Legos del Monigotorium

martes, 14 de julio de 2026

'POSESIÓN INFERNAL: EN LLAMAS'. La daga es la familia.

 

No es raro que una película de terror genere para una secuela o más de una. Pero que también surja un rebooth, una serie de varias temporadas, cómics y hasta un musical ya es menos habitual. Así es 'Evil dead' o, como la conocemos por estos lados, 'Posesión infernal', que regresa con la que es la sexta entrega de la saga. 'Posesión infernal: En llamas' es una película que se puede ver perfectamente sin haber visto las anteriores, aunque el espectador se perderá más de un guiño, pero sobre todo es un film para espectadores de estómago fuerte y pocos perjuicios. Claro que el fan auténtico ya sabe a lo que viene.
Una escena impactante abre, como es tradición, la que está llamada a ser un festival de creativas mutilaciones. Dando cuerpo a ese "en llamas" del título con coches ardiendo, cera candente, agua hirviendo, crematorios, radiadores y una omnipresente nieve que se antoja ceniza nadie queda a salvo: ni animales de compañía, ni ancianas discapacitadas, ni menores de edad. Sí, se tratan temas dolorosos como el duelo, el síndrome del cuidador quemado o las relaciones tóxicas, pero su punto fuerte llega cuando la película se convierte en un puro grand guignol en el que cualquier objeto es un arma en el campo de batalla en el que se transforma la casa familiar.
'Posesión infernal: En llamas' es puro divertimento para fans. Abandonando el carácter cómico que caracterizó las entregas rodadas por San Raimi, aunque con alguna chispa como esa abuela que es una auténtica robaescenas el film salta del drama al terror con facilidad. Y lo hace sabiendo sacar el máximo partido a sus escenarios, teniendo ej cuenta que la mayoría de la cinta se desarrolla en un único lugar, y jugar con la cámara a base de planos secuencia, cambios de eje y encadenamientos (para muestra ese que pasa de atropello mortal a twerking sin pestañear) que dan vida a un todos contra todos con pocas pausas para respirar.
Una buena incorporación al universo creado por Sam Raimi que complacerá a los fans del terror salvaje y sádico, aunque más cerca de 'Destino final' que de "Terrifier" y similar. Esta es una de esas propuestas que puede tanto enganchar a los novatos dispuestos a disfrutar de palomitas con hemoglobina como de espantarlos definitivamente. Eso sí, más de uno pasará una temporada lavando los platos a mano antes que atreverse a abrir el lavavajillas.

'Posesión infernal: En llamas' llega a los cines el 17 de julio.