Translate

lunes, 10 de junio de 2019

MI EDITOR ME MIMA

Al escuchar por primera vez un título como La biblioteca de los libros rechazados creo que lo más normal es pensar en un drama del corte de La sociedad literaria y el pastel de puré de patata o incluso una aventura de corte juvenil. Nada más lejos de la realidad. Nos encontramos ante un cuento de misterio cuyos orígenes son la biblioteca del título...y es que hemos vuelto a ser víctimas de la traducción creativa del ligeramente más explícito Le mystère Henri Pick.
No hace falta que se cometa un asesinato para buscar un culpable. El punto de partida de esta película, basada en la novela de David Foenkinos, es de esos que enganchan casi de inmediato: un manuscrito abandonado, descubierto por casualidad por una joven editora se convierte de la noche a la mañana en un éxito sin precedentes, y más cuando un mediático crítico literario parece obsesionado en demostrar que su autor, un pizzero ya fallecido al que al parecer no se le vió leer (y menos escribir) un libro en su vida, es la tapadera de otro escritor más experimentado. Una trama de corte policiaco con trasfondo literario que nos puede remitir a libros como La buena novela, que sabe añadir además un toque de autoconsciencia, con referencias a Poe o Doyle que le sientan francamente bien y frases de corte lapidario que finalmente descubriremos auguran algunas de las claves de un enigma en el que parece no solo esencial su resolución, sino además las decisiones de sus personajes una vez puedan averiguar qué pasó realmente en el pequeño pueblo bretón en el que se desarrolla la historia.
Una trama con un detective forzoso, tanto debido a las circustancias que le llevan a querer descubrir la verdad ( o más bien respecto a demostrar que "la verdad" es mentira) como casual en el consumo de determinadas sustancias (alcohol en barra de postín y un porro cuyo consumo es menos fortuito de lo que pensamos en un primer momento) con una particular Watson que debería ser más obstáculo que ayuda, ya que es hija del dudoso autor, que se enfrentan más que a un crimen sin víctimas al fantasma de una obsesión, y en cuyos papeles está sencillamente maravillosa la pareja formada por Fabrice Luchini y Camille Cottin. Un dúo que sabe aportar entereza, tanto juntos como por separado, a los momentos más surrealistas de la historia (como esa visita a un club del libro amante del policiaco o la fiesta homenaje al descubierto escritor que merecerá una relectura al final de la película).
Misterio clásico en el que no falta nada, desde pistas sin retorno a falsos culpables La biblioteca de los libros rechazados es una de esas películas que, sin destacar especialmente en ninguna de sus vertientes, resulta rabiosamente entretenida, invitando a participar al espectadore en la resolución de su particular crimen y añadiendo con tino pinceladas de humor en una historia de esas que consiguen adueñarse sin mucho problema de toda nuestra atención durante apenas la hora y media larga que dura, nos complazca su desenlace o no. Y eso no es sencillo en absoluto.
 Solo un último consejo: no abandonen corriendo la sala. Aunque hayan empezado los títulos de crédito transcurridos apenas unos segundos el verdadero final (¿o deberíamos decir comienzo?) se abre paso para acabar de redondear una historia que nos deja con ganas de más. Esperen un poco. Lo agradecerán.

La biblioteca de los libros rechazados llega a los cines el 14 de junio.

miércoles, 5 de junio de 2019

CUÉNTAME COMO ALUNIZÓ

Si hay un icono inconfundible del séptimo arte es esa luna, tuerta a fuerza de exploración humana, vía aeronave entre proyectil balístico y cohete, que nos legó Meliés en la que quizás es su obra más recordada. Y es que la conquista del espacio en general y la llegada a nuestro satélite en particular ha estado presente en el mundo del cine desde su comienzo, desde historias reales como los de Apolo XIII, la rusa Salyut-7 o Elegidos para la gloria a fantasías con ligera base científica todavía fresquitas como Marte (The martian) o la terrorífica Life.
Con ocasión del cincuenta aniversario de la que probablemente es la misión espacial más famosa de la historia, la llegada del hombre a la superficie lunar, llega el documental Apolo XI. 
Un acercamiento al histórico momento en bruto, a través de un documental sin narrador en el que la única recreación permitidos son unos sencillos croquis animados que nos van mostrando los distintos pases y transformaciones de la nave a medida se acerca y posteriormente abandona la luna.
Una oportunidad única en la que se recupera el metraje y el audio de las transmisiones originales, desde las horas previas al despegue del módulo a la cuarentena de los integrantes de la misión, (en el que lo único ajeno al interior del módulo y la sala de control es el ambiente festivo en torno a Cabo Kennedy y el portaviones que recoge a los ya héroes del espacio...amén de un pequeño guiño en forma de discurso de Kennedy e imágenes del desfile triunfal en Chicago que linda ya con los títulos de crédito) para contarnos una historia que ya conocemos pero que para más de uno puede suponer una perspectiva nueva.
El concepto en sí es espectacular. Revela un arduo trabajo de documentación y montaje, aunque a veces abuse del recurso de la pantalla partida, y se permite algún pequeño guiño poético como esa hermosa panorámica que nos regala en el momento del alunizaje, amén de una banda sonora que se ajusta como anillo al dedo a esta odisea espacial.
Pero este documental es en el fondo una obra para enamorados. Para amantes de la carrera espacial, aspirantes frustrados a astronauta y espectadores hispotizados por el aura del american way of life. Una película que cautivará a cualquiera que se considere miembro de uno de estos grupos, pero que a más de un espectador medio ajeno a ellos le puede resultar extremadamente lenta (y eso que apenas dura una hora y media) e incluso pesada al sentirse perdido en la inmensidad de un cosmos que no aporta ningún dato adicional a la historia, reduciendo su mudo a la fuerza de unas imágenes inéditas en parte para muchos.
Impresdindible para cualquiera que ha soñado en algún momento en surcar el cosmos o que sigue atesorando el recuerdo del primer hombre en la luna... quizás menos recomendable para aquellos que deseen acercamiento más convencional que quizás debieran optar primero por cintas como la ganadora del Óscar a los mejores efectos especiales El primer hombre. Pero si duda una oportunidad única para conocer de primera mano como fué la odisea de aquellos que dejaron su huella en la superficie lunar.
 Apolo XI llega por tiempo limitado a las pantallas españolas del 16 al 20 de julio, coincidiendo con el aniversario de la llegada del hombre a la luna.

miércoles, 29 de mayo de 2019

AROMA A KIMCHI

En tiempos en los que la cultura coreana empieza a mostrar su poderío por el mundo con fenómenos como el reciente concierto de Black Pink en Barcelona el cine coreano no podría estar más en boga, premio gordo en el Festival de Cannes (Parasite de Bong Joon-ho, que llegará a nuestras pantallas allá por octubre). En los últimos años ha habido múltiples propuestas, como las proyecciones periódicas del Centro Cultural Coreano de Madrid o el Festival de Cine Coreano de Madrid, que ya va por su undécima edición (confiemos duodécima este año). A estas se une por segundo año el Indie & Doc Fest, que fue inaugurado ayer en Cineteca Matadero.
Durante el mismo se podrá disfrutar de cinco películas: Ode to the goose de Zhang Lu, Maggie de Yi Ok-Seop, Winter's night de jang Woo-jin, To my river de Park Kun-Young y la cinta de episodios Let us meet now de Kim Seo-yoon, Kang Yi-kwan,y Boo Ji- Young. Serán proyectadas en las salas Plató y Borau a partir de las 18:30 horas y entre ellas se seleccionará una que recibirá el Premio del jurado joven y será proyectada de manera gratuita el martes 4 de junio en la sala multiusos del Centro Cultural Coreano.
Cinco películas muy distintas de una cinematografía a descubrir para muchos y que muestran todo un mosaico del cine coreano más reciente y cuya primera tesela fue la proyección inaugural con Ode to the goose.
Ode to the goose se desenvuelve entre la comedia y el drama para acercarnos a una atípica historia de amistad entre una recién divorciada y un aspirante a poeta en busca de sus propios sentimientos.
Una trama dividida en dos partes, la primera fruto de la decisión de ambos de viajar a la ciudad natal de la madre del protagonista y una segunda que nos conduce a los días previos al viaje y que dará luz a muchos de los hechos de la primera, generando un díptico de pequeñas historias que consiguen tanto inquietar al espectador como hacerle sonreir, con un humor con fuertes pinceladas surrealistas (muchas fruto de los episodios etílicos de sus protagonistas) que constituye la mejor baza de la cinta.
Ode to the goose es una película que sorprende, en la línea de éxitos recientes del cine coreano como Ahora sí, antes no de Hong Sang-soo, con su particular desarrollo de la trama, su trasfondo histórico-político (la situación de los inmigrantes chinos y chino-coreanos) y sus personajes con carisma, aunque por desgracia es de esas películas que empiezan a adueñarse del espectador cuando más cerca se encuentra de su conclusión, haciendo que anhelemos un tono similar en el resto del metraje.
 
Las películas del festival Indie and doc fest podrán disfrutarse en cineteca hasta el 2 de junio.

martes, 28 de mayo de 2019

DESNUDOS EN EL BAILE

 Gustav Klimt y Egon Schiele. Dos artistas muy distintos pero que por azares de la vida murieron el mismo año, 1918, en la misma ciudad, Viena, y por causa de la misma enfermedad, la temida gripe española. Aunque es difícil pensar, así en frío, en paralelo de no ser por su muy personal sentido del erotismo y por su interés en el tema del desnudo estos dos coetáneos se unen en el documental
Klimt y Schiele. Eros y Psique.

Klimt y Schiele. Eros y Psique es un título que lleva a engaño. Si bien su punto de arranque es prácticamente el mismo que yo he expuesto al principio de estas líneas los dos artistas son una mera excusa para sumergirnos en todo el mosaico artístico y cultural que fue la secesión vienesa, tratando temas como la libertad de la mujer, las artes decorativas y por supuesto, la música.
Tomando la voz de expertos en todos los ámbitos, desde responsables de colecciones artísticas a todo un premio nobel en medicina Klimt y Schiele. Eros y Psique es una documental que se antoja en principio fragmentado, casi disperso, haciendo que los diversos temas interactúen dejando en más de una ocasión en el tintero las dos figuras que le dan título pero sin abandonar en ningún momento ese epicentro que es la Viena de la Belle epoque y su decadencia fruto de la I Guerra Mundial y de la muerte casi simultánea (en menos de un año) de las que fueron sus grandes estrellas.
Pero quizás esta sea su mejor baza. Aunque haya elementos que nos puedan parecer más forzados ,como su presentador, o algunas decisiones artísticas de su, por otro lado excelente, montaje (como ese baile con el requiem de Mozart como música de fondo) no se puede negar que nos encontramos ante un original acercamiento a una época brillante y quizás más desconocida que otras a las que ya nos han acostumbrado el grueso de los documentales de este tipo que suelen llegar a nuestras pantallas, como el París del cambio de siglo o la Florencia del Renacimiento.
Una oportunidad para cualquier apasionado del arte para disfrutar, entre toda una pléyade de grandes nombres, muchos a descubrir para el grueso de la audiencia, del trabajo de dos artistas cuya obra es difícil encontrar por estos lares, así como del hipnótico mundo de la música austriaca, de Mozart a Schönberg...un festival para los sentidos que invita a aprender más sobre una de las grandes capitales históricas de las artes en su época más brillante.


Klimt y Schiele. Eros y Psique se proyectará por tiempo limitado los días 10 y 11 de junio.

lunes, 27 de mayo de 2019

COMO SOJA PARA ARROZ

Entre concursos y programas de cocineros estrella ya es raro no encender el televisor y encontrarse de sopetón con un programa de gastronomía. La gran pantalla por supuesto no ha salido indemne, dando paso a cintas tan hipnóticas como Vatel, El festín de Babette o, tirando por el lado salvaje de la vida, El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante. Japón, uno de los países más entregados al arte de la gastronomía con mayúsculas tenía por supuesto que adherirse con películas como Una pastelería en Tokio...y ahora es le turno de El cocinero de los últimos deseos.
De la mano de Yojiro Takita, director de la oscarizada Despedidas, la película parte de una premisa fascinante: un chef, arruinado por su particular espíritu perfeccionista, que cobra obscenas sumas de dinero por cocinar una última comida para enfermos, ya que posee el extraño talento de poder reproducir fielmente cualquier manjar que haya probado al menos una vez.
Sin embargo esta es una mera excusa para sumergirnos en una trama mucho más ambiciosa: la de recuperar y reproducir el pantagruélico menú imperial, un desfile de más de cien platos creado en la Manchuria de los años 30 para deleitar al emperador de Japón durante una visita oficial, ya que es el último deseo de un eminente chef chino que desea degustarlo antes de su inminente fallecimiento.
La historia no puede negarse es original, pero a medida avanza la trama, comenzamos a percatarnos de que, primero, carece del encanto de la que abría la película, y segundo, que va perdiendo fuerza paulatinamente a la par que el argumento se complica y se torna más oscuro, suponiendo un mero mcguffin para conducirnos a una moraleja moral cuya resolución, en más de un momento, podemos intuir.
No se puede negar que El cocinero de los últimos deseos presenta una dimensión del mundo culinario espectacular, con delicias exóticas y platos visualmente deslumbrantes (aunque a mí me supera lo de la sopa de tortuga con tortuga incluída...y supongo que a más de uno). Un auténtico deleite del sentido de la vista que arrastra el del gusto aunque no podamos percibirlo, y que deslumbrará a cualquier fan de la buena mesa. pero frente a esta explosión de colores y texturas argumento y personajes resultan prácticamente vacíos, haciendo que cuando la gastronomía desaparezca de escena el espectador se enfrente a una  historia que hay que coger (permítanme el chiste, que entra solo) casi con palillos.
Una cinta más que recomendables para los aficionados a la cocina audiovisual, devotos de Masterchefs y Bake Offs varios, pero que al igual que estos programas, por mucho que lo pretenda con su mensaje final (que por supuesto aquí no desvelaremos), es de consumo rápido y leve calado.
Poesía culinaria en estado puro en medio de una trama con ribetes inverosímiles en la que los protagonistas parecen ser, como reza una de las frases de la cinta, los ingredientes, y no los personajes a pesar de sus muchos dramas humanos.

El cocinero de los últimos deseos llega a las pantallas españolas el 19 de julio.

miércoles, 22 de mayo de 2019

ESTA ES TU CANCIÓN

Después de ese bombazo que ha sacudido las pantallas, premios incluídos llamado Bohemian rhapsody parece haberse abierto la caja de los truenos de cara a biopics de estrellas de la música. Aunque debido a ello pueda no parecerlo el proyecto de una película basada en la vida de Elton John abarca más de un lustro, con llamativas propuestas de casting y amagos de inicio de rodaje que no llegaron a buen puerto. Pero eso ha quedado atrás, es hora del despeque de Rocketman.
Bautizada con el nombre de una de sus canciones más famosas Rocketman opta por el lenguaje del musical puro y duro para contarnos la historia de Elton John desde el descubrimiento de su talento como músico a muy corta edad hasta su decisión en los 80 de abandonar las drogas y alcohol antes de alcanzar un punto de no retorno.
Rocketman tiene un arranque que es puro Broadway, con un Elton John trasfigurado en ángel caído de manera literal, cuernos y alas incluídos, que se dispone a relatar en un grupo de terapia su ascenso al olimpo de la música y la posterior caída en su propio infierno personal, en medio de un vorágine de adicciones varias y carencias afectivas, desde unos padres de poca inteligencia emocional a un amante poco amigo de la monogamia. Una original forma de abrir una cinta más ópera rock que biografía al uso cuya partitura son toda una lista de éxitos que se van asociando a los estados de ánimo de su protagonista y que sonaran a más de uno aun no identificando de entrada esas canciones concretas con el cantante, desde las notas esquivas de un Candle in the wind que no llegamos a oir en su totalidad al I'm still standing cuyo videoclip se recrea al final de la película pasando
Recorrido por la trayectoria vital y musical del astro, con un exquisito toque frívolo y en ocasiones onírico al que contribuyen tanto la escenografía como un apabullante vestuario que pide un Óscar a gritos Rocketman no renuncia sin embargo a los episodios más oscuros de su vida como el consumo de drogas, sin la crudeza de otros géneros pero sin volver al rostro a otro lado, creando un fresco colorista en el que su protagonista es capaz de fusionar la irrealidad un poder casi suprahumano, como en el momento en que con su música hace levitar a toda la audiencia de uno de sus primeros conciertos, con la mayor fragilidad.
Pero dejando de lado una puesta en escena que realmente logra absorber al espectador la gran baza de la cinta son sus actores. Dejando de lado unos parecidos que casi se limitan al departamento de peluquería (oir a Taron Egerton que está gordo es como una puñalada trapera a los esclavos de la dieta) los intérpretes que dan vida al protagonista, desde los más jóvenes que interpretan al Elton John niño y preadolescente al adulto consiguen realmente hacer suyo el personaje y dar el do de pecho demostrando que no es necesario parecerse o hacer una mera imitación vocal sino captar el espíritu del personaje y eso es algo que logran de sobra. A ellos sumarle toda una pléyade de secundarios con unos cuantos rostros conocidos que saben ser el coro perfecto de una historia en la que la música es toda una tabla de salvación.
Una fantasía alocada de maravilloso envoltorio y una historia de caída y superación (aunque esta no lleguemos a verla en todo su esplendor en la pantalla, reducida prácticamente a un renacimiento en forma de canción y traje blanco) que consiguen suscitar el interés para un artista que para muchos simplemente es todavía el tipo que cantó en el funeral de Lady Di, consiguiendo enseñarnos la cara más brillante y más oscura del ídolo. Imprescindible para los amantes del musical...y para aquellos que se dejaron arrastrar por esa vorágine llamada Bohemian rhapsody cuya sombra es ya tan alargada...Rocketman es muy distinta en espíritu pero consigue al igual que esta lo que pretende: dejarnos arrebatar por el poder de la música.
Rocketman llega a los cines el 31 de mayo.

AIRES DE BELMONTE

Listas negras, códigos morales, nombres que brillaron como estrellas y cayeron en la sombra...muchas son las facetas de la censura cinematográfica. En el caso de Hollywood es sencillo ponerle rostro, una cara que adoraba la pantalla y que algo ajeno al mundo de los sueños se llevó.
Desprovista de esa pátina dorada las garras de la censura hicieron mella, tanto en estrenos extranjeros como patrios, en la cinematografía española (con casos tan indescriptibles como el doblaje de Mogambo) y no cuesta encontrar fácilmente un nombre: El crimen de Cuenca de Pilar Miró, una película que para muchos había nacido con la marca de Caín. Para recordar la historia de esta película, que por suerte como en el cine de Hollywood tuvo final feliz, llega Regresa el Cepa.
Cuarenta años han pasado de su rodaje pero El crimen de Cuenca sigue siendo un nombre ineludible en la historia del cine español. Una cinta que hablaba sobre el abuso de poder, la libertad y la justicia y que irónicamente tuvo que luchar contra el primero para que prevalecieran ambas en plena democracia.
Regresa el Cepa vuelve de la mano de Guillermo Montesinos, el Cepa de la cinta original, a las tierras de Belmonte en las que se rodó para revelar un pequeño fresco de la creación del clásico en sus propios escenarios, pero sobre todo, a través de testimonios de amantes del cine, políticos, expertos en derecho e integrantes del equipo que filmó la película contar el difícil trance que vino después.
Toda una odisea que se alargaría más de año, entre juicios, cambios de calificación (la temida "S") y secuestros abarcando desde el estreno con gran éxito en el Festival de Berlín al embarazo de su directora, y que casi acabó con la distribución de una cinta valiente que causó honda impresión al publico que finalmente logró verla, muchos animados por la polémica arrastrada por un nombre que estaba ya en boca de todos.
El crimen de Cuenca creó todo un precedente en el cine de una España cuyo cine había sufrido durante décadas la fuerza de la tijera y que pensaba ya había superado esta oscura etapa para descubrir que todavía debía luchar un poco más por ella. Regresa el Cepa es un emotivo hoenaje que hará más de uno recordar y a otros conocer mejor un episodio que no llegamos a vivir. Una gran manera de conocer esa historia que si la olvidamos, quizás estemos condenados a repetirla.

Regresa el Cepa se estrena el 24 de mayo.