, o cuando comprueba que todos los requisitos los cumple...el caniche de su nueva mejor amiga), amén de saber explotar con mayor o menor fortuna las caracterísiticas de un buen puñado de secunadarios entre los que brilla el hermano del personaje de Dolera, un chico con síndrome de down que, además de haber sabido encontrar la felicidad con su trabajo y su club de fans de Crepúsculo, tiene las cosas más claras y es más feliz que ella (y encima ni se considera normal...ni le apetece serlo), y al que se le podría haber sacado algo más de partido, o el de la madre que oculta más de un secreto que sin embargo ya nos han ocntado con un par de sutiles matices ( y la sutilidad es algo que le sienta muy bien a esta película)
Un film de raíces indies, que no deja de recordarnos a cintas como 500 días juntos, tanto en su estilo como en su elección de banda sonora (incluyendo momentos de esos que casi podrían ser un videoclip en si mismos como el de los globos), y que gustará a aquellos fans de este tipo de cine, si bien en algún momento pierde ligeramente algo de ritmo o incluso puede resultar algo edulcorada, con un final algo previsible en el que no es el oro, sino las bombillas lo que relucen. Pero en definitiva que sabe dar lo que prometía en un principio así como alguna buena carcajada.
Para fans de las comedias dulces con un puntito surrealista...y para todos los que sepan identificarse con un personaje como María de las Mntañas.
miércoles, 10 de junio de 2015
APOLTERGADOS
Ignoro cual fue el primer remake de la historia, aunque seguro que es una de esas cosas que hurgando en la wikipedia salen enseguida. Sí, antes se hacían nuevas versiones de novelas o adpataciones bíblicas
(ahí tienen Los diez mandamientos o Ben Hur con sus respectivas
versiones muda y sonora, aunque seguro que se acuerdan más de la segunda) pero el término se ha adueñado poco a poco de nosotros. Tampoco es algo que me quite el sueño particularmente, pero su obsesión de hacer del terror su caldo de cultivo favorito si es algo que pueda pillarme más de cerca (en otros como el de los superhéroes se ve que les ha dado más por eso del "reboot", y es que cuando una franquicia empieza a hacer aguas se busca otro prota, se empieza de nuevo y a otra cosa, mariposa). Y todos los años nos llega una pequeña muestra...Viernes 13, La matanza de Texas (dejemos la discusión de remake o reboot, pot favor) o la japonesa Ringu (se ve que la versión original o el doblaje en EE.UU.provocan urticaria) han pasado con mayor o menor fortuna por esta desquiciada centrifugadora, y ahora le ha llegado el turno de pasar por la picota a uno de los clásicos más queridos de los 80...hoy hablamos de Poltergeist.
Una familia cuyo padre acaba de quedarse en paro se muda a nueva casa en una bucólica urbanización. Los primeros en comenzar a notar que algo extraño sucede en la casa son los dos hijos pequeñoa, pero cuando los mayores, padres y hermana, empiecen a creerlos puede que sea demasiado tarde: la pequeña Madison ha desaparecido en otra dimensión y su única esperanza parece ser un equipo de parapsicólogos de la universidad y un controvertido "exorcista" televisivo.
Nada más introducirnos en el mundo de este nuevo Poltergeist la primera frase que sin duda acude a nuestra mente es ¿era este remake necesario?. De entrada, como en la mayoría de los casos de estos populares "refritos" no, pero es que encima nos encontramos ante una película muy conocida, con elementos muy icónicos y que además ha sabido envejecer muy bien (y eso que ya supera las tres décadas).
Esta nueva versión parece tener muy claros, en principio, estos puntos. parece saber que algunos de los elementos más reconocibles de la cinta original es inútil tratar de copiarlos como la carismática presencia de Zelda Rubinstein (no puedo dejar de pensar que se les pudo ir la pinza del todo y optar por Peter Dinklage...aunque puede tratarse de una cuestión de agenda) o los últimos instantes del metraje en el motel (ese destierrro del televisor, toda una declaración de principios), pero con menor fortuna nos deja otros.
Así volvemos a encontrar casa en urbanización con cementaerio trasladado, familia de papá, mamá hija mayor y dos niños pequeños, chica y chico, tele (un plasma ahora eso sí) que hace cosas extrañas y un armario con esa fea costumbre de zamparse a la gente, pero también elementos de nueva cosecha como nuevos aparatos eléctricos (la taladradora, en una escena que más que miedo da risa, o ya la traca de todas las tracas: el dron. Vista la película uno no acaba de creérselo), el mayor protagonismo del niño (que se huele la tostada antes que su hermana), la exploración directa de "el más allá" (en el que esta vez sí nos introducimos, aunque parece una versión chapuzas de Silent Hill) u opciones estéticas que parecen querer gritar que su película es algo muy distinto a la Poltergeist primigenia (le cambiamos el nombre a la niña y en vez de rubia morenita...es como si me haces el remake de pesadilla y a Freddy le rebautizas como Roger y le pones un jersey a rayas azules y negras...¿o tal vez blancas y doradas?).
Pero con sus similitudes y diferencias la clave es que nos encontramos ante una película demasiado acelerada, que confunde el entrar pronto en harina con un desarrollo casi nulo de los personajes (y eso que contaban con un buen puñado de elementos para hacerlo) que resta una empatía esencial para conectar con el resto del metraje, así como ese error de manual que es confundir cantidad con calidad como sucede con esa curiosa opción de retomar el elemento del payaso pero multiplicándolo por una docena de ellos...no da más miedo por ser más payasos o sustituirlos por uno de diez metros, algo que no habría ni que decir, y esto parece ser un matiz que ni siquiera parecen haberse replanteado.
Y todo ello aderezado con unos invasivos efectos de última generación que nos hacen añorar los cadáveres de la original...si es que ni los muertos son ya como antes.
Una familia cuyo padre acaba de quedarse en paro se muda a nueva casa en una bucólica urbanización. Los primeros en comenzar a notar que algo extraño sucede en la casa son los dos hijos pequeñoa, pero cuando los mayores, padres y hermana, empiecen a creerlos puede que sea demasiado tarde: la pequeña Madison ha desaparecido en otra dimensión y su única esperanza parece ser un equipo de parapsicólogos de la universidad y un controvertido "exorcista" televisivo.
Nada más introducirnos en el mundo de este nuevo Poltergeist la primera frase que sin duda acude a nuestra mente es ¿era este remake necesario?. De entrada, como en la mayoría de los casos de estos populares "refritos" no, pero es que encima nos encontramos ante una película muy conocida, con elementos muy icónicos y que además ha sabido envejecer muy bien (y eso que ya supera las tres décadas).
Esta nueva versión parece tener muy claros, en principio, estos puntos. parece saber que algunos de los elementos más reconocibles de la cinta original es inútil tratar de copiarlos como la carismática presencia de Zelda Rubinstein (no puedo dejar de pensar que se les pudo ir la pinza del todo y optar por Peter Dinklage...aunque puede tratarse de una cuestión de agenda) o los últimos instantes del metraje en el motel (ese destierrro del televisor, toda una declaración de principios), pero con menor fortuna nos deja otros.
Así volvemos a encontrar casa en urbanización con cementaerio trasladado, familia de papá, mamá hija mayor y dos niños pequeños, chica y chico, tele (un plasma ahora eso sí) que hace cosas extrañas y un armario con esa fea costumbre de zamparse a la gente, pero también elementos de nueva cosecha como nuevos aparatos eléctricos (la taladradora, en una escena que más que miedo da risa, o ya la traca de todas las tracas: el dron. Vista la película uno no acaba de creérselo), el mayor protagonismo del niño (que se huele la tostada antes que su hermana), la exploración directa de "el más allá" (en el que esta vez sí nos introducimos, aunque parece una versión chapuzas de Silent Hill) u opciones estéticas que parecen querer gritar que su película es algo muy distinto a la Poltergeist primigenia (le cambiamos el nombre a la niña y en vez de rubia morenita...es como si me haces el remake de pesadilla y a Freddy le rebautizas como Roger y le pones un jersey a rayas azules y negras...¿o tal vez blancas y doradas?).
Pero con sus similitudes y diferencias la clave es que nos encontramos ante una película demasiado acelerada, que confunde el entrar pronto en harina con un desarrollo casi nulo de los personajes (y eso que contaban con un buen puñado de elementos para hacerlo) que resta una empatía esencial para conectar con el resto del metraje, así como ese error de manual que es confundir cantidad con calidad como sucede con esa curiosa opción de retomar el elemento del payaso pero multiplicándolo por una docena de ellos...no da más miedo por ser más payasos o sustituirlos por uno de diez metros, algo que no habría ni que decir, y esto parece ser un matiz que ni siquiera parecen haberse replanteado.
Y todo ello aderezado con unos invasivos efectos de última generación que nos hacen añorar los cadáveres de la original...si es que ni los muertos son ya como antes.
Para...err...gente que no haya pisado la proyección de una película de terror en los últimos 30 años...¿He mencionado que siguen echando It follows?
martes, 9 de junio de 2015
TERROR ESCAYOLADO
Hay cineastas que saben provocar tensión, hay cineastas que saben pegar sustos, pero pocos saban encontrar el equilibrio correcto para inducir en el espectador un auténtico escalofrío, una sensación entre malsana y agradable que recorre la espina dorsal y deja su pequña huella en su víctima durante las horas posteriores del visionado. James Wan es uno de ellos, pero recientemente ha decidido trocar el suspense en adrenalina, y es que claro, debe ser muy difícil decir que no a un juguete tan caro con el que además te mueres por jugar...sin embargo la vida sigue, y todos recordamos Annabelle, esa precuela de la magnífica The conjuring que salió más bien rana. Ahora llega el turno de una franquicia cuyas dos primeras entregas fueron dirigidas por Wan y la incertidumbre nos corroe...hoy es el turno de Insidious. Capítulo 3 (Insidious 3 para los amigos)
Una adolescente cree que el espíritu de su madre recientemente fallecida sigue a su lado pòr lo que, por consejo de una amiga, acude a la medium Elise para que le ayude a contactar con ella. Sin embargo esta, atormentada por su propio drama personal, se ve incapaz de ayudarla. Cuando la chica es atropellada por un coche y permanece clínicamente muerta unos instantes a su regresoi al hogar, con ambas piernas rotas, empieza a ser atormentada por una misteriosa entidad. Será entonces cuando Elise decida retomar su don, enfrentarse a sus propios demonios y acudir en su ayuda.
Tercera entrega de una saga que ha sabido encontrar en lo grotesco el lenguaje para provocar indescriptibles momentos terroríficos su última entrega abandona el drama de la familia Lambert para centrarse en nuevos personajes (a modo de intercuela, si es que existe el término, secuela de la segunda, precuela de la primera) pero sin renunciar al personaje de Elise, que poco a poco se ha convertido en el centro de la función, así como retomar algún conocido de la primera.
Con un arranque que nos remite con corrección al espíritu de franquicia, con escenarios parcialmente iluminados y espíritus , al menos por el momento, invisibles para nocostros, la película parece en un comienzo una digna seguidora de sus precedentes, o al menos hasta el momento en que podemos considerar el verdadero arranque del film, tras la presentación de los personajes (una familia de padre, hijo e hija que todavía no ha superado la muerte de la madre, lo que se refleja en sus contiunas peleas domésticas) y el atropello que desemboca en la primera visita a ese más allá brumoso que ya hemos explorado en las otras dos películas, pero pronto veremos que no es oro todo lo que reluce.
Será a partir de ese momento cuando comprobaremos que el buen ritmo y la sutileza han abanonado el barco, dejando su lugar a sobresaltos típicos (asomarse a un respiradero o debajo de la cama nunca ha sido muy buena idea) y entes que atormentan a puñetazo limpio (ahí está la paliza que sufre la protagonista casi al comienzo de su pesadilla). Queda algún buen momento, sí, como el de las pisadas y a donde conducen, pero pronto se revelarán como mero espejismo.
Insidious 3 es una película con sustos previsibles y apresurados, que tiene elementos que, usados con inteligencia, podrían haber convertido este capítulo en una dignísima secuela, como la creación de ese ente con uno de los mejores nombres que hemos visto recientemente (el hombre que no respira), pero que no se molesta ni en ahondar (pocos datos nos dan sobre esta inquietante presencia aparte de que vivió en el edificio y siente debilidad por las almas de la jovencitas...si es que encima es tonto) ni en acabar de atar los numerosos cabos sueltos que deja el desarrollo de la película (no sólo respecto a los elementos más paranormales sino otros como permitirse el lujo de presentar personajes que aparecen y desaparecen sin más explicación como el vecinito enamorado que acaba siendo una mera escusa para el típico susto de "¿qué dices?, si en casa no hay nadie", o aportar momentos falsamente cruciales en los que no acaba de centrarse como el hombre que se tira por la ventana y del que no sabremos más).
Como si de una versión fantasmagórica de La ventana indiscreta se tratase la cinta ha vuelto a los terrenos que ya conocemos, con oscuridad, bruma y fantasmas atormentados (el mejor aquel, que si bien no es un elemento original del todo como ya vimos en Dark circles sigue funcionando, con pelo largo que para nuestra sorpresa revela no encontrarse de espaldas sino de frente) pero optando en esta ocasión por soluciones menos refinados. Sí, ya hemos hablado de los elementos grotescos que suelen aparecer en estas películas, como las caracterizaciones de sus villanos, pero lo que en otras entregas encajaba bien, ha dejado paso a lo que acaba por ser literalmente un combate con la mano abierta entre la vidente Elise y los vengartivos espíritus (literalmente...el fantasma intenta continuamente estrangularla y ella le acaba de dar una paliza a lo Chuck Norris)...se acabaronlas sutilezas, es la hora de las tortas, y el final ya lo conocemos todos.
Para fans del terror fantasmagórico sin demasiado apego a esta saga (si no han visto ninguna hasta ahora casi que mejor)...en cartel sigue It follows, no estoy sugeriendo nada.
Una adolescente cree que el espíritu de su madre recientemente fallecida sigue a su lado pòr lo que, por consejo de una amiga, acude a la medium Elise para que le ayude a contactar con ella. Sin embargo esta, atormentada por su propio drama personal, se ve incapaz de ayudarla. Cuando la chica es atropellada por un coche y permanece clínicamente muerta unos instantes a su regresoi al hogar, con ambas piernas rotas, empieza a ser atormentada por una misteriosa entidad. Será entonces cuando Elise decida retomar su don, enfrentarse a sus propios demonios y acudir en su ayuda.
Tercera entrega de una saga que ha sabido encontrar en lo grotesco el lenguaje para provocar indescriptibles momentos terroríficos su última entrega abandona el drama de la familia Lambert para centrarse en nuevos personajes (a modo de intercuela, si es que existe el término, secuela de la segunda, precuela de la primera) pero sin renunciar al personaje de Elise, que poco a poco se ha convertido en el centro de la función, así como retomar algún conocido de la primera.
Con un arranque que nos remite con corrección al espíritu de franquicia, con escenarios parcialmente iluminados y espíritus , al menos por el momento, invisibles para nocostros, la película parece en un comienzo una digna seguidora de sus precedentes, o al menos hasta el momento en que podemos considerar el verdadero arranque del film, tras la presentación de los personajes (una familia de padre, hijo e hija que todavía no ha superado la muerte de la madre, lo que se refleja en sus contiunas peleas domésticas) y el atropello que desemboca en la primera visita a ese más allá brumoso que ya hemos explorado en las otras dos películas, pero pronto veremos que no es oro todo lo que reluce.
Será a partir de ese momento cuando comprobaremos que el buen ritmo y la sutileza han abanonado el barco, dejando su lugar a sobresaltos típicos (asomarse a un respiradero o debajo de la cama nunca ha sido muy buena idea) y entes que atormentan a puñetazo limpio (ahí está la paliza que sufre la protagonista casi al comienzo de su pesadilla). Queda algún buen momento, sí, como el de las pisadas y a donde conducen, pero pronto se revelarán como mero espejismo.
Insidious 3 es una película con sustos previsibles y apresurados, que tiene elementos que, usados con inteligencia, podrían haber convertido este capítulo en una dignísima secuela, como la creación de ese ente con uno de los mejores nombres que hemos visto recientemente (el hombre que no respira), pero que no se molesta ni en ahondar (pocos datos nos dan sobre esta inquietante presencia aparte de que vivió en el edificio y siente debilidad por las almas de la jovencitas...si es que encima es tonto) ni en acabar de atar los numerosos cabos sueltos que deja el desarrollo de la película (no sólo respecto a los elementos más paranormales sino otros como permitirse el lujo de presentar personajes que aparecen y desaparecen sin más explicación como el vecinito enamorado que acaba siendo una mera escusa para el típico susto de "¿qué dices?, si en casa no hay nadie", o aportar momentos falsamente cruciales en los que no acaba de centrarse como el hombre que se tira por la ventana y del que no sabremos más).
Como si de una versión fantasmagórica de La ventana indiscreta se tratase la cinta ha vuelto a los terrenos que ya conocemos, con oscuridad, bruma y fantasmas atormentados (el mejor aquel, que si bien no es un elemento original del todo como ya vimos en Dark circles sigue funcionando, con pelo largo que para nuestra sorpresa revela no encontrarse de espaldas sino de frente) pero optando en esta ocasión por soluciones menos refinados. Sí, ya hemos hablado de los elementos grotescos que suelen aparecer en estas películas, como las caracterizaciones de sus villanos, pero lo que en otras entregas encajaba bien, ha dejado paso a lo que acaba por ser literalmente un combate con la mano abierta entre la vidente Elise y los vengartivos espíritus (literalmente...el fantasma intenta continuamente estrangularla y ella le acaba de dar una paliza a lo Chuck Norris)...se acabaronlas sutilezas, es la hora de las tortas, y el final ya lo conocemos todos.
Para fans del terror fantasmagórico sin demasiado apego a esta saga (si no han visto ninguna hasta ahora casi que mejor)...en cartel sigue It follows, no estoy sugeriendo nada.
lunes, 8 de junio de 2015
10 MOMENTAZOS NOCTURNOS 10
Hay cosaa a las que cuesta decir adiós, y Nocturna, en la que he podido ver un buen puñado de buenas películas (y otras no tanto, no todo puede ser perfecto...) y reencontrarme por fin con gente a la que hace tiempo que no veía (con todo el dolor de mi corazón...eso sí, hubo gente a la que también eché de menos) así como conocer gente nueva es una de ellas...y por ello para rematar las dos semanas de PreNocturna y Nocturna (con más de 30 críticas) le decimos adiós con ¡los 10 momentazos de Nocturna!, al menos para Monigotorium (que todavía no me puedo desdoblar). Ahí van:
Hala, hasta el año que viene...mañana vuelven las (pseudo)críticas de siempre, permanezcan atentos a este canal.
- Freddy hasta en la sopa: un momento memorable que en realidad son muchos...la presencia del mítico Robert Englund fue una deliciosa pesadilla hecha realidad, asistiendo a la presentación de todas las películas en las que había trabajado (Fear clinic, The last showing y por supuesto la clásica Pesadilla...) con gran humor y energía. Y por supuesto la titánica labor de firmarnos a todos en la Fnac, fruto de una amabilidad quedemostró durante toda supresencia en el festival. Inolvidable.
- Homenaje a Álex Angulo. Previo a la proyección de El día de la bestia, uno de los papeles más recordados de uno de los grandes secundarios de el cine español, con un resumen de todasu carrer acompañado de la música de El laberinto del fauno. Realmente emotivo.
- Al ritmo de Liza. La gran triunfadora del festival supo conectar con todos los que pudimos disfrutar de ella, de modo que muchos siguieron (seguimos) con palmas el ritmo de su canción final, muy popular pero de esas que casi ningunos recordamos como se llama,,,pero el ritmo sigue ahí.
- Nerviosismo grupal. Un título: It follows. Logró sembrar el desasosiego y la risa nerviosa en un grupo de curtidos espectadores...y eso no se ve cada día. El remate en una conocida cadena de hamburgueserías tras la proyección...nunca un "¿quien sigue?" resultó tan inquietante.
- Vampiras a gogó. Pocas veces se había visto tanta gente a la vez en el escenario de Nocturna...una nutrida representación del equipo y reparto de Vampyres nos regaló su presencia en la presentación...y el escenario siguió en pie. Un lujo.
- Gracias telepáticas. De la mano del director de Liza the fox fairy que agradecía así el aluvión de premios, uno de los vídeos más surrealistas que se han visto en Nocturna (y ya es difícil)...queremos la secuela, y saber que pasó con el perro.
- Premio a Josep Antón Pérez Giner, creador de la productora Profilmes, por toda su trayectoria...uno de los momentos más emocionantes, cuando vimos su esfuerzo para subir a agradecerlo con un texto que leyó Luis M. Rosales.
- El karaoke de Re-Animator. En plena noche de fallos técnicos (parecía que nos había mirado un tuerto) la peli sorpresa empezó con (desagradables) sorpresas. Pero la gente se lo tomó con humor y a la cuarta vez que comenzó la película la gente ya se sabía el diálogo de memoria y no vaciló en repetirlo a la par que los personajes "¡Doctor Gruber! ¡Her West!". Que cordinación.
- Pussyyyy!!. Ya nos lo advirtieron antes de la película...y el moto del conejo violador de dos metros (Bunny the killer thing) sería el grito del festival con permiso de Cthulhu. Viva la diversión más gamberra.
- ¡Cthuluuuu! esto ya se ha vuelto épico, un clásico en solo los tres años que lleva Nocturna, una liberación antes de cada película...y la última antes de Suburban gothic con un buen puñado de gente en pie.
Hala, hasta el año que viene...mañana vuelven las (pseudo)críticas de siempre, permanezcan atentos a este canal.
viernes, 5 de junio de 2015
NOCTURNA DE DIA ( Y 8)
La cuenta atrás llegaba a su fin. Siete días siete, más los cuatro de PreNocturna llegaban a su fin, y aun así parecía demasiado pronto. Muchos habían caído ya (se ve que a la gente la echan de menos en su casa y eso) pero todavía quedábamos un irreductible grupo de valientes con la legaña pegada y muchas ganas de fantástico. El domingo, mientras parte de la ciudad amanecía cortada a causa de una invasión runner, amanecía con la última jornada de Nocturna, ya sin el corto de rigor pero con el largo Strange Blood.
Cinta con científico loco de esos que, buscando el descubrimiento que pondrá patas arriba la historia de la humanidad con más buena voluntad que fortuna, la lía bien parda Strange blood es una cinta que, con un punto de partida interesante (la creación de un ser capaz de generar vacunas capaces de acabar con cualquier enfermedad) pronto se revela como un calco baratillo de La mosca cronenbergiana en toda regla. Si bien en un principio parece que vamos a asitir a una película notablemente inquietante (una chica es interrogada por una serie de crímenes en relación a su antiguo jefe) y contiene algúna amago de gore, la cinta, con uno de los bichos más feos y simplones que ha dado el último cine fantástico (un amigo la calificó de Kebap, y el símil es bastante acertado a mi juicio), es todo un cúmulo de tópicos sin lugar para sorpresa alguna (incluida la final) quedando como una más del montón que tal vez guste a aquellos sin mucha experiencia con el género.
Y aunque por la noche tendría lugar una nueva proyección de esa deliciosa película acaparadora de premios que es Liza the fox fairy la última película programada del festival seria una comedia de tintes sobrenaturales Suburban Gothic.
Cinta con científico loco de esos que, buscando el descubrimiento que pondrá patas arriba la historia de la humanidad con más buena voluntad que fortuna, la lía bien parda Strange blood es una cinta que, con un punto de partida interesante (la creación de un ser capaz de generar vacunas capaces de acabar con cualquier enfermedad) pronto se revela como un calco baratillo de La mosca cronenbergiana en toda regla. Si bien en un principio parece que vamos a asitir a una película notablemente inquietante (una chica es interrogada por una serie de crímenes en relación a su antiguo jefe) y contiene algúna amago de gore, la cinta, con uno de los bichos más feos y simplones que ha dado el último cine fantástico (un amigo la calificó de Kebap, y el símil es bastante acertado a mi juicio), es todo un cúmulo de tópicos sin lugar para sorpresa alguna (incluida la final) quedando como una más del montón que tal vez guste a aquellos sin mucha experiencia con el género.
Y aunque por la noche tendría lugar una nueva proyección de esa deliciosa película acaparadora de premios que es Liza the fox fairy la última película programada del festival seria una comedia de tintes sobrenaturales Suburban Gothic.
Con unos títulos de crédito que parecían elaborados con paint y una buena selección de secundarios (cameo de John Waters incluído) nos encontramos ante una película simpática con personajes carismáticos. Si bien es una historia que nos puede resultar conocida, la de un chico que, habiendo tenido contactos con los espíritus en su más tierna infancia, al volver a su pueblo natal ve como su don vuelve al efecturarse un macabro descubrimiento en las obras del jardín de casa de sus padres, la película es entretenida y cuenta con algún gag de antología (las uñas de los pies interpretando una composición de órgano, la sesión vestidos de fantasmas...), pero con algún chiste repetitivo (esa obsesión con las preferencias sexiales del protagonista basado en su muy particular sentido de la moda) y sin alcanzar esas cotas que podrían haber hecho de ella un clásico instantáneo. Algo más de hora y media de diversión que dieron un final dulce al Nocturna de este año.
Y con una lagrimilla terminó la tercera edición de Nocturna...me ha alegrado sobremanera veros a muchos a los que no os veía hace tiempo y espero que nos volvamos a a encontrar todos el año que viene como tarde (a ver si hay suerte y podemos coincidir en Sitges o similar). Muchas gracias a la organización por acreditar a Monigotorium como medio y permitirnos disfrutar de una serie de películas que, de otro modo, sería muy difícil poder ver en pantalla grande. ¡Seguid así!. La semana que viene volvemos con una sorpresita post Nocturna y más pseudocríticas, esta vez de estrenos más convencionales. Permanezcan atentos a este canal.
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