Legos del Monigotorium

martes, 24 de febrero de 2026

SCARLET. Perdón o no perdón

 

Si la Escarlata por antonomasia juraba jamás volver a pasar hambre su tocaya, por obra y gracia de Hosoda, también hace una promesa de categoría: vengar la muerte de su padre. Tal como hiciese con 'Belle', que se inspiraba en el cuento clásico 'La bella y la bestia' para llevarnos a su terreno 'Scarlet' parte de una historia no menos conocida. Así aunque el nombre y sexo de la protagonista y el de su difunto progenitor son distintos la raíz es sustancialmente la misma del 'Hamlet' shakesperiano. Sólo que el plan de la princesa Scarlet para acabar con su tío, que ambicionando trono y Reina ha conseguido que ejecuten a su hermano, no llega a buen fin y nuestra heroina se va a ver transportada al otro mundo.
Será allí donde va a descubrir que su venganza todavía es posible. En un desierto sin ley, plagado de bandidos, se reúnen las almas de todas las épocas con el objetivo de acceder a un plano mejor de existencia, aunque también existe el riesgo de sufrir una segunda muerte. Se sucederán así una serie de combates, nuevas traiciones y encuentros que harán que poco a poco Scarlet se replantee el objetivo de esta nueva existencia y cuales deven ser sus auténticas prioridades.
'Scarlet' es un auténtico festín visual. Desde los escenarios a las escenas de multitudes todo está animado con mimo y elegancia, algo a lo que su director ha conseguido malacostumbrarnos. Su arranque en la Dinamarca del XVI es sencillamente hipnótico, con unos edificios y atuendos en los que no falta detalle, que casi nos hacen desear que el resto de la historia se desarrolle en este mismo escenario. Nada queda al azar, desde los rigores del calor en los personajes a la luz cambiante del desierto. Pero por desgracia la historia no está a la altura. Un guión que divaga en exceso e incorpora escenas tan gratuitas como inconexas no benefician a una obra de marcada moraleja. Una lástima para una película con buenos componentes pero que no alcanza a encandilar al espectador por el lado emocional.
Esta película es buena muestra de todo lo que nos puede ofrecer la animación nipona. Pero lejos queda de esas obras que quedan grabadas en el inconsciente colectivo con esas historia que fascinan a niños y adultos. Más que recomendable para los amantes del género aquellos que esperen una cinta al uso quedarán decepcionados más allá de su impecable apartado visual. Pero la mano del maestro sigue ahí, y cada obra es una pequeña tesela de un mosaico que sobrecoge.

'Scarlet' llega a los cines españoles el 27 de febrero



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